Masip, portero del Real Valladolid: «El preparador, Yoel y yo decidimos hacia dónde tirarnos en los penaltis»

Jordi Masip, en los Anexos, se apoya en una miniportería de las utilizadas en los entrenamientos./Gabriel Villamil
Jordi Masip, en los Anexos, se apoya en una miniportería de las utilizadas en los entrenamientos. / Gabriel Villamil

El meta del Pucela está siendo uno de los mejores jugadores del equipo en la temporada del regreso a Primera

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Cuatro días después de dar un puñetazo encima de la mesa de la que fue su casa parándole un penalti a Leo Messi y completando su magnífica actuación con hasta seis intervenciones más, Jordi Masip no se ha crecido ni un solo palmo. Responde a las preguntas con humildad, poniendo por delante de su trabajo el de todo el grupo y demostrando que es capaz de asimilar las alabanzas con la misma entereza con la que se planta ante sus rivales cuando le intentan batir. Con tres penas máximas detenidas se ha convertido en el mejor especialista de la liga en esta suerte.

-¿Qué le dice el hecho de ser el portero de LaLiga que ha parado más penaltis? ¿Se le han dado bien en a lo largo de su carrera?

-Bueno… El año pasado pare uno de siete u ocho y no me preguntabais por ello [en referencia a los periodistas]. Esto va como va. Es fútbol y estas cosas pasan.

-Buen partido en lo personal frente al Barça, pero con derrota. ¿Cuáles fueron las sensaciones tras el encuentro?

-Un poco agridulces, porque lo que quieres es ganar el partido y hacer las cosas bien, pero no se pudo dar. En el aspecto personal, contento porque creo que hice un buen trabajo, pero no sirvió para que el equipo puntuara aunque dimos la cara. Nos tiene que dar confianza para lo que viene.

-¿Se puede sacar algo positivo tras una derrota?

-Yo creo que sí. Esto nos da un ánimo extra para seguir en la buena línea e intentar ganar los partidos que vienen a partir de ahora.

-¿Tenía el sábado la sensación de volver a su casa?

-Sí, estuve mucho tiempo allí, tenía mucha gente que conocía a la que tengo cariño y a compañeros del Barça, así que fue especial. No se pudo lograr nada positivo pero la actuación personal me dio satisfacción.

-¿Le sirvió para reivindicarse?

-No era mi intención hacerlo. Yo lo que quería era hacer un buen trabajo para que el equipo lograse llevarse algún punto.

-Le detuvo el segundo penalti a Leo Messi y estuvo a punto de hacer lo mismo con el primero que le lanzó. ¿Tiene más estudiado al argentino que a los demás por haber sido su compañero?

-No, lo preparé junto a Santi [José Manuel Santisteban, entrenador de porteros] y Yoel [el segundo meta de la plantilla] y decidimos que ese era el lado adecuado para tirarnos. Una vez casi lo conseguimos y en la otra acertamos y lo paramos, pero Messi tira tantos penaltis que te puede hacer cualquier cosa.

-¿Por qué volvió a lanzarse a la derecha en la segunda ocasión? ¿Lo tenía decidido de antemano?

-Lo tenía hablado con Santi, que siempre tiene la 'chuletilla', y él me avisa del lado que habíamos decidido entre todos. Lo teníamos estudiado, entre comillas.

-¿Durante los partidos sabe de memoria por dónde suele tirar los penaltis cada jugador rival o se lo apuntan desde el banquillo?

-Santi me recuerda lo que hemos decidido y de qué lado nos tenemos que tirar. Siempre elaboramos una lista de posibles lanzadores y decidimos más o menos por dónde pueden lanzar.

«Tengo contrato y estoy tranquilo; me centro en la salvación, luego Dios dirá»

-Una vez superado el partido frente al FC Barcelona, llega el Betis. ¿Es ya un partido decisivo para la permanencia?

-Definitivo no hay nada todavía porque quedan muchos partidos. Lo que tenemos que intentar es ir amarrando puntos, en casa sobre todo, para poder tirar para arriba y enlazar dos partidos ganados que es algo que te da confianza y te hace salir de esa situación de ahí abajo. El equipo tiene margen de mejora todavía.

-¿Es beneficioso que el equipo sevillano visite Zorrilla entre un partido de Europa League y otro de Copa del Rey?

-Puede ser. Ya reservaron jugadores contra el Leganés y no les salió bien. No lo sé. Tal vez su entrenador considere que tiene que reservar a algún jugador.

-¿Y ya han podido estudiar a sus lanzadores de penaltis?

-No, todavía, no (risas).

Traslado a Valladolid

-Lleva ya un año y medio en la ciudad, ¿cómo se ha adaptado a la vida en ella?

-Muy bien. Estoy muy contento por cómo se me ha acogido aquí y del cariño que tengo del club y de todos los compañeros, la afición… La ciudad es muy tranquila, muy acogedora para nosotros y estamos bien, a gusto.

-¿Cuál es la principal diferencia con su etapa anterior en el Barcelona?

-Yo soy de Sabadell y vivía allí, que es un sitio más similar a este. Aquí es todo mucho más tranquilo, no hay tanto tráfico, puedes ir de un sitio a otro en un momento, el centro no tiene aglomeraciones tan grandes como Barcelona… Es una ciudad muy acogedora, tranquila y sencilla.

«No era mi intención reivindicarme en Barcelona, solo quería hacer un buen trabajo»

-¿En el día a día del club también hay diferencias?

-El Barça es uno de los mejores clubes del mundo, si no el mejor, y la estructura que tiene dentro es muy profesional en todos los ámbitos. El Real Valladolid es mucho más familiar, está creciendo y quiere meterse un poco más en la élite. Poco a poco, ahora con Ronaldo, se quiere hacer todo muy bien.

-¿Cómo le trata la afición?

-Espectacular, nunca he tenido una mala palabra de nadie desde que llegué al Real Valladolid. Todo son halagos, ánimos... No me puedo quejar en nada. Me tratan muy bien, me piden fotos... Estoy muy contento.

-¿Suele salir por la ciudad o es más bien un hombre casero?

-Me gusta salir con mi mujer y con mi hijo porque además la gente no te agobia, te respeta mucho.

-¿Algún rincón de la ciudad que le atraiga especialmente?

-Me agrada ir al Campo Grande con mi hijo a ver los pavos, al parque... Estamos bastante por ahí.

-¿Cómo valora el paso que dio a la hora de cambiar el club de su vida por el Real Valladolid?

-Visto con perspectiva, la jugada me ha salido perfecta. Vengo a un equipo de Segunda, conseguimos el ascenso y ahora el equipo está dando la cara. El objetivo es quedarnos en esta categoría, eso es lo que hará que las cosas valgan la pena.

-¿Se siente más en el foco mediático? Está completando un gran año, pero la temporada pasada también rayó a muy buen nivel.

-Todo lo que se hace en Primera tiene mucha repercusión, aunque en Segunda el equipo hizo una gran temporada y yo también me sentí bien. Si no se hacen bien las cosas no se consigue un ascenso. En esta categoría hay más seguimiento para todos, se ha demostrado que el equipo ha estado muy bien la primera parte de la temporada y eso es lo que queremos recuperar; así parece que el foco está más encima nuestro.

-¿Han empezado las negociaciones para ampliar su vinculación con el Real Valladolid que termina en junio de 2020?

-Tengo contrato y estoy tranquilo en ese sentido. Me centro en jugar y en conseguir el objetivo de la salvación y después... Dios dirá. Nunca se sabe lo que puede pasar.

«La permanencia hará que haber venido al Real Valladolid merezca la pena»

-¿Cómo trabaja su cuerpo más allá de lo que se ve en los entrenamientos?

-Intento ir al menos dos veces por semana al gimnasio para trabajar el tren superior e intentar sentirme un poco mejor y reforzar los hombros, porque para los porteros son muy importantes por las caídas. Simplemente eso.

-¿Cómo se define como portero?

-(Suspira) Definir... debéis hacerlo más vosotros, que sois los que nos veis [se refiere a los periodistas]; todo lo que yo diga puede quedar un poco feo.

-Entonces, vamos a darle a vuelta a la pregunta. ¿Cuál es su mejor característica? ¿Los reflejos?, ¿El juego aéreo?...

-No lo sé. Yo intento trabajarlo todo para que sea todo bueno.

-Acaba de cumplir treinta años el pasado 3 de enero, una edad madura para un deportista y excelente para un portero, ¿qué ha ganado con el paso de los años?

-Sobre todo experiencia. Con el paso del tiempo, de ir jugando y progresando vas mejorando todos los aspectos que te quedan por pulir y con la edad ganas esa experiencia competitiva, porque tienes muchos más minutos a la espaldas. Yo llevaba tres años sin competir [era el tercer portero del Barça y en las tres temporadas anteriores a recalar en el Pucela disputó tan solo cuatro partidos oficiales] pero entrenaba a diario con los mejores. Eso me ha hecho crecer como persona y como jugador. Quieras o no, con la edad, te vas dando cuenta de las cosas en las que tienes que mejorar. La edad es un grado.

«Me gusta ir con mi hijo a Campo Grande a ver los pavos y al parque, estamos mucho allí»

-Pasó de no jugar a disputar 70 partidos en el último año y medio. ¿Cómo se convive con la presión de ser cada día el portero titular del Real Valladolid?.

-Evidentemente, cuando compites cada semana tienes las responsabilidad de hacerlo bien y de que el equipo salga adelante, pero para eso nos pagan, es nuestro trabajo e intentamos que salga bien con la mejor actitud y las mejores ganas.

«Era jugador de campo hasta que en infantil decidí ponerme de portero»

Lleva toda la vida jugando al fútbol, pero no siempre como portero, aunque también es cierto que ha estado más años debajo de los tres palos que atacándolos, concretamente desde los doce años. «Yo era jugador de campo hasta que en categoría infantil decidí actuar de portero. Siempre me fijaba en ellos, me gustaban», relata Jordi Masip en una de las salas de la zona de prensa del Nuevo José Zorrilla.

«Cada vez que tenía oportunidad de ponerme en el patio del colegio o en los entrenamientos cuando faltaba algún portero, lo hacía. Me dieron la oportunidad y ya me quedé».

Su primer ídolo fue el sempiterno Gianluigi Buffon, aún en activo en el PSG a los 41 años de edad, «desde muy pequeñito, cuando empezó a despuntar me encantaba y siempre intenté seguirlo», asegura, pero su llegada al FC Barcelona le puso muy cerca de uno de los mejores porteros de la historia del club, que sustituyó al italiano en el primer cajón del pódium de favoritos de Masip. «Una vez que entré en el Barça y Víctor Valdés empezó a destacar, me empecé a fijar muchísimo en él. Ha sido mi ídolo desde entonces. Es el espejo en el que mirarme». Entre los jugadores de campo lo tiene muy claro, todos sus favoritos han pasado por el club blaugrana. «Siempre he seguido al Barcelona y me gustaron mucho Ronaldinho, Xavi, Iniesta, Messi... Te podría decir muchísimos», promete, intentando no aburrir con una enorme lista.

Donde no se decide es a la hora de señalar a qué jugadores se ha enfrentado que le hayan parecido casi imparables. «En la liga hay muchísimos futbolistas en los equipos grandes a los que parece que no les puedes meter mano, que te someten, por eso están ahí», remata sin querer mojarse.