El mayor activo del Real Valladolid

La masa social del club no es solo el mayor activo de la entidad, también es la mejor garantía de futuro

El mayor activo del Real Valladolid
A. Mingueza
Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISA

Suele decirse que el valor de un club reside tanto en su patrimonio futbolístico como en el compromiso de la masa social que lo apoya. Getafe, por ejemplo, es un caso claro de club con escaso respaldo social en la localidad: con un estadio con aforo para 16.800 espectadores la media de asistencia es de 10.871. Los antepenúltimos de la Liga, vaya. Solo superan a Huesca y a Eibar, localidades que están muy lejos en cuanto a habitantes. Pero, en cambio, el valor futbolístico de su equipo es enorme. No hay más que ver por qué están luchando.

El Real Valladolid, en cambio, es el caso contrario. Futbolísticamente no es un equipo con un enorme valor, pero socialmente sí los es de un tiempo a esta parte. Desde que se intuyó que el equipo iba a ascender el apoyo social es inusitado. Lo demuestran a las claras las cifras de asistencia al estadio –18.602 personas de media para un recinto con capacidad para 26.512, lo que supone ser el undécimo recinto con más público–, pero en especial se comprueba con esas quedadas que organizan las peñas, y que siempre congregan multitud de personal, o esos días de fiesta en los que de manera natural las familias acuden a los Anexos a ver de cerca a los ídolos que acostumbran a ver desde la grada. Esa afición, esos jóvenes, esos niños, son el mayor activo del club. Con mucho. Son la savia que alimenta el futuro.

Y eso lo entendió bien Ronaldo desde el primer día. En Brasil, para presidir un equipo, hay que ser socio. No son sociedades anónimas. Y ese gen lo lleva bien inoculado el actual propietario del Real Valladolid. De ahí esas reuniones con peñas y con aficionados y ese interés de 'O fenómeno' por dar la máxima comodidad a los abonados en el estadio.

El Pucela estará dónde esté la próxima temporada, pero solo será grande si cuida a sus fieles.