Mejor contentos que enfadados

14 de marzo de 2010. Sergio Ramos sujeta a Diego Costa ante la presencia de Casillas en el partido que acabó 1-4 en Zorrilla. /Villamil
14 de marzo de 2010. Sergio Ramos sujeta a Diego Costa ante la presencia de Casillas en el partido que acabó 1-4 en Zorrilla. / Villamil

El Real Madrid ha reaccionado con victorias y goleadas a sus eliminaciones de la Champions, dos de ellas ante el Valladolid

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Podría parecer que los seísmos que sacuden la casa blanca cada vez que cae eliminado el Real Madrid de la máxima competición europea tienen consecuencias más allá de la onda expansiva de las horas siguientes. Y no. Las reacciones suelen ser más bien furibundas. Al menos la hemeroteca registra mayoría de victorias y unas cuantas goleadas en el día después.

En sus quince últimas eliminaciones en la Champions League, su vuelta a la competición doméstica se salda con 8 victorias, 5 empates y solo dos derrotas, las cosechadas ante el Getafe (temporada 2004/05) y Osasuna (2003/04), en ambas ocasiones tras verse apeado en cuartos de final ante Juventus y Mónaco, respectivamente.

En la estadística más reciente, teniendo en cuenta que el Real Madrid ha levantado cuatro de los cinco últimos trofeos, aparece el Real Valladolid como damnificado. Dos veces en la última década ha debido medirse el equipo blanquivioleta horas después de decir adiós al cetro europeo, y en ambas ha encajado cuatro goles. En el curso 2012/13 perdió en su visita al Santiago Bernabéu (4-3), mientras que en la campaña 2009/10 el Madrid de Pellegrini reaccionó a su eliminación ante el Olympique de Lyon goleando en Zorrilla por 1-4.

En ese mismo tramo, dejó un reguero de rivales vapuleados con especial mención para el Athletic en San Mamés (2-5), el Sevilla en el Sánchez Pizjuán (2-6), el Sevilla en el Bernabéu (3-0) o, la más reciente, la encajada por el Espanyol en Barcelona (1-4) hace cuatro años.

En todos esos antecedentes dio igual el número de bajas y no importó la situación del técnico ni el ambiente del vestuario. La calidad de la plantilla del Real Madrid salió a flote y no esperó siquiera un par de jornadas para demostrarlo.

En este sentido, los datos confirman que es mejor enfrentarse a un Madrid contento que enfadado. Preferible hacerlo en una balsa de aceite que en un escenario caldeado y convulso como el que vive en estas horas previas el club de Concha Espina. No en vano, en lo que al Valladolid respecta, y salvo el 1-4 mencionado anteriormente, en sus cinco últimos enfrentamientos con el equipo blanco en Zorrilla ha podido sumar dos empates y una victoria, la lograda en la temporada 2008/09 gracias a un solitario gol del uruguayo Néstor Fabián Canobbio (1-0).