Real Valladolid

Masip: «Estoy en el mejor Valladolid de los últimos tiempos»

Masip destaca la altura que alcanzan los pies del seminarista retratado por Masats en 19569, durante su visita a la exposición fotográfica en la sala de La Pasión. Henar Sastre /
Masip destaca la altura que alcanzan los pies del seminarista retratado por Masats en 19569, durante su visita a la exposición fotográfica en la sala de La Pasión. Henar Sastre

El portero menos goleado de Primera buscará su reválida el domingo frente al Alavés

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVOValladolid

Es tan pragmático que califica de 'anécdota' el hecho de ser el portero menos goleado de Primera, porque apenas han transcurrido tres jornadas del campeonato. Jordi Masip reconoce, sin embargo, que su paso por el Pucela –que tiene vocación de permanencia– puede haber coincidido con una de las mejores etapas del club de las últimas décadas –ascenso, solvencia económica, apoyo inédito de la afición, generosas expectativas vinculadas a su nuevo propietario... Pero Masip no se acomoda al estereotipo de portero: un solitario raro, supersticioso y extravagante. –«A lo mejor, si le preguntas a mi mujer, te dice otra cosa...»– bromea.

Antes de revalidar su eficacia el domingo frente al Alavés, Jordi Masip visita la sala de exposiciones de La Pasión, para contemplar un icono de la fotografía del siglo pasado:La estirada del seminarista madrileño captada por su paisano Ramón Masats en 1959. Masip descubre un espacio nuevo, se sorprende, destaca la altura de los pies del futuro cura y se le escapa un «...y nos quejamos del césped», al reparar en el firme del campo del seminario madrileño.

–¿Es supersticioso?

–No, me da la sensación de que no vale para nada.

–Tienen fama los porteros de ser 'raritos'. Usted parece muy normal, apenas grita, no se le conocen manías...

–Lo puedo parecer pero a lo mejor no lo soy tanto. Mi mujer a lo mejor te dice otra cosa, pero intento ser bastante normal. Es verdad que los porteros tenemos nuestras rarezas, somos especiales, siempre estamos solos... te tienes que acostumbrar a ello y lo llevas lo mejor posible pero dentro de lo normal, también soy un poco raro, un poco de todo.

–Recién llegado se hace con la titularidad indiscutible, comparte una temporada extraordinaria y suben a Primera. Se solucionan los problemas económicos y viene Ronaldo, que genera expectativas. Lo suyo ha sido llegar y besar el santo. ¿Es consciente de ello?

–La temporada pasada fue muy importante para que el club crea que puede ser un club grande. Si viene un comprador del nivel de Ronaldo, que quiere estar aquí, es por algo. Significa que, tanto el equipo como la ciudad tienen un potencial importante. Creo que sí, que estoy en el mejor Valladolid de los últimos tiempos, que puede ser un club de los grandes dentro de poco y que tiene posibilidades de hacer las cosas bien .

–¿Esta situación ha cambiado sus expectativas personales?

–Vine con la idea de quedarme a aquí, de cumplir mi contrato. Sabemos que el fútbol da muchas vueltas pero lo que quiero es esto, estoy bien, estoy a gusto, donde quiero estar. Quiero trabajar para que el Valladolid siga creciendo.

¿Para usted es el Valladolid más que un club de tránsito, una meta?

–Firmé por tres años y mi idea es cumplirlos porque estoy bien aquí, porque estoy a gusto donde quiero estar y quiero seguir trabajando y teniendo minutos para contribuir a que el Real Valladolid siga así.

–¿Se siente inseguro cuando el club ficha nuevos porteros? ¿Cómo lo asume?

–Es como cada año. Siempre tienes un compañero o dos que luchan por tu puesto y va a ser más de lo mismo. Estás en tensión y sabes que tienes que trabajar duro porque si no lo haces o no rindes bien, probablemente pierdas el lugar. Por lo tanto no puedes relajarte si quieres tener los máximos minutos posibles.

–Entre los cambios de esta temporada está la posibilidad de jugar contra su exequipo. Ahora que tiene cierta perspectiva, ¿qué supuso jugar contra el Barça?

–Siempre es especial porque fue mi casa durante los últimos años y siempre es bonito jugar contra compañeros, amigos, gente que trabaja allí que te han tratado muy bien. Me gusta jugar contra ellos y dar una buena imagen, hacerlo bien.

–¿Qué posibilidades ve en el Valladolid en Primera?

–Creemos que tenemos posibilidades de mantenernos, pero será difícil porque la Primera tiene mucho nivel y todos los equipos son fuertes. Cualquiera te puede dar problemas y, a fin de cuentas, nosotros acabamos de llegar a esta Liga, por lo tanto va a ser complicado. Pero si mantenemos el nivel con el que terminamos la temporada pasada y este principio de campeonato, estoy convencido de que podemos conseguir la permanencia.

–De una u otra manera, el cambio de propiedad del club terminará afectando al vestuario. ¿Cómo han vivido los jugadores esta etapa en la que, además, se ha multiplicado el apoyo de los aficionados ?

–Con mucha calma. Nos han ido informando sobre los cambios y nos lo hemos tomado con mucha tranquilidad. Pensamos que es una cosa buena para el equipo, para el club.

–¿Usted tiene ya su foto con Ronaldo? El 'selfie' con el nuevo presidente es ya una pandemia en Valladolid.

–Particularmente, no, pero nos hicimos una conjunta todo el vestuario.

Ha sido una pretemporada complicada y de condiciones extremas para el refuerzo del equipo. ¿Qué opinión le merecen los nuevos?

–Primero, son buenas personas, grandes chavales que es lo más importante para la familia que ya tenemos. Aparte de buenos jugadores, son buenas personas. Yya se está viendo que todos están participando. Estamos contentos por el rendimiento que están mostrando. Son jugadores de nivel.

–Se considera plenamente integrado en Valladolid?

–Todo va bastante bien. Lo único que, el año que viene, tendré que buscar colegio para mi hijo. No creo que haya problemas porque hay muchos y de buen nivel, por lo que me han dicho.

–Aunque su intención es seguir en Valladolid, ¿asume que la suya es una vida nómada, por su profesión?

–La vida de futbolista es corta. Como mucho, me quedarán diez años de fútbol, y, tras ese periodo supongo que volveré a mi casa. Pero hasta entonces quiero disfrutar de esta experiencia porque es bonito conocer gente nueva, sitios nuevos. Estamos contentos por eso.

–Y después, ¿Qué quiere ser Masip cuando sea mayor?

–Me gustaría ser entrenador de porteros, transmitir mis conocimientos a chavales o no tan chavales para ayudarles a crecer. Tengo pensado sacarme el título.

–Cómo es su relación con Santisteban? [entrenador de porteros]

–Diría que excelente. Es una persona que te entiende, que es lo más importante. Sabe qué días tenemos mejor o peor, sabe cómo tratarnos. Él ha sido portero y al final es importante porque sabe lo que pasa en la portería, tras un fallo, tras un mal partido, sabe cómo tratarnos. A la hora de formarte, Santi lo tiene muy bien asumido y nos trata muy bien. Es muy formal y muy valorado.

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