Fútbol | Primera División

Miguel Ángel Gómez, director deportivo del Real Valladolid: «Tenemos un entrenador brillante que saca rendimiento a los jugadores»

Miguel Ángel Gómez posa tras el escudo del Real Valladolid en las oficinas del Zorrilla./G. Villamil
Miguel Ángel Gómez posa tras el escudo del Real Valladolid en las oficinas del Zorrilla. / G. Villamil

El club blanquivioleta se centrará en el mercado de invierno en reforzar la delantera pese a la próxima llegada de Stiven Plaza, tercer delantero de la plantilla

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Miguel Ángel Gómez ya no trabaja en el mismo despacho en el que lo hacía hasta hace pocas semanas. El número de empleados del club ha crecido y las obligadas obras han servido para crear más espacios de trabajo, a costa de reducir otros. En una sala con una estufa eléctrica portátil, a falta de que le instalen una calefacción algo más potente, recibe a El Norte para dar un amplio repaso a la actualidad del equipo, pero también levanta algo más la cabeza para otear el horizonte ya cercano del mercado de fichajes de invierno, que está a menos de diez días de abrirse.

-El club suma veinte puntos a falta de tres partidos para terminar la primera vuelta. ¿Hubiera firmado esta situación antes de empezar la liga?

-Por supuesto que sí después de hacer un análisis del verano más duro en veinte años de profesión. Ha sido de una dificultad enorme porque llegábamos a Primera como el equipo con menos gasto en plantilla. La dificultad no es solo ante el pago de un traspaso, sino por los salarios tan altos que hay en Primera, superiores a los que nosotros tenemos.

-Ahora los clubes son mucho más fuertes económicamente gracias a los derechos televisivos

-Lo que nos hace pasar un verano complicado es la decisión estratégica de pagar toda la deuda para garantizar definitivamente la estabilidad del club. Eso trae unos efectos colaterales que dificultan la capacidad de pelear por un jugador en el mercado.

-¿Qué es lo que más le gusta de la plantilla que ha construido junto a sus colaboradores?

-Hay una esencia muy importante que es el espíritu de equipo. Solidaridad, buen ambiente... El jugador que se queda fuera se enfrenta a ello entrenando más fuerte todavía y siendo mejor compañero. Hemos conseguido una comunión con la afición con cinco llenos; tres de ellos anteriores al cambio de propietario.

¿Los fichajes han estado condicionados a que el jugador que viniese fomentase esos valores en el vestuario?

No hay buenos o malos fichajes, hay buenos o malos rendimientos. Hay que tener en cuenta la adaptación, si el perfil psicológico del jugador va a encajar... Alguno se ha quedado fuera porque pensábamos que no iba a concordar con el resto del grupo.

-¿Ser psicólogo y entrenador le da cierta ventaja para poder anticipar las evoluciones de un jugador o su adaptación a los grupos?

No es una ventaja sino que si coincides con un entrenador que lo ve igual que tu, tienes esa capacidad de ajustar el perfil a lo que quiere. Tener esos dos roles y haber trabajado de las dos cosas, te sirve para entender al entrenador y al jugador.

-¿Sergio y usted tienen las mismas ideas futbolísticas?

-Sí, y sobre todo la misma forma de ver las cosas. Hay un 'feeling' especial. A veces él me va a llamar y yo ya he ido por delante, y al revés. Hemos coincidido en un punto de nuestras carreras, los dos con la misma edad y una forma de ver esto. Eso es muy importante. Cuando un entrenador no encaja no quiere decir que sea malo, solo que quizá no se han adaptado todas las situaciones a lo que él se merece. Sergio ha encajado con una dirección deportiva que va a muerte con él y un club que ayuda en eso.

-De hecho, los jugadores hablan maravillas de él.

-Es un gran gestor de grupo, en el cara a cara con el futbolista consigue tenerlo enganchado. Hay una cosa que me gusta mucho de él que es lo que más destacaría: No engaña al jugador, no le dice que va a jugar y luego no lo pone. Va siempre de frente. Eso en algún momento puede generar tensión, pero siempre tienen la sensación de que saben lo que opina su jefe. Eso genera más efectos positivos que negativos. Como psicólogo y experto en dinámica de grupos, sé que ese tipo de forma de ser encaja siempre mucho más y genera más cohesión que una persona que te dice lo que quieres escuchar y te engaña.

El mercado de invierno

-¿La llegada de Stiven Plaza implica que la delantera ya está cubierta?

-No. Queremos hacer más cosas. Tenemos claro que todo lo que podamos potenciar, lo vamos a hacer.

-¿Es la posición en la que más se van a centrar los esfuerzos en el mercado de fichajes?

-Sí. Tenemos que intentar darle una vuelta porque estamos viendo que las demás líneas están compensadas y ahí podemos hacer algo más. Eso no quiere decir que estemos totalmente descontentos, porque hacen un trabajo muy importante de desgaste que al final da resultado: tenemos 20 puntos y eso es gracias al trabajo de todos.

-¿También de Ünal y Cop?

-Lo que no puede ser es que cuando perdamos se le eche la culpa a los delanteros y cuando ganemos se diga que el grupo es muy bueno. Se está siendo injusto con ellos y al final si miras estadísticas de otros delanteros que cobran diez veces más, no llevan ni dos goles. Ellos han sido irregulares porque han venido con molestias físicas, lesiones, fiebre… No estamos siendo afortunados en cuanto a tener continuidad física, que es lo que te da ritmo.

-Tampoco les beneficia que vayan con sus selecciones

-Eso nos ha venido fatal. A mí no me gusta que vayan ni ellos ni ninguno. Las selecciones me generan mucha tensión, aunque sé que a los jugadores les gusta. Para un club, salvo que quiera vender al jugador, que vaya a la selección no le aporta nada. Son ajetreos de viaje, molestias musculares, te entrena gente que no te conoce en el día a día ni sabe qué tipo de trabajo te viene mejor o peor… Eso les ha perjudicado muchísimo, no han conseguido hacer cuatro semanas seguidas todos los entrenamientos.

-Hay rumores sobre Calero, Alcaraz, Nacho, Masip, Ivi, Cop… ¿Nos van a desmontar el equipo en invierno?

No creo que vayamos a permitirlo. Hay un aspecto legal que da libertad al jugador que es la cláusula de rescisión. Habría que analizar cada caso en particular porque algunos de esos son nuestros y otros están cedidos por clubes que nos han querido ayudar y habrá que escuchar sus inquietudes. No nos van a desmontar el equipo salvo que los jugadores por su cuenta lleguen y paguen la cláusula. En Navidad el que quiera irse tiene que depositar la cláusula, no hay postura de negociación.

-¿Tranquilo entonces?

-Sí, pero por si las moscas en la dirección deportiva todos estamos trabajando. El primer año que entré en la última escala de decisión del equipo de Monchi (en la dirección deportiva del Sevilla) él me dijo que iba a ser un verano tranquilo y terminamos haciendo dieciséis operaciones… [Se ríe mientras hace un gesto de ahogamiento]

-¿El mercado de invierno le pone o le angustia?

-No me ofrece fiabilidad. Históricamente, cuando he firmado en Navidad, los efectos no han sido tan beneficiosos, pero esta época está para aprovechar las ofertas. Pensar que te va a solucionar la vida… para mí es un error.

-Entonces, ¿En este mercado traer a un cedido no es una opción?

Queremos mejorar posiciones, pero sabiendo de la capacidad económica que tenemos y que con el fichaje de Stiven no creo que quede mucho más tope salarial; habrá que solicitar un aumento. Tenemos que darle más herramientas al grupo, pero no creo que venga el gran fichaje del curso. Ese ha sido Alcaraz, que lo hemos firmado por un millón y ya hay ofertas de más de diez por él. Hay que intentar aprovechar, por ejemplo, que los jugadores americanos y sudamericanos de equipos europeos necesitan seis meses para tener continuidad y jugar con su selección la Copa América. Al propietario le interesa que su jugador tenga minutos porque va a ir a la Copa América y va a subir de valor. Ahí podemos obtener beneficio, pero la competencia es alta.

-¿Habrá salidas?

-Es obvio que Cotán tiene que tener continuidad. Su tipo de juego le hubiera encajado a Sergio en Segunda, pero tuvo una lesión. Dejando eso aparte, mi objetivo de aquí al año que viene es reducir el número de cedidos e incrementar el de jugadores en propiedad.

-¿Cuál es su valoración de los futbolistas del Real Valladolid prestados a otros clubes?

Fede [Granada] es el mejor mediocentro de su corte que hay en Segunda División; hemos acertado y de hecho ya nos lo quiere comprar. La idea con Caro [Albacete] es buscarle un equipo en el que tenga continuidad. Con Chris Ramos [Sevilla Atlético] pasó algo similar; tuvimos ofertas de Segunda pero sin garantías de que fuera a tener los minutos que necesita y consideramos que él va a mejorar en función de lo que participe. No le dejamos jugando en nuestro filial porque ahora está en un grupo muy competitivo y juega en hierba natural, no artificial como aquí. Además, está cerca de su entorno y lo tenemos en un club que es un escaparate, donde van veinte ojeadores a verlo todos los días. Con la situación de Domínguez es con la que estoy menos contento. Tenía nivel de sobra para jugar en Segunda y lo teníamos metido en un equipo, pero no pudo firmarlo por el tope salarial, por lo que hubo que buscar una salida de urgencia aunque tiene fútbol para jugar en una categoría superior. Con Mayoral estoy contento porque está en Segunda y teniendo minutos; él también lo está.

-¿Ve preparados a Joaquín o Moi para tomar la alternativa cuando sea necesario? Los defensas titulares lo están jugando todo.

Están preparados. En alto rendimiento no puedes estar pendiente de si un jugador está contento o no. Solo vale que el equipo saque puntos y rinda, así que si los centrales están bien, no tenemos porque cambiar. El que está fuera tiene que entrenar duro y apretar para cuando le toque. Joaquín cuando ha participado en Copa ha estado muy bien y se enfrentó a una delantera que vale ochenta millones de euros en Sevilla. En una acción se equivocó, pero firmó 88 minutos soberbios. Moi es ejemplar con su actitud en los entrenamientos y el míster está tan contento que no creo que busquemos lateral en Navidad; además en la vuelta de la Copa lo hizo muy bien e incluso terminó dando un pase de gol.

-¿No tiene miedo de que esté habiendo demasiadas pocas rotaciones?

Yo tenía una teoría que me desmontó el departamento de Big Data. Le encargué un estudio sobre equipos que habían sido campeones y que habían rendido mucho y resulta que no habían tenido ni plantillas amplias ni habían rotado mucho. Me sorprendió porque mi impresión subjetiva era otra.

-Precisamente el Big Data es una de las herramientas de las que más están hablando últimamente en el Real Valladolid.

Los datos son una herramienta que ayuda, pero no es la clave de mi decisión. Cuando yo firmé a Sergio ya tenía todos los datos y además una percepción e intentamos buscar un nexo. A mi no me gusta esconderme en un dato para tomar una decisión. Por encima de todo está el sentido común. Si no, se está siendo cobarde; uno tiene que tomar las decisiones convencido.

-¿La contratación de Sergio la considera una medalla que se puede colocar a sí mismo?

No. Tengo un equipo de trabajo que me asesora y me da su opinión, y eso hay que valorarlo, y además unos datos que ayudan, pero al final tienes que hacer lo que consideres porque si sale mal tienes derecho a reconocer que te has equivocado. El problema es que tomes una decisión pensando en la más conservadora o haciendo lo que te dicen los que mandan. Te van a echar igual y al final vas a pensar que no has visto tu proyecto. Yo me doy cuenta de que es una persona que ve el fútbol igual que yo así que decidimos que, puestos a caer, íbamos a hacerlo con otra persona que lo vea igual. Se habló mucho de Caparrós, pero no era momento de traer a un amigo, sino de un entrenador con las mismas ideas, joven y con hambre.

Renovaciones

-¿En qué estado se encuentran las negociaciones para renovar a los jugadores que terminan contrato?

-Estamos hablando con Moyano y creo que estamos cerquísima de anunciarlo; con Míchel y creo que estamos cerca, y también negociamos ya con Masip.

-Antoñito también termina contrato. ¿Seguirá?

-Tiene un cláusula de renovación automática por número de partidos, así que es muy fácil, cumple y ya está y además él quiere quedarse. Aún así, tenemos que ver su situación porque me gustaría que estuviera con nosotros más tiempo. Es un ejemplo para todos sus compañeros y tiene que ser un referente en el día a día del vestuario.

-¿Y Borja?

Es una persona a la que aprecio bastante y estoy muy contento con él. Tenemos que sentarnos y ver qué quiere hacer, porque no es un tema económico. Hay que tratarlo con respeto y como a una leyenda, porque va a ser un referente aquí.

-¿Se esperaba el rendimiento que está ofreciendo en Primera el bloque que el año pasado jugaba en Segunda?

-Eso quiere decir que el grupo estuvo bien configurado y que tenemos un entrenador brillante que le sabe sacar rendimiento. Es normal que se tengan dudas sobre un jugador que nunca ha jugado en Primera, como con Calero o Toni en Segunda, donde nunca habían estado. Había dudas de si podían adaptarse rápido, pero había gente con mucha ilusión y lo que me hace estar contento es la facilidad con la que se han adaptado. Ahora sí, si se nos va otra vez un poco la cabeza empezaremos a perder partidos. Nuestra identidad es la que es y si nos salimos de ahí lo vamos a pasar mal.

-¿Ha pasado ya la crisis que suelen atravesar todos los equipos?

-Hemos madurado y en la segunda vuelta no vamos a perder partidos que perdimos en la primera. Si analizamos los errores y no volvemos a repetirlos vamos a ganar más. Si no, tendremos un problema.

-¿Cuando llegó en verano de 2017 esperaba que la estructura del club creciera tan rápido?

Cuando uno deja un club de doscientos millones de presupuesto por otro de seis, lo hace convencido de que va a ir bien. Yo disfruto con la gestión y lo que a mí me convenció de aceptar esta propuesta y no la de un equipo de Primera División era que Carlos Suárez, que era el propietario, me dejaba gestionar y montar una estructura y crear algo que aquel que venga por detrás va a tener ya montado.

-¿Pero pensaba que fuera a ir tan rápido?

-La idea era subir en estas tres temporadas, aunque al final se vive del corto plazo. Nosotros montamos una estructura que sabíamos que iba a dar con el equipo en Primera, pero no sabíamos en qué temporada. Mientras haya posibilidades tenemos que luchar, así que yo me siento con Sergio y le digo que pienso que si nos metemos entre los seis primeros íbamos a tener posibilidades, y lo hicimos. A partir de ahí, con un entrenador brillante y buen gestor de grupo que tácticamente es muy inteligente, el equipo está arriba. También creo que aún nos quedan pasitos que dar.

-¿La dirección deportiva tiene que crecer más aún?

Sí. Si este año somos catorce, mi deseo es llegar a treinta. Si tuviéramos ese número de ojeadores tendríamos todo el fútbol mundial controlado y en Primera División eso no es costoso para el club. Te reporta una información que permite evitar caer en manos de representantes y fichar a alguien solo porque te dicen que es bueno.

-¿Castilla y León la tenemos controlada?

A mí me gusta trabajar con la gente de la tierra, aunque es verdad que con el cambio de propietario nos hemos vuelto más vistosos a nivel global. La cantera de Castilla y León la tenemos controlada y tenemos firmados convenios con todos los clubes menos con dos. El primer paso es tener acuerdos con todos, para que eduquemos a los chavales y los buenos vengan aquí y se sientan orgullosos de estar con el Real Valladolid, pero eso es una semilla que tiene que crecer.

-¿Como se traslada eso al primer equipo?

La idea es que el entrenador vaya viendo a los jugadores de la cantera, pero si hay una temporada en la que no haya chavales con calidad para el primer equipo yo no soy partidario de subirlos. El que tumbe la puerta hay que darle contrato con el primer equipo y dorsal como a Calero, Toni o Anuar. La prioridad es que el equipo rinda y que lo haga con gente de la cantera, pero poner a un canterano por el hecho de serlo es vender humo. La gente no quiere al equipo en Segunda con canteranos. La gente quiere al equipo en Primera y si es posible con gente de la tierra.

[Miguel Ángel Gómez muestra un informe de Aparicio, el lateral del filial que jugó con el primer equipo en la vuelta de dieciseisavos de final de la Copa del Rey, contra el Mallorca. «Yo voy a poner a Apa y le pido a mi gente un informe de él y lo tengo con balón, sin balón o con el plan de trabajo que le hemos puesto… Esto es lo que quiero que hagan con todos los jugadores para sacar gente de abajo»].

El Real Valladolid B

-El año pasado contrató también a Miguel Rivera a mitad de temporada para salvar al filial del descenso ¿Ahora ve al Promesas peor que entonces?

-Los filiales en las primeras vueltas lo pasan muy mal. Creo que estamos bien en todas las líneas menos en la delantera, donde tenemos poca suerte y nos está faltando que Miguel tenga continuidad. Al grupo lo veo hacer buenos partidos. Son chavales en formación y jugando con tíos que han jugado en Primera División, como el Cata Díaz.

-¿Samu y Waldo están progresando adecuadamente?

-Samu tiene que madurar porque el jugador que está a caballo entre el primer equipo y el filial lo pasa mal. El año pasado era Tanis, Mayoral u otros jugadores y luego en el segundo equipo había veces que lo hacían bien y otras que lo hacían mal. Esa es mi lucha con los chavales. Samu puede dar mucho más de lo que está dando. Waldo no puede entrar con el primer equipo porque no es sub-23, sino Sergio ya hubiera tirado de él. La categoría se le queda pequeña.

-¿Y Kike y Kuki Zalazar?

Kike está demostrando muchísima categoría; con el balón en los pies es muy bueno. La razón por la que todavía está en Segunda B es porque hay cosas en las que tienen que mejorar, pero tiene mucha proyección. Kuki Zalazar fue el mejor cadete de España en el Málaga y su vida ha ido más rápido de lo que debería. Valladolid le está viniendo bien para volver a ser lo que fue. Poco a poco, porque en Málaga era la perla. Hubo demasiada prisa con él y ahora tiene un ambiente más estable, ha entrado en el primer equipo sin tanto foco y creo que nos va a aportar mucho.

 

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