El Alavés, próximo rival del Real Valladolid, regresa a la tierra

Ünal, Borja y Kiko Olivas esperan en el área en una acción a balón parado en el partido de ida. /R. Gómez
Ünal, Borja y Kiko Olivas esperan en el área en una acción a balón parado en el partido de ida. / R. Gómez

El equipo vasco ha dejado atrás una primera vuelta espectacular (32 puntos y 22 goles) y ahora camina entre los 'mortales' con tres victorias en las trece últimas jornadas y solo 10 tantos anotados

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

El día que Abelardo firmó con el Alavés, 1 de diciembre de 2018, nevaba con ganas sobre Vitoria. Llegaba el 'Pitu' con el reto de reflotar un equipo a la deriva, último clasificado con seis puntos en trece jornadas y el peor registro goleador de la Primera División. Un solar, vamos. El italiano Di Biasi le había dejado un grupo en caída libre y un vestuario en depresión incapaz de dar con la tecla que le sacara del pozo. «Jugábamos el lunes siguiente en Girona y empezamos de la peor manera posible», recordaba hace unas semanas el técnico asturiano, por entonces con la única experiencia profesional de haber dirigido a su Sporting. «Hicimos dos cambios y el panorama cambió completamente». Burgui y Pedraza entraron al campo y el partido dio un vuelco radical con 'hat trick' de Ibai Gómez (2-3).

Después de aquella victoria ya nada fue igual para el Alavés, que de la mano de Abelardo y sin necesidad de meter a fondo el bisturí, fue ganando en confianza y escalando en la clasificación en la misma proporción.

Aquel equipo que parecía en descomposición terminaría la temporada 2017/18 en el puesto 14º, con 15 victorias y 2 empates y un bagaje de 40 goles anotados (33 con el asturiano en el banquillo) y 50 encajados (28). Abelardo había transformado el solar que se encontró en un proyecto de cimientos sólidos que ha seguido creciendo este año hasta convertirse en una de las revelaciones de la liga.

En aquel equipo que ganó y puso la primera piedra de la transformación en Girona estaban Pacheco en la portería, Duarte, Maripán, Wakaso, Tomás Pina o Martín, todos ellos integrantes del bloque que hoy tiene Abelardo en octavo lugar luchando por meter la cabeza en Europa.

Desde entonces el globo en el que subió el 'Glorioso' aquel primero de diciembre no ha dejado de subir hasta tocar techo con la victoria lograda este curso en Vallecas (1-5) que le situó como tercer clasificado.

La pérdida de Ibai Gómez en el mercado invernal ha mermado el potencial del equipo de Abelardo, que solo suma dos triunfos de los últimos 9 partidos

No solo ha crecido el asturiano como técnico sino que ha mejorado la versión de todos sus jugadores en una primera vuelta espectacular que, paradójicamente, ha marcado un punto de inflexión en la trayectoria del Alavés. Las 9 victorias y 32 puntos con los que cerró la primera ronda del campeonato –un punto más que el Valladolid a fecha de hoy– descubrieron un bloque sólido con las líneas muy juntas y una fe inquebrantable a su sistema 4-4-2 al que generarle ocasiones de gol era casi un imposible. Como buen exdefensa que es, Abelardo hace crecer a sus equipos desde atrás.

El País Vasco, oasis vallisoletano con un total de 7 puntos de 9 posibles

Dieciséis veces ha tomado carretera hasta la fecha el Valladolid esta temporada y aunque no deja de ser una anécdota, cada vez que se ha dirigido al Norte de España no solo ha puntuado sino que ha vuelto con las mejores sensaciones posibles. Y es que en el bagaje de 4 victorias y 5 empates que ha conseguido el equipo de Sergio González hasta la fecha, los desplazamientos al País Vasco tienen mucho peso. Tanto peso como que las tres veces que ha jugado allí como visitante se han saldado con resultados positivos. Dos victorias, cosechadas en Anoeta ante la Real Sociedad (1-2, con goles de Toni y Antoñito) y en Ipurua frente al Eibar (1-2, con tantos de Daniele Verde y Sergi Guardiola), y un empate logrado in extremis en San Mamés contra el Athletic de Bilbao (1-1, con gol de Óscar Plano en tiempo de descuento).

La cuarta y última visita de la temporada tendrá lugar este viernes en Vitoria, y más concretamente en Mendizorroza, donde la hemeroteca deja siete precedentes en la máxima categoría a lo largo de la historia de ambos clubes con 5 derrotas, una sola victoria (en el año 54, 1-4) y un empate, obtenido en junio de 2003 (1-1) conPepe Moreé en el banquillo y un once formado por Bizzarri, Javi Torres Gómez, Óscar González, Caminero y Pachón, entre otros.

No estará solo el Valladolid en el estadio Mendizorroza este viernes, ya que se han vendido las 370 entradas facilitadas desde Vitoria para los aficionados blanquivioleta. La Federación de Peñas del club ha organizado viaje con tres autocares.

Sin embargo, y coincidiendo con la marcha de Ibai Gómez –precisamente el jugador que marcó en Zorrilla el 0-1–, el Alavés ha sufrido un bache previsible que le ha hecho más humano en esta segunda vuelta, en la que acumula más derrotas (5) que victorias (3) y empates (4) y en la que ha encajado los mismos goles que en toda la primera vuelta (19). Llevada a la lupa, la comparativa deja un promedio de 1,8 puntos, 1,2 goles a favor y 1 en contra en la primera vuelta, por solo 1 punto, 0,8 goles a favor y 1,6 en contra en esta segunda ronda.

Los problemas han empezado a asomar en las filas del conjunto vitoriano, que ha perdido cierto equilibrio en sus líneas además de solidez en la defensiva. Ante el Valladolid, además, Abelardo no podrá contar por sanción con Víctor Laguardia y Rubén Duarte, ambos baluartes importantes en la zaga. Precisamente Laguardia es, además, uno de sus puntales en jugadas a balón parado.

Uno de los aciertos del técnico asturiano, no obstante, se centra en doblar posiciones para que el sistema empleado no se resienta cuando su equipo sufre bajas por lesión o sanción.

Con este colchón ha conseguido amortiguar el golpe provocado por el bajón de su juego en las últimas semanas, donde mantiene una cierta regularidad como local. De hecho 'Mendi', como se refiere el propio Abelardo a Mendizorroza, está siendo pieza angular y clave para mantener el pulso con los equipos que pelean por conseguir plaza en competición europea. Y es que en lo que va de temporada el Alavés solo ha cedido dos derrotas como local, las sufridas en esta segunda vuelta ante el Rayo Vallecano de Míchel (0-1) y el Atlético de Simeone (0-4).

En este tramo final de campeonato, precisamente, está sufriendo la falta de concentración que se le ha criticado en ocasiones al Valladolid de Sergio González, llegando a encajar hasta 8 goles en la segunda vuelta en el primer cuarto de hora de partido. Además, en siete de las trece últimas jornadas ha empezado por debajo en el marcador y por lo tanto a remolque –un dato a tener en cuenta este viernes–, y solo en uno de ellos ha podido sumar un punto gracias al gol de Maripán en campo del Betis (1-1).