No mires hacia abajo

El autor se sube al carro del optimismo y aboga por recuperar el estado de ánimo para subirse al espíritu del partido a partido

Sergio habla con Javi Moyano en el entrenamiento de recuperación del pasado lunes. /Villamil
Sergio habla con Javi Moyano en el entrenamiento de recuperación del pasado lunes. / Villamil
JUAN ÁNGEL MÉNDEZValladolid

Pucela, no mires al abismo. Si rompes con el miedo que te atenaza, la red volverá a lucir tupida bajo tus pies. Ahora solo ves un agujero negro, sin fondo, pero todo es producto de los temores que te invaden. Intenta estabilizar tu tránsito por el alambre y encara cada partido como si fuera el último. Tienes que escapar de la angustia que te produce la sangría de puntos y olvidarte del vecino de tabla, incluso del rival de turno. Tú única preocupación eres tú mismo. Si vuelves a correr con alegría y pasión, si optas por llegar a la meta con pasos firmes y no quieres hacerlo todo de una zancada, seguro que sales ileso.

Recompón tu ánimo y vuelve a pelear con descaro y valentía. El alambre parece una comba, angosto, pero será de nuevo un amplio bulevar cuando dejes de temblar y esquives el drama que para ti representa la derrota. Tu meta pasa por ganar, el empate a cero no endereza el cable. Es mejor caer con ambición que perder con racanería e indecisión, mucho mejor defender con balón que con pelotazos.

Necesitas agarrar tu mejor versión para volver a pisar suelo firme. No te rajes ahora, Pucela. Sabes que no estás solo. Mira a tu alrededor, vas a ver un universo infinito de banderas blancas y violetas que nunca te abandonarán, pero los corazones necesitan que vuelvas a emocionarles con las virtudes que te hicieron fuerte cuando diste los primeros pasos. Ya no tiene sentido echar la vista atrás ni tampoco pensar en otra cosa que no sea recuperar la unidad y el ánimo. Tienes que coser los jirones en los que se ha convertido tu dibujo y arrinconar a la ansiedad.

Si consigues estabilizar tu psique, lo tendrás más sencillo para que tu fútbol recupere el sentido. Sergio, también te toca a ti poner de tu parte. Bucea en tu vestuario y resucita las palancas que hasta ahora parecen desactivadas. Haz que el equipo recobre la chispa en la presión y ataque con empeño. Seguro que a Waldo se le puede unir la ilusión de Toni Villa y otros futbolistas que sí que estén preparados para las siete batallas que deben culminar con la permanencia. Como aperitivo, Pucela, limpia tu mente y busca que el primer envite concluya con sonrisa. El Getafe llega en forma, pero siempre nos quedará Mata. Mírate en su espejo, están en puestos de 'Champions', pero en su vestuario la palabra Europa está prohibida. Haz lo mismo, elimina el término descenso de tu diccionario y focaliza tu energía en la filosofía del Cholo, partido a partido. No mires hacia abajo, Pucela.