El negocio de tener el estadio Zorrilla en propiedad

En ligas como la Premier o la Bundesliga es una fuente de ingresos prioritaria mientras que en España solo siete de los veinte campos de Primera División son propiedad de los clubes

Estado de las obras el estadio Zorrilla, que perderá su foso 37 años después. /G. Villamil
Estado de las obras el estadio Zorrilla, que perderá su foso 37 años después. / G. Villamil
Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Asistimos en estos días casi sin darnos cuenta, aplacados por los rigores del termómetro y aturdidos por el polvo que levantan las máquinas, a los últimos coletazos de don José Zorrilla como 'futbolista' casi ochenta años después de dar nombre a los designios del fútbol en Valladolid (entre 1940 y 1982 en pleno centro de la ciudad, y desde entonces en la avenida del Mundial'82). Dentro de la línea de negocio que Ronaldo Nazário tiene en mente y de los pasos que ha venido dando desde su llegada, la adquisición del estadio en propiedad es considerada prioridad para seguir dando continuidad a su reconocida querencia por el modelo inglés.

Más información

La tasación conocida esta misma semana acelera, de esta forma, el final del estadio como le hemos conocido toda la vida para dar cabida a una nueva forma de entender el fútbol, más próxima al que se desarrolla en otras ligas europeas. Un nuevo modelo de negocio más atractivo para la llegada de marcas comerciales que acercará al Real Valladolid a perfiles más cercanos a la Premier o la Bundesliga, donde los estadios son considerados junto a los derechos de televisión y los patrocinadores, una de las principales fuentes de ingresos.

En esta línea, los denominados 'naming rights' (los derechos por dar nombre al estadio) juegan un papel relevante en la expansión de los clubes británicos –cobra mucha más importancia en Estados Unidos–, donde la valoración de los estadios, según el estudio 'Stadium Naming Rights' realizado por la asesoría Duff & Phelps, oscila entre los 334.000 euros del campo del Huddersfield y los 29,1 millones que podría percibir el Manchester United en caso de que decidiera levantar el veto a vender sus derechos. Viendo estas cifras, y si tenemos en cuenta que España va un paso por detrás, ¿cuánto costaría sacrificar a don José Zorrilla para cambiarle el nombre al estadio del Real Valladolid? Ejemplos hay en los que apoyarse, ya que en su día Iberostar puso nombre durante tres temporadas al estadio del Mallorca por un desembolso de 1,1 millones de euros. En su afán por abrir nuevas vías de ingresos, el equipo de trabajo de Ronaldo lleva ya meses trabajando en ello y la respuesta bien pudiera llegar en cuanto sea oficial la compra del estadio.

En España, a excepción del Wanda Metropolitano y el estadio de La Cerámica, no existe tradición frente a los catorce recintos que tienen nombres de empresa en la Bundesliga y los siete en la Premier.

Cuestión aparte es el rendimiento que ofrece el interior.

Solo tres estadios de este siglo

Si salvamos de la ecuación a los grandes para los que sus estadios se han convertido en una mina de oro, la gran mayoría de los clubes en España tienen harto complicado hacer negocio con sus campos ya que solo siete de los veinte estadios de Primera División son propiedad de los equipos. Además, solo tres han visto la luz en este siglo por lo que más del 80 por ciento necesita una mejora integral en sus instalaciones para adecuarse a las necesidades del mercado, y también de los propios aficionados. En este contenedor los departamentos de marketing incluyen espacios para el 'merchandising', visitas guiadas al estadio y otras operaciones, caso del museo anunciado en su día por el propio Ronaldo. En caso de que el brasileño acepte desembolsar 13 millones de euros para su compra, el Valladolid se convertiría en el octavo de LaLiga con el estadio en propiedad siguiendo los pasos de Barcelona, Real Madrid, Betis, Sevilla, Atlético de Madrid, Valencia y Espanyol. A este listado habría que añadir un asterisco en el caso del Athletic de Bilbao, ya que el nuevo San Mamés –inaugurado en 2013– es de propiedad público-privada.

En la Premier League 16 de los 20 clubes son dueños de sus estadios; en la Bundesliga, 10 de los 18

En el caso de la Premier League 16 de los 20 clubes son propietarios del campo, mientras que en la Bundesliga alemana son 10 los dueños de los 18 clubes totales.

Cada vez es mayor la concienciación por parte de los clubes de que necesitan adecuar sus instalaciones a los nuevos tiempos, y el caso de Zorrilla este verano es uno más de la transformación que están sufriendo no pocos estadios en las últimas temporadas.

El alcalde se reunirá con Ronaldo para hablar de la compra

Una vez conocida la tasación del estadio y Anexos, y trasladado su valor a Ronaldo Nazário, el alcalde Óscar Puente se reunirá a finales de esta semana con el presidente del Real Valladolid para hablar de la compra y los términos en que debe producirse. La operación, en palabras del concejal de Urbanismo Manuel Saravia, requiere de un nuevo convenio entre ambas partes sobre el suelo, que continuaría siendo municipal. El ayuntamiento sí es partidario de deshacerse del recinto, pero no así del suelo para evitar posibles especulaciones. La operación, en este sentido, seguiría las pautas marcadas con los terrenos donde se asientan las piscinas de Fasa, de suelo municipal.

El modelo británico que tanta influencia tiene en las decisiones que toma Ronaldo se basa en proponer un producto atractivo para que el aficionado quiera acudir cada domingo al estadio independientemente del partido programado. En la Premier, donde cada club recibe unos ingresos mínimos por derechos de televisión que parten de los 100 millones de euros –el reparto por posición final va aparte–, todos los esfuerzos van orientados al día de partido. La venta de los productos oficiales del club, la publicidad en vallas, la explotación de barras,... todo depende de la asistencia del público al estadio. A mayor asistencia, más repercusión en medios y más interés de las marcas comerciales por unirse al proyecto.

El efecto multiplicador, que llaman los expertos, tiene en los estadios el lugar más importante para activar la marca y conectar con aficionados y patrocinadores. El estadio es considerado un templo pero también un catalizador económico y comercial esencial. ¿Alguien imagina a la Premier League negociando un contrato televisivo que supera los 5 billones de libras si el promedio de asistencia a los estadios estuviera por debajo del 50%?

Ronaldo considera el Valladolid uno de los «pilares de su imperio empresarial» y la compra del estadio, un factor estratégico fundamental

La adquisición del estadio, por lo tanto, es un factor estratégico fundamental en el proyecto que abandera Ronaldo. Así lo reconoce desde Canadá David Espinar, mano derecha del presidente. «Queremos comprar el estadio para invertir en él», ha declarado al periódico 'The Edmonton Sun', «hay muchos cambios que queremos hacer y poco tiempo para llevarlos a cabo», reconociendo que el propietario se ha marcado un techo de cinco años para llevar al club a las primeras posiciones de la liga y, por lo tanto, a competiciones europeas. «Eso no quiere decir que después de cinco años Ronaldo vaya a dejar el Real Valladolid, él está emocionado con este proyecto y lo considera uno de los pilares de su imperio empresarial», traslada Espinar, apuntando que transcurridos esos cinco años, harán balance para empezar otros cinco.

Es cuestión de tiempo, por lo tanto, que don José Zorrilla cuelgue las botas y deje de dar nombre 79 años después al único estadio de la ciudad. Este ya no será Viejo ni Nuevo. Y, como el dramaturgo, morirá pobre para dar paso a una nueva etapa de abundancia económica y fertilidad deportiva.