Más normas para agilizar el juego

Los entrenadores volverán a ver tarjetas la próxima temporada. /Efe
Los entrenadores volverán a ver tarjetas la próxima temporada. / Efe

Los técnicos volverán a ver tarjetas, se permitirán cambios por cualquier línea del campo y se sancionarán las manos involuntarias de los delanteros en el área

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Después de la implantación del VAR, pocas normas pueden tener tanta incidencia y repercusión en el juego, y aún así la última asamblea de la International Football Association Board (IFAB) celebrada en Aberdeen (Escocia) abordó una serie de cambios para la próxima temporada.

Pequeñas modificaciones que pretenden agilizar el juego en líneas generales y estrechar el cerco a determinadas polémica. En este sentido, se pone coto a las manos dentro del área en el caso de los atacantes. Así, se sancionarán los goles marcados con la mano o el brazo «aunque sea de forma accidental» o «generar una oportunidad de gol después de haber obtenido el control con la mano o brazo», y no se dará por válida ninguna de estas acciones. «Se refleja de manera implícita las manos involuntarias de los atacantes en la consecución de un gol, por lo que evitará polémicas. Las manos siempre han sido fuente de polémica», explica en este sentido Juan Carlos Alonso, experto arbitral de El Norte. «Ahora el problema va a estar en la interpretación de las manos de los defensas. Va a haber un punto de fuga grande mientras no quede definido», apunta Jesús Zancada, exasistente de Primera División.

Otra de las novedades a partir del próximo 1 de junio tiene que ver con los cambios, que podrán realizarse por cualquier línea del campo si así lo indica el árbitro -la más próxima al jugador, se entiende-. El jugador que entra al campo, lógicamente, lo hará por el centro del campo junto a los banquillos como se hace hasta ahora. Se persigue que un equipo pierda tiempo deliberadamente instando al jugador sustituido a que cambie de banda instantes antes del cambio. Aunque la picaresca seguirá teniendo su espacio. «Siempre va a haber picaresca porque forma parte del juego. Ahora los entrenadores van a mandar al jugador al centro del campo», advierte Zancada, ayudante en su día de Undiano Mallenco.

Asimismo, a partir de la próxima temporada el portero podrá tener un pie en la línea de gol en el momento de lanzar un penalti y no los dos como hasta ahora. Además, no será necesario que el balón tenga que salir del área en los saques de puerta o de falta por lo que un jugador podrá tocarla cuando el portero inicie el juego. «El cambio en el saque de meta es importante porque era necesario y muy demandado. Beneficiaba claramente al infractor porque obligaba a repetir el saque», asegura Alonso, que a su vez reconoce la intrascendencia de que el portero pueda mover uno de sus pies en los lanzamientos de penalti.

En el protocolo de los árbitros vuelven también las tarjetas para los entrenadores y auxiliares que integran los banquillos. En este punto, tanto Alonso como Zancada coinciden en la importancia de facilitar información al público asistente. «Es una medida acertada que se recupera y que volverá a dar información a los aficionados y medios de comunicación cuando un entrenador es amonestado», señala el primero. «Facilita las cosas a la gente que ve el partido desde fuera, que muchas veces no sabía si el árbitro había amonestado cuando se acercaba a la zona de banquillos. Quitar esta norma fue un retroceso bajo mi punto de vista», apostilla Zancada.

También se incluye la opción de que el árbitro imponga un bote neutral cuando el balón le golpee y facilite una situación de gol. «De este modo se evita que un equipo se pueda beneficiar y montar un contraataque o una ocasión de peligro tras un balón que toca involuntariamente al árbitro», apunta Juan Carlos Alonso.

Y en última instancia hay medidas que no están muy definidas, caso de la que se refiere «a los jugadores atacantes que creen problemas en la barrera formada por la defensa contraria», y que modificará el procedimiento del lanzamiento del balón sin que se haya especificado en qué sentido. Y también la que tiene que ver con los rechaces en los lanzamientos de penalti, que se pretende anular y que por el momento se entiende como una fórmula a experimentar en diferentes torneos antes de ponerla en práctica.

Medidas, todas ellas coherentes, que se pondrán en marcha en todas las ligas que den comienzo a partir del próximo 1 de junio.   

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