El Norte de Castilla
Real Valladolid

desde la grada

El cuento de la lechera

Hablaba el otro día del inicio del Real Valladolid esta temporada con mi amigo José Calleja. Comentábamos lo importante que era empezar arriba. Me contaba que su madre le decía todos los años al empezar el curso que se pusiera en primera fila, que era importante empezar bien el curso y que la mejor manera era causar una buena impresión. «Nunca tendrás una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión». Y tenía razón, añadió. «El año que la hice caso sólo me quedaron dos».

Más allá de la broma y de la anécdota es cierto que es importante comenzar bien los proyectos. Pero es más importante saber reponerse de los reveses. Recordad, hay que hacer igual que el burro cuando le caía la arena, se sacudía y subía un escalón. Siempre he pensado que el equipo que sube es el que mejor gestiona sus crisis. Y el que sabe contar hasta 42 cuando en la jornada 4 se ve arriba del todo.

Hace más de doscientos años, Samaniego escribió el cuento de La Lechera que todos conocemos. Recordad la moraleja que aconseja no anhelar el bien futuro cuando ni siquiera el bien presente es seguro.

No estamos en octubre y ya sabemos que esta plantilla es muy superior a la del año pasado, que Roger va a marcar más goles que Guerra y que Leão es el mejor fichaje del último lustro (esto último tampoco sería muy complicado).

Pero el domingo jugamos contra el Tenerife y cuando acabe la primera vuelta no seremos invitados a jugar en primera. Para subir a primera hay que jugar al menos 42 partidos y conseguir cerca de 80 puntos. Así que más o menos nos quedan 71 puntos.

Esos setenta y un puntos no los vamos a conseguir discutiendo quién debe ser el portero. Aunque no os lo creáis, es mejor ganar partidos que tener razón sobre la bondad o la capacidad canora de nuestros guardametas.

Como decía Juan Carlos Pastor (mucho antes que el Cholo): vamos partido a partido. La temporada pasada nos ganamos a pulso nuestro presente, quizá el día que nos vimos salvados tras empatar contra el Madrid.

Está muy bien eso de ponerse en la primera fila. Se lo recomendaré también a mis hijos, pero con ponerse en la primera fila no vale. Hay que atender, estudiar y sobre todo hacer bien los exámenes.