El Norte de Castilla
Real Valladolid

lejos del área

Alta y baja definición

Una semana más, la Liga de fútbol en Primera nos dejó resultados muy abultados a favor de los equipos llamados grandes. Nada menos que 12 goles en su casillero y cero tantos en contra acumularon Barça, Madrid y Atleti en sus respectivos partidos. La contundente cifra dice poco a favor de los que siguen sosteniendo la idea de una competición igualada. Que haya un solo jugador, Cristiano, que acumule él solo más goles que equipos como Sevilla o Villareal (incluso Ronaldo ha marcado más que los tres últimos equipos de la Liga juntos) tampoco debería considerarse algo equitativo. Más datos: sin ocupar plaza de descenso, el Deportivo acumula más goles en contra que los cuatro primeros clasificados (Barcelona, Valencia, Atlético y Sevilla) e incluso plantillas ‘Champions’, como la del Athletic, no aguantan el ritmo de tener que jugar también en Europa. Lo he escrito muchas veces y me reafirmo, la competición necesita un revulsivo que iguale fuerzas y vuelva a enganchar al público medio, ese que no disfruta solo viendo golear a los gigantes.

Muy bien no se estarán haciendo las cosas cuando un partido de Segunda B congrega a casi tantos espectadores como uno de Primera. Hay que celebrar que el Promesas y nuestros hermanos del Real Oviedo juntasen a cerca de 4.500 personas, pero dice muy poco del fútbol español que Getafe y Málaga apenas igualasen esta asistencia. En cuanto al Pucela, en esta época de aplicaciones móviles, tuvimos que conformarnos con ver el partido ante el Sporting casi por fotogramas. ¿Tanto cuesta lanzar una especie de abono o pase online, al estilo de otras competiciones, para que podamos disfrutar de nuestro equipo sin continuos cortes de emisión?

La jornada deja al Pucela colíder, sumando en un campo complicado y con detalles interesantes como saber suplir las bajas de Jeffren y Omar. Pese a ello, como comentaba la semana pasada en este espacio, el peor pecado que puede cometer el equipo es ser conformista. La Liga es muy larga, demasiado, y seguramente sea clave llegar a las jornadas finales manteniendo al equipo comprometido; con hambre. Otra jornada más que pasa y la Segunda sigue condenada a vagar por páginas ‘piratas’ de dudosa calidad; casi un símil de lo que es ahora mismo el fútbol español: dos o tres equipos que llenan estadios y lucen en alta definición, mientras otros apenas han sabido (o han podido) adaptarse a los nuevos tiempos de la TDT.