El Norte de Castilla
Real Valladolid

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Cabeza de ratón o cola de león

Hay un viejo proverbio que dice 'Más vale ser cola de león que cabeza de ratón'. Los proverbios se han tomado siempre como ejemplo de sabiduría y prácticamente nadie pondría en duda ninguno de los muchos que podemos leer diariamente. Pero este es un caso raro que puede producir debate. Como dice mi compañero de columna, y sin embargo amigo, Jesús Moreno, esa duda denota una clara falta de ambición porque la respuesta debe ser cabeza de león.

El año pasado presumíamos en esta ciudad de tener equipos de élite en las competiciones más seguidas en España (a excepción del fútbol sala). Ese poderío era ficticio desde hacía años, pero siempre hemos sido de aparentar más que de reflexionar. El caso es que si la alegría de una ciudad se midiese por los resultados de sus equipos deportivos de élite, la pasada temporada se recordaría como la más triste de la historia pucelana desde que el equipo de obreros de la catedral de Valladolid perdió contra el potentísimo equipo de obreros del Monasterio del Escorial. Lunes a lunes, las páginas de deportes solo contaban decepciones y fracasos. Las aficiones abandonaron definitivamente los recintos deportivos y la temporada acabó como todos sabemos. Somos una ciudad de segunda y solo saldremos en los periódicos y los telediarios por las palabras de nuestro alcalde y por el frío y las cencelladas en invierno.

Pero como si nos hubiésemos caído en el caldero con la poción mágica de Panorámix, nuestros equipos han empezado a ganar partidos y esta temporada el gris ha cambiado por el multicolor y el medidor de alegría ciudadana marca valores máximos. Hasta volvemos a tener fútbol un domingo a las cinco.

Cola de león o cabeza de ratón. Como si se pudiese elegir. Lo que nos toca ahora es sentirnos importantes, disfrutar de lo que nuestros equipos nos están dando y ayudarles en lo posible. Acudir a los recintos deportivos, animar y volver a sentirnos orgullosos de nuestra ciudad. Ahora tenemos que luchar por volver a ser cola de león, y cuando lo seamos, intentar mejorar y que nuestro objetivo sea estar en el lomo del león o, como hacen las chicas del Aula, ser la cabeza del león.