La nueva vida

El autor del artículo pasa revista al equipo de Sergio después de las últimas incorporaciones y a los nuevos recursos que tiene en su mano

Sergio y todo el banquillo celebran el tanto del Valladolid ante el Celta. /Villamil
Sergio y todo el banquillo celebran el tanto del Valladolid ante el Celta. / Villamil
JUAN ÁNGEL MÉNDEZValladolid

La victoria sobre el Celta representa el inicio de una nueva vida para el Real Valladolid. O al menos, el intento de disfrutar de un futuro mejor. El cuadro castellano ha cruzado el quicio de la puerta que da acceso a la tranquilidad, pero no debe perder un segundo si no quiere que sus dos próximos adversarios le empujen de nuevo al felpudo. En su mano está echar la llave por dentro y ponerse cómodo en el salón. Con 25 puntos, si mantiene el pulso y consigue el ansiado triplete ante dos rivales directos como Huesca y Villarreal, se situaría con 31 y quince jornadas por delante para cruzar la frontera de los 42, cifra más que suficiente, a priori, para alcanzar la permanencia, aunque con las estadísticas de las últimas temporadas en la mano el tesoro costaría mucho menos.

Escapemos de la lechera y el cántaro. A la realidad. La nueva vida del Real Valladolid no habita solo en el éxito que supone abofetear el ánimo de un rival directo como el Celta, con una remontada que ha abierto un enorme boquete en su vestuario, sino que también cuenta con un importante reflejo en el terreno de juego, donde los de Sergio firmaron sesenta minutos como los de antaño. Y, además, con un 'nueve' de verdad, sin balas de fogueo y con movimientos de delantero centro. Guardiola solo ha necesitado un partido, esperemos que no decaiga, para fabricarse más espacios y tener más incidencia en el juego que Ünal y Cop juntos en veinte jornadas. Le vi con la camiseta del Getafe en el duelo copero y me decepcionó, pero el domingo me demostró que puede ser el goleador que necesita el dibujo de Sergio, un futbolista con potencia y zancada, con capacidad de sacrificio e instinto. Seguro que los minutos ensanchan sus cualidades. Plano también mejoró a su lado.

Después de empujar al Celta a la lona, la nueva vida del Real Valladolid pasa por desahuciar por completo al Huesca y hacer que el Villarreal pierda el equilibrio sobre el alambre, que el vértigo le devore cuando se asome al abismo y compruebe que no hay red. Además de la irrupción de Guardiola, las llegadas de Hervías y Plaza deben completar el escuadrón de la permanencia albivioleta, aunque no estaría de más que el club hiciera un último sondeo por si encuentra algún refuerzo de calidad en la sala de máquinas, donde el fútbol se obtura cuando Míchel o Alcaraz pierden el paso. De momento, vivamos el partido a partido y comencemos por salir sonrientes del primer viernes de pasión.

 

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