Nueva vuelta de tuerca al más difícil todavía

Antoñito se lleva la mano al abductor de su pierna izquierda mientras abandona el campo. /Villamil
Antoñito se lleva la mano al abductor de su pierna izquierda mientras abandona el campo. / Villamil

La lesión de Antoñito amplía la lista de bajas y limita los recursos del Real Valladolid a corto plazo. La falta de recambios de garantía conlleva que jugadores en un bajo estado de forma persistan en la titularidad

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

No va a tener que enfrentarse solo al calendario el Real Valladolid en el tramo final de temporada. El desgaste sufrido a lo largo de una temporada con la exigencia propia que marca la Primera División empieza a pasar factura. Y lo hace en todos los equipos, con la notable diferencia de que el talento de las plantillas empieza a jugar su papel muy por encima de la calidad del once inicial. Lo ha sufrido en carnes propias el Celta mientras Iago Aspas, su jugador franquicia, ha estado en el dique seco; también el Leganés, que por citar el último ejemplo no pudo contar el pasado jueves con su dupla atacante formada por En-Nesyri y Braithwaite; y desde luego el caso del Real Valladolid no es una excepción, agravada aún más por la falta de recambios de garantías en puestos específicos.

Al margen de las bajas de larga duración, caso de Luismi y Pablo Hervías, y la de Toni –en la última fase de su recuperación y, por lo tanto, la gran esperanza en el último mes del campeonato–, en las últimas semanas se han ido acumulando lesiones menos graves que, sin embargo, han obligado al técnico a limitar sus convocatorias a los jugadores disponibles.

En Cornellá El Prat (2 de marzo) cayeron Borja y Stiven Plaza, en Butarque Antoñito y ayer se conoció la lesión del croata Duje Cope para las tres próximas semanas. A todos ellos hay que sumar los problemas que viene sufriendo Fernando Calero, entre algodones en las últimas fechas, y que tiene al canterano Salisu pendiente para completar convocatorias en caso de ser necesario.

Con Borja en el tramo final de su recuperación –todo apunta a que podría entrar ya en la lista mañana–, las limitaciones a corto plazo se centran este domingo en las dos bandas. La ausencia de Antoñito devolverá a Moyano a la banda derecha, mientras que la baja de Nacho por acumulación de tarjetas sacará del olvido a Moi para tapar la banda izquierda.

Con este escenario, el técnico se queda muy limitado –más aún– en lo que a recursos se refiere. Solo así se entiende que jugadores que en el mes de octubre eran referencia ineludible por su gran estado de forma hoy sigan ocupando plaza como titulares pese a haber bajado varios peldaños su nivel de juego. El centro del campo, muy probablemente, es la posición que más ha acusado el desnivel. Imperial Rubén Alcaraz en la primera vuelta de la liga, hoy no es ni la sombra de aquel jugador omnipresente capaz de sacar limpio el balón de campo propio para llevarlo al área contraria en tres toques. Sus ausencias tienen buena parte de culpa en la hemorragia y desconexión que viene sufriendo el Valladolid en las últimas semanas.

El catalán se convirtió en la primera vuelta en el escudero y complemento perfecto de un creador como Míchel Herrero, y las lagunas de este último le han relegado a un protagonismo residual. En descargo de ambos cabe anotar el desgaste al que se vienen sometiendo al tener que multiplicarse en facetas defensivas. Mientras Alcaraz ha dado un paso atrás apareciendo en muchos partidos como cabecero de área en defensa, a Míchel se le vio en no pocas ocasiones en Butarque llegando a línea de fondo para tapar alguna internada visitante. Los recambios que ha venido utilizando Sergio siempre que ha sido posible son tanto Borja en el caso de Alcaraz como Anuar en el de Míchel, variante esta última que podría retomar este domingo ante el Sevilla pese a no resultar del todo efectiva en el último encuentro en Zorrilla ante la Real Sociedad.

Si el margen es más bien estrecho en la zaga y centro del campo, no lo es menos de medio campo hacia arriba. En las bandas, la llegada de Waldo supone un soplo de aire fresco y una buena dosis de energía para una línea que también ha sufrido mucho desgaste esta temporada. Mientras Óscar Plano es prácticamente intocable, las intermitencias tanto de Keko como del italianoDaniele Verde han mermado la capacidad ofensiva del grupo. La baja de Toni Villa, por otra parte, ha asestado un golpe duro en el esquema del técnico, no tanto por la amenaza que suponía su sola presencia en banda izquierda como por el abanico de recursos que ofrece en el campo. Necesitado de chispa arriba, la llegada de Waldo Rubio con una punta de velocidad y descaro que ahora mismo no tiene el grupo puede suponer un estímulo para el resto de jugadores.

Arriba, la baja de Duje Cop limita las opciones de Sergio González, que ya decidió llevarse a Leganés al canterano Miguel. Con el turco Enes Ünal mucho más enchufado en las últimas fechas y a la espera de reingresar en el once inicial, las bazas del Valladolid en la carrera por la permanencia pasan por la eficacia de Sergi Guardiola. El '9' debe ser consciente de que, en la situación que atraviesa el Valladolid, no tendrá muchas ocasiones como las que tuvo en la primera parte en Butarque.