Nueve campanadas y tres campanazos del Real Valladolid en 2018

Los jugadores del Real Valladolid celebran uno de los tres goles logrados en Soria ante el Numancia en el 'play-off' de ascenso/Ramón Gómez
Los jugadores del Real Valladolid celebran uno de los tres goles logrados en Soria ante el Numancia en el 'play-off' de ascenso / Ramón Gómez

El equipo blanquivioleta despide un año histórico en el que escribió su séptimo ascenso a la máxima categoría y recibió con los brazos abiertos la llegada de su nuevo dueño, Ronaldo Nazário

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Se nos va 2018, y en sus últimas horas no serán pocos los aficionados que dejen escapar alguna lágrima por despedir un año en el que se derramaron unas cuantas... de alegría. No será uno más en la historia del club y automáticamente pasará a engrosar el capítulo dorado junto a páginas tan relevantes como las firmadas en 2007 por el Valladolid de Mendilibar en la temporada de los récords o la suscrita en 2012 por el Valladolid de Miroslav Djukic.

Enero Derrota en Pamplona entre la nieve

Nevaba en abundancia aquel 6 de enero sobre el estadio El Sadar por lo que el partido se pospuso al día siguiente, y los ocho aficionados blanquivioletas que acudieron a sus gradas no sospechaban lo que se venía encima, y no precisamente por la derrota que apuntaló Kike Barja en el minuto 89 (4-2). Para entonces, el equipo de Luis César Sampedro –paradójicamente Calero fue suplente en Pamplona– ocupaba plaza en mitad de la tabla, 10º, a once puntos de líder Huesca. El perfil de Twitter del club daba en el clavo estos días atrás. 'Año de nieves,...'.

Febrero Partidos nuevos desde el minuto 80

Caminaba el año de manera insulsa para el Valladolid, que daba una de cal y otra de arena mientras penaba por su mal arranque de temporada. En el segundo mes del año sumó dos victorias in extremis por idéntico resultado (3-2) ante la Cultural Leonesa y el Huesca, resueltos con goles de Mata (minuto 80) y Óscar Plano (87'); y lo despidió en Córdoba con una derrota también en el esprint final gracias al tanto de Sergi Guardiola (87'), hoy pretendido por los blanquivioleta. Aquella fue una derrota que escoció más de la cuenta.

Marzo Sampedro empieza a cavar su tumba

Y no precisamente por los resultados, que poco después echaron la última palada de tierra. El técnico sorprendió a propios y extraños, descolgándose el segundo día de marzo con una rajada que aún se recuerda en Zorrilla. Sampedro soltó en rueda de prensa que el club le dio «un ultimátum» apenas un mes después de ofrecerle una renovación hasta el año 2020 que él mismo rechazó. «Fui estúpido por no firmar», espetó, ejerciendo en ese instante de víctima y verdugo al mismo tiempo. Desde ese día la vida no fue la misma para el técnico gallego, que vagó como alma en pena por los Anexos pese a sostener al equipo con tres empates y dos victorias en el mes de marzo. Séptimo a ocho puntos del Huesca, primer clasificado, la confianza estaba ya perdida.

Abril Sergio llega y abre las ventanas

Tan perdida estaba la fe en el técnico que el primer partido del mes de abril, en Tarragona (1-0), fue el último de la 'era Sampedro'. Había que abrir ventanas para que entrara aire fresco en el vestuario, y el encargado fue un Sergio González que por entonces despertaba más dudas que certezas. Sin apenas experiencia en los banquillos  –Espanyol, su filial y la selección catalana–, el barcelonés tuvo en Miguel Ángel Gómez a su gran valedor. Poco le importó al director deportivo que llevara varios años en paro. Se citó con él en Madrid y vio algo que nadie había visto.

No era fácil la elección y su apuesta no solo le salió redonda sino que todavía sigue reportando beneficios. A escasas horas de despedir el año, el bagaje que presenta Sergio en el banquillo blanquivioleta asciende a 14 victorias, 7 empates y 8 derrotas, seis de ellas ya en Primera División. Fue en abril cuando debutó con derrota ante el Sporting (0-1), y desde entonces no hizo sino ver crecer a un equipo que jugaba encorsetado con el freno de mano echado. Su primer triunfo llegó en Oviedo (1-2), verdadera rampa de lanzamiento en el resurgir del Valladolid 2017/18. El propio Miguel Ángel Gómez considera aquel 20 de abril el punto de inflexión. «El momento más mágico fue el de Oviedo. Allí los jugadores supieron hacer frente y responder a un momento de mucha tensión por el cambio de técnico», ha resumido en estos días.

Mayo La piña que se vivió en La Romareda

Muchas cosas cambiaron en ese vestuario desde la llegada de Sergio González, y no solo en el aspecto deportivo. También en lo psicológico mejoró un grupo que experimentó su gran prueba de fuego un 27 de mayo en Zaragoza. Allí se perdió (3-2), pero también allí se cerró el capítulo de derrotas de la temporada. Para muchos de los jugadores la estampa que ilustra este artículo fue el detonante y momento más mágico de todos cuantos se vivieron en 2018. «La piña que se formó en Zaragoza fue un momento muy emotivo por la rabia contenida. Allí, el grupo entendió que no podía parar ni echar por tierra todo el esfuerzo», explica hoy Moyano. «¡Fue brutal! En Zaragoza nos dimos cuenta de que algo se estaba creando», apunta Sergio González. El grupo salió de La Romareda reforzado tanto deportiva como mentalmente.

Junio La alegría incontenida del ascenso

Pocos meses habrán dado tantas alegrías al aficionado blanquivioleta como el de junio de 2018. En apenas dos semanas se vivieron partidos/victorias definitivas por sí solos/as. El primero, el triunfo que certificó la clasificación para el 'playoff' con el Osasuna como convidado de piedra (2-0). «El recibimiento al bajar del autobús nos dio energía y fuerza. Nos quedamos alucinados», describe Míchel seis meses después.

Era tan solo la primera estación para un tren en marcha que ya no podía frenar, y que se llevó por delante todo cuanto se le puso por delante en ese esprint final. Porque luego vendría la primera eliminatoria con el Sporting (3-1 en Zorrilla y 1-2 en Gijón), y sin tiempo para celebraciones, la definitiva ante el Numancia (0-3 en Soria y 1-1 en Valladolid). «Con el que más lloré fue con el 0-3 de Soria», reconoce Borja, «porque vimos que estaba muy cerca el ascenso». Tan cerca que tres días después llegó el ansiado ascenso. «Ese partido no se va a olvidar», sostiene Sergio.

Habían pasado once años desde la primera vez que el Valladolid paseaba un ascenso en la Leyenda del Pisuerga, y el equipo de Sergio volví a remontar el Pisuerga entre los vítores de miles de aficionados apostados a ambas orillas.

Desconocía entonces el aficionado que aún faltaban más emociones fuertes por llegar en este 2018. Y emocionante no fue precisamente la oferta del empresario mexicano Ernesto Tinajero para hacerse con las riendas del club... Su intento se quedó en amago.

Agosto Con prisas y la casa a medio hacer

Así abrió la puerta el club a su regreso a la máxima categoría. Sin posibles para acceder al mercado con lo mínimo exigible, y pendiente de recibir los derechos televisivos para afrontar el pago de la deuda con Hacienda, el Valladolid se presentó en Girona al estreno liguero con Chris Ramos –hoy cedido en el Sevilla Atlético– como titular y único delantero. Aún así, un punto sacaron los de Sergio en casa de Eusebio Sacristán. Había que correr en los despachos y el esprint dio para afrontar la segunda jornada de liga desprovisto de un césped en condiciones pero con el turco Ünal en el campo y el croata Cop en el banquillo vestidos de corto.

Septiembre Ronaldo eclipsa la ciudad

Había que esperar al cierre del mercado para anunciar el que, sin duda, sería el bombazo más estruendoso del año. El club cambiaba de manos y no lo hacía ni a las de Tinajero ni a las de un jeque con ganas de palco. La operación la cerraba Carlos Suárez con el exjugador y campeón del Mundo por partida doble Ronaldo Nazário de Lima. Había tanteado a otros clubes antes de retomar conversaciones con Suárez, y la adquisición del 51% de las acciones del club convertirían a Ronaldo en nuevo dueño y presidente del Real Valladolid.

La noticia no solo desató la euforia y disparó la ilusión entre los aficionados sino que con el paso del tiempo ha colocado en el mapa internacional al Real Valladolid. Los impactos que recibe el club en todos los rincones del planeta desde entonces han desbordado cualquier expectativa. «Nos ha dado una dimensión mundial. En el último año hemos pasado, por ejemplo, de 142.300 a 705.500 en Instagram», resumía Carlos Suárez recientemente, «hemos tenido noticias en países como Nigeria, Polonia, Sudán o Kazajistán, sitios donde probablemente no nos conocían».

El aterrizaje del 'fenómeno Ronaldo' en Zorrilla ha venido acompañado de muchas otras buenas noticias como el tope de socios, con 20.067 carnés expedidos –primera vez en la historia que se cierra la taquilla–, el adiós a una deuda histórica, un ingreso tope de 50 millones de euros o la apertura de una oficina comercial en Madrid.

Noviembre Se asoma la nueva ciudad deportiva

Es uno de los proyectos que tiene en mente Ronaldo, y que dejó entrever nada más llegar en una entrevista concedida a El Norte de Castilla. «Quiero ver niños practicando deporte todo el rato», resumió. Y aquellas palabras tienen su razón de ser en la Ciudad Deportiva que pretende levantar en Valladolid, con 20 hectáreas y un mínimo de diez campos de fútbol para que la cantera multiplique su dimensión y capacidad de penetración entre los clubes tanto de la ciudad como de la región. Este proyecto tiene su extensión en las obras de remodelación que al fin verá el estadio, 36 años después de su inauguración.

Diciembre El mercado llama a la puerta

diciembre. el mercado llama a la puerta. Con los deberes hechos en el campo, la tarea en los últimos días del año ha sido más frenética en los despachos, donde se trabaja para incorporar al menos un delantero más que aumente la competencia. En este diciembre se anunció también el primer fichaje de la 'era Ronaldo', un joven ecuatoriano de 19 años de nombre Stiven Plaza que llegará en enero como apuesta personal del 'Fenómeno'.

 

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