Oferta y demanda

El autor habla de la polémica suscitada con el alto precio de las entradas para el partido de Vallecas y el dinero que ha perdido el presidente del Rayo

Bandera de graneds dimensiones desplegada en el Fondo Norte el pasado domingo. /Villamil
Bandera de graneds dimensiones desplegada en el Fondo Norte el pasado domingo. / Villamil
CARLOS PÉREZValladolid

Dejo para cuando acabe la liga una valoración sobre lo que socialmente ha supuesto esta temporada para el Real Valladolid y para la ciudad. No porque quiera ser resultadista, ya que la valoración va a ser la misma sin que influya el aspecto deportivo. Adelanto eso sí, que habrá un fuerte aplauso a la Federación de Peñas, al Fondo Norte y a todo el que haya conseguido lo que hemos vivido este año en Zorrilla. Como resultado de ese ambiente tenemos el desplazamiento del domingo a Vallecas. Y es de esto de lo que quería hablar.

Es lícito que el dueño de un producto ponga el precio que considere oportuno, eso que vaya como premisa. También recuerdo que no todas las cosas tienen el mismo precio según el momento en que se adquieran. Por eso por ejemplo un hotel en Cádiz tiene un precio en enero y otro en julio. En eso consiste la ley de la oferta y la demanda que dice que el precio de equilibrio se encuentra donde se encuentran la oferta y la demanda. Así que a priori, lo que ha hecho el señor Presa con los precios de las entradas es perder dinero, porque si las pone diez euros más caras las habría vendido igual a la vista de cómo se están vendiendo.

Luego está el aspecto ético que supone intentar aprovecharse de una afición sabiendo que no tiene ningún incentivo para llenar el estadio con los suyos. Más aún cuando el Real Valladolid tuvo un comportamiento distinto al que ha tenido él ofreciendo al sus aficionados más entradas y a un precio más acorde a las circunstancias de un aficionado medio. Sobre su conciencia señor Presa queda lo que ha hecho con nuestros aficionadosy sobre todo la lección que están dando los suyos. Por supuesto que esto no tiene nada que ver con lo que se hizo en Valladolid hace unos años con la visita del Sporting de Gijón. Aquel día el estadio se habría llenado de vallisoletanos porque nosotros nos estábamos jugando el descenso.

Pero el que más culpa de esta polémica es el señor Tebas y la LFP. Digo esto porque de la misma forma que hay incentivos económicos y primas por cumplir con aspectos como el dibujo del césped, la iluminación encendida aunque el partido sea a las doce de la mañana o la publicidad del estadio en un mismo color, debería haber un incentivo para los equipos que cumplan unos requisitos de número de entradas, precio y colocación de las aficiones visitantes. Me parece perfecto que se incentive que la U televisiva se vea llena porque eso vende, pero también lo hace ver colorido en las gradas con los aficionados visitantes.

Espero que esto sirva para que como ocurre en otras ligas en el futuro haya convenios con unas condiciones aceptables para los aficionados visitantes que se quieran desplazar.