Oportunidad del Real Valladolid para escapar de la niebla

El autor del artículo considera que la visita del Real Madrid a Zorrilla puede ser una ocasión perfecta para que el Pucela reaccione

Sergi Guardiola conduce la pelota ante dos jugadores del Espanyol en el partido del pasado sábado. /Eric Alonso-LOF
Sergi Guardiola conduce la pelota ante dos jugadores del Espanyol en el partido del pasado sábado. / Eric Alonso-LOF
TONY POLA

Leo entre ciertos sectores pucelanos bastante pesimismo en torno al equipo. Los datos les dan la razón y no voy a considerarlos agoreros ni peores aficionados por tener esa opinión. La tendencia es preocupante y solo la buena racha del inicio de liga y que ahora mismo haya cuatro equipos peores impiden que nuestro Pucela esté en puestos de descenso. Seguramente, como muchas cosas en la vida, todo sea cuestión de perspectiva. En Huesca, con cuatro puntos menos, tienen motivos para la esperanza y comienzan a vislumbrar la salvación. Aquí, inmersos en una mala dinámica de juego, hubiéramos firmado estar así en la tabla a comienzo de temporada.

La mala racha se ha convertido en una especie de densa niebla, de esas tan típicas a orillas del Pisuerga, que nos está impidiendo saborear ciertos momentos en Primera. Todo lo conseguido por Sergio, que es muchísimo, no debe impedirnos hacer autocrítica y exigir mucho más al equipo. A día de hoy, aunque nos aseguren que puede ser totalmente viable, no quiero concebir el proyecto de Ronaldo sin continuar en la máxima categoría del fútbol español. Todas sus aspiraciones, reformas, novedades, 'merchandising'… Tienen que pasar por lo deportivo. Debería ser así.

Y en mitad de toda esta espesa bruma llega el Real Madrid, una siempre exigente y motivadora piedra de toque. Cuando las cosas iban mejor y el equipo jugaba bien, como lo hizo en el Bernabéu, demandaba para el Pucela una victoria de prestigio; una recompensa para los de Sergio que ahora volvemos a tener en nuestra mano. Un triunfo ante los blancos serviría para tranquilizar al personal y volver a dar confianza a un equipo en el que están surgiendo ya demasiados fantasmas en forma de lesiones, fallos, rumores…

Hay quien dirá que el conjunto de la capital de España no podría llegar en peor momento a Valladolid. Para mí, será que he comenzado la semana con optimismo, es una excelente ocasión para que el Pucela reaccione. No está reñido decir que ahora mismo estamos cogiendo una tendencia que podría llevarnos a Segunda, con tener la esperanza de vencer el domingo en el José Zorrilla.

Sergio y los héroes del ascenso se merecen alguna que otra oportunidad más. Ante sí tienen, si pelean y trabajan, una noche mágica de esas que pueden darnos portadas nacionales y tres puntos balsámicos. Nada mejor que un triunfo ante un grande para huir de la niebla.