Fútbol | Primera División

Óscar Plano ratificó su renovación con una buena descarga de sudor

Óscar Plano protege la pelota frente a un jugador del Alavés. /Alberto Mingueza
Óscar Plano protege la pelota frente a un jugador del Alavés. / Alberto Mingueza

El madrileño recibió todo tipo de faltas para impedir su avance, pero demostró coraje, carácter y vocación de liderazgo

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Sergio llegó a Valladolid hace algo menos de cinco meses y dijo, desde el principio, que el sistema con el que se siente más cómodo es el 4-4-2, en el que un doble pivote resguarda la punta integrada por dos delanteros.

En el mercado de fichajes la zona de ataque se reforzó con los cedidos Enes Ünal y Duje Cop y una semana después de que se cerrase la ventana de contrataciones, el 7 de septiembre, se anunció la que, hasta el momento, es la gran noticia de la zona ofensiva:Óscar Plano renovó hasta 2021 su contrato como blanquivioleta.

Decir que ayer, en su primer partido tras la firma de este contrato, el madrileño justificó la rúbrica, sería exagerado porque tres años son muchos y más aún en el inestable mundo del fútbol. Lo cierto es que sí que tuvo tiempo de demostrar, en los 94 minutos que estuvo sobre el campo, el por qué de esta confianza en él desde el club. Durante el año pasado fue uno de los mejores del equipo que logró el ascenso y ayer cargó con el peso de los suyos. Con el del juego, pero también con el de los palos, porque fue uno de los principales objetivos de las faltas de los rivales.

Como en la últimas jornadas, Sergio le colocó de segundo punta, por detrás del turco Ünal y trabajando mucho a la hora de destruir el juego rival. En ataque su principal labor era la de descolgarse, recibir de espaldas y descargar el juego sobre sus compañeros del centro del campo y de las bandas. Lo cierto es que no le quedaba mucho más remedio porque cada vez que recibía la pelota, también sentía el contacto de las botas de alguno de los rivales, además del del cuero del esférico. Le pegaron, le agarraron y le obligaron a regatearse hasta a sí mismo para eludir la alta presión rival.

Pese a que le pusieron las cosas difíciles, comenzó el choque siendo el más activo sobre el césped. Hizo una apertura fantástica para Nacho en el minuto 4, intentó un gol olímpico en el 21 y coló un pase en profundidad para Toni allá por el 33 tras un genial rondo con Keko y Anuar en el que juntos marearon a un jugador rival.

Con todo, Óscar Plano no es aún el jugador que deslumbró el año pasado en Zorrilla, con sus arrancadas imparables desde la línea de tres cuatros con las que consiguió muchos goles para sí mismo (hizo un total de 7) y para Mata, uno de los más beneficiados por el trabajo de Plano durante el curso recién acabado.

Le falta ritmo, probablemente como a todos sus compañeros porque aún solo han pasado 4 jornadas de liga y además él estuvo lesionado en la recta final de la pretemporada, y la gasolina no le llegó más allá del minuto 55 del partido, después de que intentase dos revoluciones por la banda izquierda en las que mediante varias bicicletas halló la línea de fondo pero no la cabeza o la pierna de un compañero que introdujese la pelota en la portería.

Lo bueno, al fin y al cabo, es que la carencia de forma física se consigue con el paso de los entrenamientos y de los minutos de juego, pero lo que no se pierde es el poso y la ascendencia en la plantilla del equipo. Y Plano la ha conseguido en el año escaso que lleva en Zorrilla.

Es un jugador de mucho carácter. Noble pero peleón, trabajador y de calidad y sus compañeros saben que echarle la pelota a él es también evitar un problema y mejorar una jugada. Ellos lo saben, y Zorrilla, que siempre le aplaude, también.

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