Partido controlado

Mateu Lahoz dialoga con Gaizka Garitano. /G. Villamil
Mateu Lahoz dialoga con Gaizka Garitano. / G. Villamil

JUAN CARLOS ALONSO

Se presentaba en Zorrilla el árbitro mundialista Mateu Lahoz para dirigir un partido de extrema dificultad debido a lo mucho que se jugaban los locales, sumado a las últimas decisiones erróneas que se han tomado en su contra. El valenciano entendió a la perfeccion el encuentro y no vimos su versión habitual de dejar jugar y permitir el contacto. Señaló un alto número de faltas y fue riguroso a la hora de castigar las infracciones con amonestación. Estuvo muy pendiente de los banquillos para que nada se escaparade su control, acercándose en varias ocasiones bien para advertir o amontestar. Se solicitaron dos penaltis en los cuales Mateu acertó. En el que pidió el Atlhetic, Kiko Olivas tiene el brazo en una posición natural, además de estar evadiendo el espacio al retirar la extremidad hacia atras cuando el balón le golpeó en la mano. Más dudas generaba la caída de Guardiola debido al riesgo que asumió Yeray al lanzarse al suelo para arrebatar el balón al pucelano, con la suerte de ganar la disputa, al tocar el balón antes de arrollar al delantero. En ambas situaciones, el VAR, que en esta ocasión estaba pilotado por Martinez Munuera, le indicó que podía reanudar el juego. Detuvo el partido sin motivo aparente en dos ocasiones para que fueran atendidos jugadores. En definitiva, arbitraje solvente del internacional que realizó el control exhaustivo que el choque necesitaba y acertó en las decisiones importantes.