El mismo perro

El autor apoya el VAR, pero pide una reflexión sobre su protocolo de aplicación y la comunicación de sus decisiones

Los jugadores del Real Valladolid protestan una de las decisiones de Undiano Mallenco en el partido ante el Atlético./G. Villamil
Los jugadores del Real Valladolid protestan una de las decisiones de Undiano Mallenco en el partido ante el Atlético. / G. Villamil
CARLOS PÉREZ

Dicen que cuando tienes que explicar un chiste es porque es malo o está mal contado. Igualmente cuando tienes que explicar una frase que es mal entendida por muy buena voluntad que tuvieras al decirla es porque no has sabido expresarla con claridad. Cuentan que en 1989 la caída del Muro de Berlín se produjo por una desafortunada rueda de prensa de un político de Alemania del Este que llevó a sus ciudadanos a tomar las fronteras la noche del 9 de noviembre. Las malas interpretaciones tienen consecuencias.

El caso es que es la tercera vez que escribo sobre el VAR y no llevamos ni media temporada jugada. Mi primera reflexión fue para hablar de la justicia del VAR. Sin más experiencia que el mundial, a mí me parecía que hacía el fútbol más justo. Mi segunda reflexión fue hace un mes para hablar sobre lo que para muchos era un fracaso. Para mí no lo era y sólo exigía una mayor labor didáctica tanto a jugadores como a la afición. Pero no lo veía como un fracaso porque seguía pensando que la competición era más justa.

Hoy escribo para matizar mi segunda reflexión. Sigo pensando que la competición es más justa y creo que la aplicación del VAR no es un fracaso. Pero no me gusta lo que veo. Ese empecinamiento en esconder lo que pasa en Las Rozas hace que las suspicacias sobre la existencia de una prevaricación y manipulación de la competición aumenten y con motivo.

A nadie se le pasa por la cabeza que en la justicia ordinaria un juez dictase sentencia y no la motivase. Te vas a la cárcel cinco años porque yo lo digo. Eso que pasa en las repúblicas bananeras, es uno de los indicios de falta de libertad y corrupción. Y eso pasa en el fútbol. En el fútbol en general, no en el nuestro. La gente dice que éste no es el VAR del mundial olvidando la polémica que por ejemplo hubo en la final o en un penalti que no nos pitaron el día de la eliminación contra Rusia. El fútbol es un deporte donde cabe mucho la interpretación y no podemos esperar que la asistencia del arbitro de pantalla sea perfecta. Es el primer año y seguro que se cambiarán las normas de uso para que sea menos polémico. La rigidez y los supuestos con que se aplica ahora son muy mejorables.

Ocultar lo que pasa en la sala del VAR, el criterio que se sigue y no explicar el lunes por qué se ha pitado o no se ha pitado tal acción es crear suspicacias donde quizá sólo haya un error humano. Así solo tendremos al mismo perro que el año pasado con otro collar.