El 'Pichu' Cuéllar y su mejor recuerdo de Zorrilla

El 'Pichu' Cuéllar se lanza a los pies de Alfaro cuando militaba en el Sporting de Gijón. /R. Gómez
El 'Pichu' Cuéllar se lanza a los pies de Alfaro cuando militaba en el Sporting de Gijón. / R. Gómez

El portero extremeño, hoy en el Leganés, considera una parada del Valladolid-Sporting del año 2009 la intervención más importante de su carrera deportiva

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Son muchos los lazos que unen la carrera deportiva del 'Pichu' Cuéllar a Zorrilla, y desde luego no solo por el interés mostrado este verano por hacerse con sus servicios para hacer pareja en la portería con Jordi Masip. Yentre todos ellos, hay uno en concreto que el guardameta extremeño recuerda en cuanto tiene ocasión. La escena nos lleva nueve años atrás, mayo de 2009 y más concretamente a la penúltima jornada de liga en la que Valladolid y Sporting de Gijón se jugaban la penúltima bala para salvar la categoría. El ganador podía celebrar casi al 90% la permanencia en Primera, mientras que el perdedor –fue el caso del Valladolid de Mendilibar– debía esperar a la última jornada –en campo del Betis– para certificar su salvación.

En el Sporting del malogrado Manuel Preciado defendía la portería Iván 'Pichu' Cuéllar (Mérida, 1984). Y aquel día se convirtió en el héroe de la afición asturiana por una intervención, ya en tiempo de descuento, que todavía hoy se recuerdan en Mareo. Una parada a remate de Cannobio que hubiera significado el empate –terminó 1-2–, y que visto lo sucedido en la última jornada hubiera condenado a los asturianos al descenso de categoría. «Es la parada más importante de mi carrera», recuerda Cuéllar. «La gente sabía de la importancia de ese partido y por eso se recuerda esa parada con tanta importancia, pero lo importante fue el partido en general de todo el grupo», aseguró el meta con el paso de los años. Sporting y Valladolid se salvaron con 43 puntos, y el Betis descendió con 42.

Nueve años han pasado, y probablemente aquel remate le sobrevenga mañana a Cuéllar cuando pise el césped de Zorrilla. El extremeño, baja en la última jornada ante el Alavés por lesión, ha entrenado con normalidad durante esta semana y apunta a titular en el once de Mauricio Pellegrino.

En la memoria de la afición blanquivioleta permanece el interés mostrado por el club el pasado verano en la incorporación del guardameta antes de decantarse por la cesión de Yoel Rodríguez. Una operación que parecía factible por el consentimiento de todas las partes implicadas, pero que acabó torciéndose por culpa de un movimiento de piezas ajeno a ambos clubes. En este caso la portería del Athletic tuvo la culpa, ya que la marcha de Kepa al Chelsea motivó que Iago Herrerín, cedido un año antes al Leganés, acabara quedándose en Bilbao y, por lo tanto, bloqueando la salida de Cuéllar en dirección a Zorrilla. El Valladolid, que le había elegido como relevo de Becerra, se encontró de repente con que el club pepinero pedía una compensación económica por dejarle salir que no estaba dispuesto a asumir.

Con contrato en vigor hasta junio de 2019, el meta extremeño debutó en Liga con el Leganés –precisamente en San Mamés–, y desde entonces ha sido uno de los escasos jugadores fijos en la pizarra de Pellegrino. Solo unos problemas físicos, ya superados, impidieron que fuera alineado en la última jornada en la que Lunin, portero ucraniano de 19 años cedido por el Real Madrid, ocupó su sitio.

Cuéllar afronta este año su segunda temporada en las filas del Leganés después de nueve con la camiseta del Sporting de Gijón –llegó con 24 años y se fue con 33–, con la que disputó 207 partidos. La pasada campaña convenció a Asier Garitano y fue uno de los culpables del buen arranque del equipo pepinero –encajó solo tres goles en las nueve primeras jornadas–.

Si no se cruza un nuevo y repentino movimiento de piezas, la próxima temporada podría recalar en Zorrilla.

 

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