La polémica entre el VAR y el Real Valladolid ha impedido hablar de fútbol

El autor de este artículo considera que lo importante ahora es volver a ganar partidos

Sergi gesticula durante el Levante-Real Valladolid de la pasada semana. /Ramón Gómez
Sergi gesticula durante el Levante-Real Valladolid de la pasada semana. / Ramón Gómez
CARLOS PÉREZ

Soy rehén de mis ideas, mis palabras, mis tuits y mis columnas en estas páginas. Por eso la semana pasada escribí una titulada 'Ronaldo, no te quejes', porque llevo años protestando contra los entrenadores tipo Mel o Caparrós que intentan mediatizar a los árbitros desde la rueda de prensa. Hay que sancionar a todo el que desde el abrigo de un club intenta mediatizar la labor de un árbitro. Lo digo y lo pienso porque, primero, pones a los pies de los caballos a alguien que no tiene culpa de los fallos anteriores y que sí, por ejemplo se equivoca a nuestro favor el próximo domingo, se va a ver señalado como un corrupto que ha venido a compensar. Y segundo, porque ojalá fuese tan fácil. Imaginad que quejándonos de un árbitro nos asegurásemos que lo va a hacer bien. Así, si en la jornada 8 se han quejado los veinte equipos de Primera, ya tendríamos plena seguridad de que tendríamos treinta jornadas de arbitrajes perfectos. Y sabemos que no es así.

Por eso no quiero que Ronaldo se queje públicamente y no me gustan las intervenciones de Sergio de esta semana, ni la de Miguel Ángel Gómez en redes sociales, por muy buenas que sean sus intenciones. Además quitan responsabilidad a los jugadores, y Sergio a sí mismo, por haber dejado de ganar. Mientras hablamos de los árbitros, no hablamos de fútbol.

No quiero decir que no tengamos motivos de queja. Errores groseros durante toda la temporada en unos casos y exceso de celo en otros han impedido que seguramente tengamos menos puntos de los merecidos. Debe ser la ciudad la que se haga oír. Me gusta mucho la iniciativa de la Federación de Peñas por original, pacífica y mediática. Me gusta que la prensa de Valladolid haya hecho de altavoz para que la noticia de la movilización del domingo se conozca en toda España. El domingo Zorrilla tiene que ser una caldera mostrando durante la protesta programada para el primer minuto nuestra disconformidad por la pésima calidad demostrada por algunos árbitros. Porque yo creo que es un tema de calidad. Me borraría de esto si pensase que la liga es como Eurovisión. No creo que haya nada predeterminado y no pienso que molestemos y esas cosas que se están diciendo. Llevamos una semana sin hablar de fútbol, solo de árbitros, quitando a Sergio y a los jugadores la responsabilidad de haber ganado sólo un partido de los últimos once. Quizá sea bueno haberles quitado esa presión, pero lo cierto y verdad es que empieza a ser necesario ganar partidos.