Primera derrota del Real Valladolid

El granadino Puerta y Moyano se enfrentan mientras los jugadores de uno y otro bando intentan mediar o provocar en la tángana de la segunda mitad./Fermín Rodríguez
El granadino Puerta y Moyano se enfrentan mientras los jugadores de uno y otro bando intentan mediar o provocar en la tángana de la segunda mitad. / Fermín Rodríguez

Sergio apostó por el once del año pasado y el equipo cometió los mismo errores

DIEGO PARTIDAMarbella

El Real Valladolid encajó su primera derrota de la pretemporada. El Granada, rival de Primera División, doblegó con relativa facilidad al equipo blanquivioleta (2-1). A menos de dos semanas para el inicio liguero, el conjunto de Sergio González evidenció lagunas en la creación y problemas en defensa; en ataque, a excepción del gol de Óscar Plano, tampoco fue capaz de crear peligro. Nada irreparable, pero sí un serio aviso de cara al debut en el Benito Villamarín. El cuadro nazarí, un recién ascendido, se mostró muy superior en la primera parte. Los tantos de Soldado y Puertas en la media hora inicial hicieron justicia a lo visto sobre el terreno de juego. La diana de Plano, justo antes del descanso, no varió el guion del duelo tras el paso por la caseta.

Los pupilos de Diego Martínez salieron con una marcha más. El conjunto pucelano, con Waldo y De Frutos en los costados, apostó por el contragolpe como arma principal. También inquietó a balón parado, faceta en la que Germán Sánchez y Domingos Duarte se mostraron implacables. El cuadro andaluz, que mantiene el bloque que le otorgó el ascenso de forma brillante, ha incorporado armas de calidad para sobrevivir en la máxima categoría. Una de ellas tiene recorrido: Roberto Soldado. El internacional español no perdonó en la primera ocasión clara del partido.

La mayor intensidad del Granada apenas dio opciones al Pucela en la primera mitad

El gol nació a raíz de una fuerte presión en un saque de banda. La escuadra rojiblanca, más viva, recuperó la pelota y sus mediapuntas entraron en escena. Entre Puertas y Fede Vico fabricaron la jugada, que terminó con un rebote suelto en el interior del área. A Soldado no le falló el olfato. El tanto, lejos de espolear al bloque vallisoletano, animó a su adversario. Un ajustado fuera de juego evitó otra jugada de peligro favorable al Granada. Entre Domingos Duarte, Montoro y Vadillo fabricaron una transición de manual que terminó con posición antirreglamentaria del extremo.

El Valladolid no se encontraba cómodo. Perdía la pelota con demasiada rapidez y sufría ante la claridad de la segunda línea rival. El Granada aprovechó los espacios entre centrales y laterales para hacer daño a la espalda. Con sus bandas como puñales, el 2-0 tardó poco en llegar. Soldado volvió a ser protagonista: un zaguero desvió su disparo, pero Puertas, muy atento, llegó antes que nadie para superar a Masip en el rechace. Fede Vico, instantes después, rozó el tercero con un remate que detuvo el meta catalán. Además de conceder demasiadas ocasiones, el Pucela no consiguió acercarse a la portería de Rui Silva en la primera media hora.

«No nos podemos dormir», afirma Sergio González

Marbella. El Real Valladolid no mostró su mejor imagen ante el Granada. Sin solventar los problemas de cara a gol, el equipo blanquivioleta volvió a pagar sus errores defensivos. Sergio González, técnico del equipo pucelano, valoró el partido como un típico «encuentro de pretemporada. Fue, quizá, un duelo más trabado de lo habitual. Hubo entradas un poco dudosas, el árbitro fue demasiado permisivo y la situación se volvió en contra de todos. Fue un espectáculo lamentable», aseguró en referencia a los duros lances del juego que, incluso, llegaron a poner en peligro la conclusión del amistoso.

El equipo nazarí, pese a todo, fue muy superior en la primera parte: «Ya demostraron por qué están en Primera División. Este partido nos demuestra que no nos podemos dormir, los que suben lo hacen con muchas ganas e ilusión».

Por primera vez en lo que va de fase de preparación, el entrenador catalán dio más de 45 minutos a algunos jugadores: «Esto consiste en ir llenando poco a poco las baterías. Nos tocaba dar un pasito más. El domingo será al revés: los que jugaron menos tendrán más presencia. Es lo idóneo para elegir a los once mejores en el debut contra el Betis».

La escuadra pucelana evidenció lagunas en la fase de elaboración. Sin claridad en el centro del campo, no fue capaz de crear ocasiones en la segunda parte para, al menos, conseguir empatar el partido: «Hay que tener en cuenta el trabajo acumulado. Creo que ellos se encontraron con dos goles prácticamente de la nada, uno tras un rebote y otro en una acción aislada. Nos costó igualar la intensidad del Granada en los duelos individuales. En la segunda parte sí vimos al Valladolid que queremos, al que se mantuvo la temporada pasada. Si te relajas, eso sí, te pintan la cara».

Óscar Plano y Ünal fabricaron la jugada del 2-1. Sandro Ramírez, primer goleador de la pretemporada, sustituyó al delantero turco en los compases finales: «Es un jugador que nos tiene que dar mucho. Tenemos mucha confianza depositada en él, estamos obligados a sacar su mejor rendimiento. Nos ofrece un salto de calidad importante en la zona de arriba». El preparador, por último, valoró la concentración en Marbella: «El año pasado tuvimos la suerte de venir unos cuantos días. Esta vez lo limitamos a disputar dos partidos. El trabajo lo acumulamos en Valladolid, porque lo importante era medirnos a rivales de nivel. Cuanto más cerca estemos de la realidad que nos vamos a encontrar contra el Betis, mejor. Estas instalaciones son óptimas para ejercitarse».

Leve reacción

La charla de Sergio durante la parada de hidratación pareció venir bien. Óscar Plano, en el minuto 34, protagonizó el primer disparo con cierto peligro. Con los hombres de ataque enchufados, una precisa pared entre Ünal y el propio Óscar Plano dejó solo al ariete madrileño ante el portero. Su buena definición valió el 2-1 justo antes de que el árbitro, tras amonestar a Anuar por derribar en falta a Montoro, señalase el camino hacia los vestuarios. Pese a la diana, eran evidentes las dificultades para crear juego y llegar a los metros finales a través de la elaboración.

«Ellos se encontraron con dos goles de la nada y nos costó igualar su intensidad»

Ningún técnico movió los banquillos tras el descanso. El cuadro granadino no cesó en su empeño por ampliar la cuenta. Tras un remate forzado de Puertas a la salida de un saque de esquina, Masip se vio obligado a volar para sacar de la escuadra un chut de Carlos Neva. El joven lateral zurdo avanzó y encontró el ángulo perfecto, pero se encontró con la felina respuesta del guardameta. Puertas y Óscar Plano, con sendos tiros lejanos, añadieron algo de picante a una segunda mitad sin sabor.

El carrusel de cambios comenzó pasado el minuto 60. Toni, Hervías y Aguado, que reemplazaron a Waldo, De Frutos y Anuar, buscaron dar la verticalidad necesaria al ataque vallisoletano. Adrián Ramos, recién ingresado en el terreno de juego, pudo sentenciar el choque en el 67: después de recibir un envío filtrado de Montoro, mandó el esférico al palo en su duelo frente a Masip.

La tensión del encuentro, poco propia de un amistoso veraniego, sorprendió a los presentes. Domingos Duarte y Ünal ya se las habían tenido tiesas al principio de la segunda mitad, pero otro conato de tangana tras un enganchón entre Puertas y Alcaraz encendió las alarmas. El colegiado llegó a proponer la supensión del partido, pero los cuerpos técnicos de ambos equipos abogaron por terminarlo. Surrealista.

El duelo continuó, eso sí, con cambios múltiples en el Real Valladolid. Los últimos minutos sirvieron para ver por primera vez a Javi Sánchez, última incorporación, vestido de blanquivioleta. Antoñito, Salisu, Barba, Fede San Emeterio, Sandro y Sergi Guardiola también saltaron al campo en los compases finales. El Pucela buscó el empate, pero estuvo a punto de toparse de nuevo con el 3-1. Machís, otro de los revulsivos, envió fuera su disparo desde el perfil zurdo por escasos centímetros. No hubo tiempo para mucho más. Las nuevas incorporaciones del Real Valladolid apenas tuvieron minutos para lucirse ya que el partido, tras la tángana, prácticamente se acabó y los últimos minutos fueron un simulacro de partido.

Mañana , el Mallorca espera al Pucela en el mismo escenario

Tras la jornada de recuperación de hoy, el Real Valladolid volverá mañana al Marbella Football Center (19:00 horas) para disputar otro partido amistoso, esta vez ante otro de los recién ascendidos a Primera como es el Mallorca. Es de esperar que Sergio ofrezca más minutos a los jugadores que apenas tuvieron oportunidad de demostrar sus cualidades en el partido ante el Granada.