Segunda División B

El Promesas pierde en el descuento

El Hacen trata de controlar un balón. /G. V.
El Hacen trata de controlar un balón. / G. V.

Los fallos defensivos condenaron al filial blanquivioleta tras remontar un 2-0

ISMAEL CORREGIDOR (OPTA) Madrid

Injusta derrota del filial pucelano, que levantó un 2-0 en contra, y que vio como todo se iba al traste en el tiempo de prolongación. Decepcionó del duelo de filiales de la jornada. Ni Castilla ni Valladolid B lograron encandilar en ningún momento al poco público asistente, en una buena tarde-noche en Madrid con dieciocho grados. Un partido soso, en el que al menos se vieron cuatro goles; muchos para el triste espectáculo desplegado sobre el césped.

3 Real Madrid Castilla

Luca Zidane; López, De la Fuente, Javi Sánchez, Fran García; De Frutos, Fidalgo, Seoane (Jaume m. 83), Alberto (Augusto m. 76); Cristo y Dani Gómez (Ayoub m. 70).

2 Real Valladolid B

Samu; Apa (Javi Pérez m. 64), Mario, Salisu, Corral; Raúl; Pablo (Waldo m. 46), Quique, El Hacen, Zalazar (Alberto m. 82); y Casi.

Goles:
1-0, m. 27: Dani Gómez, m. 27. 2-0, m. 51: De Frutos. 2-1, m. 69: El Hacen. 2-2, m. 87: Waldo (de penalti). 3-2, m. 93: Cristo.
Árbitro:
Pinto Herrera (colegio tinerfeño). Amonestó a los locales Javi Sánchez, Augusto y Ayoub, y a los visitantes Mario, Raúl y Quique.
Incidencias:
Estadio Alfredo di Stéfano. 765 espectadores.

En Valdebebas se presentó el segundo equipo pucelano sin renunciar a su estilo. El visitar a uno de los mejores locales del grupo no amedrentó a los cachorros vallisoletanos, que formaron con su 4-1-4-1 habitual. Y no es que le discutieran la posesión del balón a los madridistas, es que tuvieron más balón que el conjunto de Manolo Díaz. Pero el dominio del cuero fue totalmente estéril, puesto que los mirlos blanquivioletas tocaban en horizontal una y otra vez; contra un Castilla que se entretenía menos con el balón; pero que tampoco era capaz de hilvanar jugadas de peligro; ni de sorprender a su adversario.

Dentro del tedio del choque, el primer acto resultó más aburrido. Apenas se vieron tres remates a portería con verdadero peligro; sin que ninguno de los dos porteros interviniera de mérito. Todas ellas de los madrileños, que en la segunda se adelantaron en el marcador. Tras una buena jugada de tiralíneas entre Alberto, Cristo y Seoane; éste último ganó la línea de fondo dentro del área; asistiendo a Dani Gómez que entraba por el segundo, anotando prácticamente a placer tirándose al suelo en carrera.

El segundo acto comenzó más movido y con un cambio en las filas visitantes. Waldo sustituyó a Pablo sin significar esto un cambio de sistema; aunque si ganaron metros los pucelanos sobre el césped. De hecho, nada más salir Casi hizo honor a su apodo, y casi logra empatar de cabeza a servicio de Apa. Pero su remate de cabeza picado en el interior del área botó demasiado, y se marchó por alto. El que si acertó con la portería rival fue el segoviano De Frutos, aprovechándose de un rechace en un mal disparo de Cristo que tocó en Mario.

En seis minutos se habían visto más cosas que en todo el primer acto; por lo que el segundo prometía. Sin embargo, se quedó en eso, puesto que el segundo tanto madridista anestesió totalmente el partido. El partido bajó en ritmo, y creció en imprecisiones. Para ponerle remedio, Miguel Rivera movió el banquillo y mutó a su equipo a un 4-3-3; que aunque futbolísticamente no significó nada reseñable; al menos si le sirvió para meterse en el partido. A veinte para el final, El Hacen hizo el 2-1 tras dejar pasar de espaldas Salisú (sumado al ataque) un centro desde la izquierda de Waldo.

Con el gol del futbolista africano, el partido ganaba en emoción, aunque el espectáculo seguía siendo pobre. Tanto, que la victoria de los madrileños parecía cantada; hasta que a tres minutos para el final, Pinto Herrera decretó penalti favorable a los pucelanos por un choque entre De la Fuente y Alberto. La pena máxima se encargó de ejecutarla Waldo, engañando a Luca Zidane. Sin embargo, cuando todo parecía decidido, en el último minuto de los tres de añadido, un centro desde la izquierda no lo acertaron a despejar entre Mario y Salisu; empujando a gol entre Cristo y De Frutos; dejando en nada la remontada blanquivioleta.