Real Valladolid

El Pucela se enfrenta a la Liga con un evidente déficit de gol

Sergio González, dubitativo, durante el último encuentro de temporada en Nurémberg/.DANIEL MARR
Sergio González, dubitativo, durante el último encuentro de temporada en Nurémberg / .DANIEL MARR

La pretemporada demuestra que el Pucela llega muy justo en ataque para jugar con garantías frente a los mejores

Fernando Bravo
FERNANDO BRAVOValladolid

Apenas ocho goles en otros tantos encuentros de pretemporada, en muchos casos frente a rivales blanditos, que permitían experimentar con promesas que en ocasiones solo habían jugado en Segunda B. De esos ocho goles, cuatro fueron marcados contra el Atlético Tordesillas, un 'sparring' digno pero a años luz de la calidad de los profesionales.

El balance goleador, una de las asignaturas pendientes del Pucela en su regreso a Primera, preocupa aún más porque Sergio González no ha conseguido un repuesto para Mata, la clave que devolvió al Real Valladolid a la máxima categoría del fútbol español la pasada temporada.

Miguel Ángel González, el director deportivo, sugiere que tiene un as en la manga, que puede aparecer en cualquier momento, gracias al 'fondo' que le ha garantizado un presidente comprometido a paliar las estrecheces del presupuesto, a costa de limitar la amortización de la deuda a los desembolsos comprometidos.

El balance de un equipo incompleto es aún más inquietante, porque, aparte del prometedor Chris Ramos (dos goles), el único que ha destacado en esta faceta en los últimos compases de la temporada es el extremo del filial Waldo, que la próxima semana cumplirá 23 años. Waldo llegó en julio al Promesas y dos semanas después empezó a aporrear las puertas del primer equipo marcando dos goles frente al Rayo Vallecano. Pero tendrá que trabajar mucho porque en Zorrilla acaba de desembarcar Verde, un extremo izquierdo cuya fama ha empezado a tranquilizar a los más pesimistas. En los minutos que jugó en Núremberg el sábado, el recién llegado dejó tranquilizantes detalles de calidad.

Para colmo, las lesiones

El balance de la pretemporada es aún más descorazonador si se tienen en cuenta las lesiones.

Míchel fue también clave durante la primera etapa de Sergio González con el Pucela: los famosos ocho últimos partidos ordinarios de la pasada temporada, a los que se sumaron los cuatro del 'play-off'. Su lesión le ha impedido mantener o incluso potenciar el ritmo de juego, en una pretemporada ya de por sí muy ajustada. Afortunadamente, Óscar Plano, otro ausente por lesión, tuvo la oportunidad de reaparecer el sábado en Núremberg. Apenas estuvo unos minutos, como para demostrar que había superado la lesión, pero llegará sin la forma exigible al inicio de la Liga.

Peor aún es el caso de Mayoral, un extremo ambicioso, con gol, al que por segundo año consecutivo las lesiones le han apartado del primer equipo. Su pretemporada terminó en Coín (Málaga) el último día de la concentración veraniega, cuando abandonó en ambulancia el duelo que disputaba el Pucela contra el Málaga.

Su demarcación, no obstante, tiene repuesto con Keko e Ivi, dos refuerzos de verano, que potencian la banda derecha.

falta un '9'

Nadie discute dónde está la principal carencia del nuevo Pucela de Primera. A pesar de que Chris Ramos está convencido de sus posibilidades. Un criterio al que hasta ahora no han acompañado los resultados, porque ocho partidos después el Real Valladolid sigue sin mordiente en ataque. A pesar de los progresos del gaditano, que sigue medrando por alcanzar la titularidad.

No descarta Sergio González la posibilidad de utilizar en el inicio de la campaña a Chris Ramos , al que ha utilizado en seis de los ocho partidos disputados en pretemporada. De momento no tiene alternativa, aunque el director deportivo trata de tranquilizar a la afición asegurando que, en septiembre, tendrá un delantero centro de garantías.

El hecho es que la política de fichajes del Real Valladolid, que se hace con sordina para no poner sobre alerta a equipos del nivel deportivo del Pucela con más medios económicos, ha reforzado buena parte de la estructura del equipo, en la que mantiene la base del año pasado.

Alcaraz ha sido otro de los recientes refuerzos que ya ha tenido tres ocasiones para ayudar al equipo. Fue en Alemania, el pasado fin de semana, cuando más claramente se dejó ver. Ydio muestras de que los 9 goles marcados con el Almería la pasada temporada no fueron una casualidad.

El mediocentro barcelonés puede apuntalar un ataque que, de momento, sigue siendo insuficiente para afrontar con garantías el campeonato de Liga en Primera División, que iniciará el próximo viernes en Girona.

El último test, el de Núremberg, dejó además en evidencia algunas otras carencias. No fue el resultado (1-0) lo peor, sino la sensación de que la línea presuntamente más sólida, la defensiva, todavía necesita tiempo para realizar ajustes acordes a la potencia de los equipos de primera.

El hecho de que, tras poner a prueba a Masip tras varias ocasiones de gol, mientras que el cancerbero local no tuvo apenas trabajo, la defensa pucelana tuviera que recurrir a peligrosas faltas para evitar el gol, lo demuestra.

Borja anuló una colada local con una falta cerca del área que se convirtió en el gol de la derrota.

Moyano, casi frente al área, tuvo que hacer lo propio para evitar otra clara ocasión. En este caso al lateral le costó la tarjeta roja, avalada por el VAR.

Sergio González terminó probando un nuevo sistema, un 4-1-4-1, pero no lo tiene claro. Necesita, acaso, más tiempo. Y, sobre todo, un goleador.

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