Fútbol | Primera División

El Rayo Vallecano, el último en probar con tres centrales

Álex Moreno, a la derecha de la foto, jugó como carrillero en el Rayo-Levante de la última jornada de liga del año./Mariscal-EFE
Álex Moreno, a la derecha de la foto, jugó como carrillero en el Rayo-Levante de la última jornada de liga del año. / Mariscal-EFE

Míchel ganó al Levante en la pasada jornada recurriendo a una defensa formada por Velázquez, Ba y Amat y con Advíncula y Álex Moreno ejerciendo de carrileros

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Según la FIFA, la época moderna del fútbol, tal y como lo conocemos ahora, comenzó en 1863 cuando en Inglaterra se separaron la federación de rugby y la de balompié, que empezaron siendo una sola.

Más de 150 años después, el juego continúa evolucionando y, aunque parezca imposible por su longevidad, sigue estando sujeto a los vaivenes de las modas.

Los futbolistas cada vez tienen más potencia física y capacidad atlética, los cuidados que reciben son mucho mejores y su vida profesional se alarga ahora más que nunca. Las nuevas tecnologías están multiplicando la capacidad de análisis sobre todos los aspectos del fútbol y las tácticas van cambiando. En este último apartado, en la liga española, el último grito pasa por jugar atrás con tres centrales, apoyados en las bandas por sendos carrileros de gran recorrido que ayudan en defensa y corren hasta la línea de fondo contraria cuando toca atacar.

Girona, Celta, Levante, Betis, Sevilla o Leganés son algunos de los equipos que más están recurriendo a este sistema en la presente temporada, olvidándose de la típica formación de cuatro defensas que se había impuesto en nuestro fútbol de forma abrumadora en los últimos años. El Real Valladolid se ha enfrentado en lo que va de campaña a todos ellos, pero solo tres utilizaron entonces este sistema defensivo. Visitó al Real Betis de Quique Setién -que formó con Bartra, Javi García y Sidnei en la última línea y Francis y Junior Firpo en bandas-; al Sevilla -Carriço, Kjaer y Sergi Gómez asistidos por Escudero y Aleix Vidal- y recibió en Zorrilla a un Leganés que utilizó este mismo sistema -alineando a Siovas, Omeruo y Tarín atrás, con Jonathan Silva y Nyom en las alas-.

El Rayo Vallecano, que mañana visita el Nuevo José Zorrilla (13:00 horas), es el último equipo en sumarse a esta moda y podría repetir esquema, ya que cuando Míchel tiró de él en la última jornada contra el Levante obtuvo buenos resultados (venció por 2-1; su tercera victoria de lo que va de curso).

En la última jornada del año los madrileños se hicieron acreedores de la victoria con Emiliano Velázquez, Abdoulaye Ba y Jordi Amat cerrando por delante de Stole Dimitrievski; los carrileros Advíncula y Álex Moreno; los centrocampistas Comesaña e Imbula; y una línea de tres atacantes encabezada por Raúl de Tomás en la punta y con Embarba y Óscar Trejo junto a él.

Cal y arena para el Pucela

El Real Valladolid ha cosechado tan solo tres puntos de los nueve en juego en los encuentros en los que su rival ha salido de inicio con tres centrales. Batió al Betis con un solitario gol de Antoñito (0-1) y cayó ante el Sevilla (1-0) y el Leganés (2-4).

Lo que si está demostrado cuando el conjunto de Sergio se enfrenta a este tipo de sistema es que el espectáculo y la emoción están asegurados. En todos estos partidos las medias estadísticas de tiros totales, disparos a portería y paradas de Jordi Masip fueron superiores a las globales de toda la competición doméstica. De media el Real Valladolid dispara ocho veces por partido; 3,4 de estas ocasiones entre los tres palos. Pues bien, en los encuentros frente a los dos equipos sevillanos de Primera y ante los pepineros disparó nueve veces por encuentro, con una media de 4,3 disparos a meta.

Lo mismo ocurrió en el área defendida por el portero catalán del Pucela. En lo que llevamos de campeonato se ha visto obligado a atajar o despejar un total de 60 disparos; es decir, 3,5 por partido, una cifra que creció en los encuentros frente a conjuntos que partieron de inicio con tres defensas centrales en su zaga. Ante el Sevilla realizó 8 paradas, ante el Betis 4 y frente al Leganés 1; es decir, una media de 4,3 por encuentro, cifra ligeramente superior a los datos globales de todo el curso.

 

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