El Real Valladolid anota el 74% de sus goles en las segundas partes

Uno de cada cuatro tantos conseguidos por los blanquivioletas ha llegado en el descuento

Leo Suárez, agarrado por Enes Ünal delante de Duje Cop, celebra eufórico su gol en el descuento en Balaídos./Ramón Gómez
Leo Suárez, agarrado por Enes Ünal delante de Duje Cop, celebra eufórico su gol en el descuento en Balaídos. / Ramón Gómez
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El próximo 16 de abril, dentro de menos de un mes, se cumplen 33 años de la eliminatoria de la Copa de la UEFA que el Real Madrid remontó al Inter de Milán en el Bernabéu (5-1) después de perder por 3-1 en Italia y de que el célebre Juanito inventase una frase surrealista que se incorporó inmediatamente a la colección de aforismos futbolísticos. 'Noventa minuti en el Bernabéu son molto longos', dijo el por entonces delantero merengue para explicitar que los partidos europeos en ese coso eran un suplicio para los jugadores de los equipos visitantes.

Algo parecido pueden sentir los rivales de esta temporada de un Real Valladolid en el que Daniele Verde, con un acento italiano bastante más correcto, podría parafrasear a Juanito con los datos en la mano y afirmar que noventa minuti contra el Pucela también son molto longos, a tenor del listado de momentos en los que los de Sergio han conseguido perforar la portería rival. El Pucela ha anotado en la segunda parte de sus partidos el 74% de los 23 goles que atesora (17), ya que tan solo ha encontrado puerta en seis ocasiones antes de llegar al descanso y nunca dos veces en un mismo partido.

Decía Woody Allen que la eternidad se hace muy larga sobre todo hacia el final, y ahí es donde los pucelanos están sacando petróleo, en aquellas jugadas que se disputan cuando el cuarto árbitro ya ha levantado el cartelón para anunciar el tiempo añadido.

Más allá de la frontera del minuto 89, el Real Valladolid ha conseguido anotar seis goles (los mismos que en las primeras partes de sus partidos) que le han servido para sumar otros tantos puntos. En esa zona de la muerte, como llaman los alpinistas a los tramos de las grandes montañas situados por encima de los 7.500 metros de altitud, Leo Suárez marcó en Vigo para rescatar un punto (3-3) y Daniele Verde hizo lo propio de falta ante el Espanyol en Zorrilla (1-1), en un resultado idéntico al cosechado en San Mamés gracias a un gol de Óscar Plano en el minuto 92 justo antes de las Navidades. Ünal también encontró portería en casa en el añadido ante el Leganés, pero aquel tanto no sirvió más que de maquillaje (2-4), mientras que el éxtasis del último arreón llegó en Ipurua el pasado sábado, cuando el propio Verde en el minuto 90 de penalti y Guardiola dos después, en una magnífica jugada, consiguieron una remontada épica que ya ha pasado a los anales de la historia de la Primera División española. En los 24.953 partidos disputados en la competición doméstica hasta que se celebró ese Eibar-Real Valladolid, solo cuatro equipos habían logrado vencer en un encuentro remontando con dos goles en el tiempo extra. El Real Betis hizo lo mismo ante el Murcia en 1964 (2-3), el Albacete ante el conjunto verdiblanco en 1996 (2-3), el Real Madrid ante el Mallorca en 1999 (1-2) y el Zaragoza ante el Atlético de Madrid en 2004 (1-2), en el que era hasta la fecha el último caso.

El entrenador blanquivioleta, Sergio González, aseguraba la pasada semana que siempre advertía a sus jugadores sobre el primer cuarto de hora de cada parte. Del minuto uno al quince «porque sirve para asentarte, estabilizar lo que es el partido y poder ser tú» y del 45 al 60, porque en ese tramo «hay muchos goles». Y la estadística de tantos anotados por su equipo le da la razón. Después del último cuarto de hora [el predilecto de los suyos que en esos 1.000 segundos de media -contando con el descuento- han logrado el 30% de sus goles (7)], los quince primeros minutos tras el paso por los vestuarios son los preferidos de sus atacantes, que han anotado hasta seis tantos en ese tramo (ante Leganés, Levante, Real Sociedad, Celta de Vigo y Athletic de Bilbao).

Con todo, es curioso analizar también estos datos separando entre los partidos disputados en el Nuevo José Zorrilla y los jugados lejos de él. En las primeras partes como local, el Real Valladolid tan solo ha sido capaz de encontrar el premio del gol en dos ocasiones -ante el Huesca y el Real Madrid- así que su capacidad anotadora se desata en Pucela después del descanso, cuando ha encontrado portería en nuevo ocasiones, dos de ellas en el tiempo de descuento.

Jugando como visitante, el equipo reparte mucho mejor sus goles, con cuatro antes del descanso y ocho después. Una curiosidad: siempre que el equipo anotó un gol fuera de casa después del descanso, terminó puntuando (ante Real Sociedad, Celta, Villarreal, Valencia, Eibar y Athletic de Bilbao)