El Real Valladolid mejora las virtudes en el arranque de la temporada

Sandro sortea al portero del San José/RV
Sandro sortea al portero del San José / RV

Sandro, de falta directa, anotó el gol del Pucela que mostró recursos en ataque y fluidez en el juego

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISA

El Real Valladolid mostró todas sus conocidad virtudes, y alguna nueva, en el primer partido de la temporada. Ante el San José Earthquakes, quinto en la MLS estadounidense, los de Sergio enseñaron más recursos ofensivos, mejor circulación de balón, más profundiad y la misma solvencia defensiva. Los nuevos han elevado el nivel y la competencia va a ser fuerte, lo que siempre redunda en beneficio del grupo.

1 San José Earthquakes

Incidencias: Primer amistoso de la pretemporada para el Real Valladolid que se disputó en el Avaya Stadium de San José (EEUU)

1 Real Valladolid

Masip; Antoñito, Joaquín, Calero, Barba; Fede San Emeterio, Míchel, De Frutos, Toni; Sandro y Toni Guardiola. En la segunda parte jugaron Samu Pérez, Moyano, Alende, Alcaraz, Nacho, Kike Pérez, Aguado, De Frutos, Mayoral, Waldo, Óscar Plano y Chris Ramos.

Goles
0-1, m.35: Sandro, de libre directo. 1-1, m.60 Wondoloski.

San José, los Quakes, y Real Valladolid salieron como se supone que deben salir dos equipos en situaciones distintas. Para los locales era un amistoso en medio de la Liga, para los pucelanos el primer partido de la temporada. Y se notó, sobre todo, en el hambre y en la ambición. Masip, Antoñito, Joaquín, Calero, Barba, San Emeterio, Míchel, De Frutos, Toni Villa, Sandro y Guardiola. Ese fue el primer once del nuevo año.

Más información

El Real Valladolid de Sergio fue reconocible toda la primera mitad. El 4-4-2 con Sandro y Guardiola en la punta y con San Emeterio y Míchel en la creación es lo mismo que el año pasado. Cambian los nombres, no la idea, pero ese cambio de futbolistas ha elevado el nivel del equipo varios puntos. El canario y el balear mezclan excepcionalmente bien y, valga el dato, en 15 minutos ya habían chutado tres veces a puerta. El gol, obra de Sandro de un golpe franco directo, fue la consecuencia de la ambición, del trabajo y de la ambición. Guardiola le robó la cartera al central californiano y la posterior falta la puso el del Everton en toda la escuadra

El Quakes no le ponía excesiva intensidad al partido, pero cada vez que se lanzaba al ataque se encontraba con una buena defensa blanquivioleta y con un contraataque peligrosísimo. De Frutos brilló poco porque pocos balones le llegaron, pero en lo que se le vio mostró criterio, sacrificio, velocidad y desborde; Barba estuvo impreciso y San Emeterio sobrio y equilibrado, dando salida y soluciones permanentemente.

Sergio varió el equipo en la segunda mitad. De inicio puso el catalán a Samu Pérez, Moyano, Alende, Alcaraz, Nacho, Kike Pérez, Aguado, De Frutos, Waldo Óscar Plano y Chris Ramos Con Olivas tocado, tocó improvisar a Alcaraz como central.

Y lo que la segunda unidad mostró fueron detalles más que interesantes. Aguado enseñó cartas que deben obligar a Míchel a apretar y no dormirse en los laureles. El jienense tiene clase por quintales, y en cuanto controle algunos detalles de juventud y ansiedad será un pilar importante. Baste como botón que tomó las riendas desde el primer minuto que estuvo en el campo.

San José empató el partido a poco de iniciarse la segunda mitad, aprovechando una mala colocación de Nacho, Alcaraz y Kike Pérez, que se juntaron tanto que permitieron la entrada del extremo, el pase atrás y el gol de Wondolowski. Pecados que se detectan en estos partidos, que para eso están. Luego fallarían un penalti que se sacó de la manga el árbitro.

Detalles al margen, la segunda mitad ofreció una peor versión del Valladolid. Más dominados, con menos salida, sin llegada más que en arreones, errores del rival en la salida del balón o jugadas individuales. El 4-2-3-1 que dibujó Sergio en el segundo acto funcionó mucho peor que el de la primera mitad. En gran parte porque los locales pusieron más carne en el asador. Con todo, una excelente combinación ente Plano, Waldo y la Nacho, dejó al lateral solo ante el portero. Su golpeo se estrelló en la pierna izquierda del cancerbero californiano.

Con el paso de los minutos los de casa fueron rebajando intensidad y conformándose con las tablas, algo que aprovecharon los pucelanos para mostrarse más. Con peligro, pero sin acierto.