Del Real Valladolid al Barcelona, y viceversa

Chus Landaburu, Juan Carlos Rodríguez y Marc Valiente relatan sus experiencias como anfitriones y como huéspedes en el Camp Nou

Figo encara a Juan Carlos en un partido disputado en el Camp Nou en noviembre de 1996./Ramón Gómez
Figo encara a Juan Carlos en un partido disputado en el Camp Nou en noviembre de 1996. / Ramón Gómez
J. A. Pardal
J. A. PARDAL

Entre los tres suman medio millar de partidos con el Real Valladolid (164, 171 y 157, respectivamente) y dos centenares con el FC Barcelona y su filial (70, 71 y 59). Han jugado en el Camp Nou tanto como visitantes como ejerciendo de anfitriones, con la elástica blaugrana sobre su pecho. Se trata del palentino Chus Landáburu, el leonés Juan Carlos Rodríguez y el barcelonés Marc Valiente, tres leyendas vivas del Real Valladolid que, en diferentes décadas, supieron lo que es integrar uno de los equipos más grandes del mundo y también uno de los más humildes.

Chus Landáburu (Guardo, Palencia, 1955) jugó seis temporadas en el Real Valladolid en Segunda, entre 1971 y 1977, para fichar por el Rayo Vallecano y después por el club blaugrana, que el próximo sábado recibe la visita del Pucela (20:45 horas). En Valladolid anotó 43 goles y con el Barça 15, consiguiendo además la Copa del Rey y la Recopa.

Chus Landáburu el día de su presentación como jugador del Barça.
Chus Landáburu el día de su presentación como jugador del Barça. / El Norte

A su juicio, esta semana es para Sergio «una de las más tranquilas y relajadas de la temporada». «La gente está muy motivada y con ganas porque el partido es ante un equipo y en un estadio tales que no es necesario explicarle a nadie por qué debe estar motivado», reflexiona sabedor de que formar parte de uno de estos choques es un anhelo de cualquier jugador.

Él nunca lo hizo contra el Barça formando parte del Real Valladolid, pero sí en 23 ocasiones con el conjunto vallecano y el Atlético de Madrid, del que formó parte durante seis temporadas. Sí que se enfrentó al Pucela en su época como blaugrana y sabe que los futbolistas de los equipos punteros «tienen dentro la capacidad de estar motivados para los partidos grandes y para los que son contra equipos que en un principio tienen menor entidad. Por eso están ahí», dice en referencia a los futbolistas del Barcelona. «Han jugado la semana pasada contra un equipo con solera y de mucha categoría aunque ahora no esté en su mejor momento [en referencia al Athletic de Bilbao], pero saben que tienen que volver a dar el do de pecho en la siguiente jornada; es lo que les hace estar en la élite».

De entre los 47 encuentros que disputó en el Camp Nou (35 como local y 12 como visitante), Landáburu escoge un recuerdo del que se puede extraer una moraleja para la visita del Real Valladolid al coso blaugrana del próximo sábado, el de su debut allí con el Rayo. «Era mi primera temporada en Primera y el Barça tenía un equipo con Cruyff o Neeskens (este último no jugó en ese día aunque estaba en la plantilla). Empatamos a uno y fue una enorme sorpresa», rememora.

«Si no hemos ganado más que dos veces en la historia, será por algo, ¿no?», se pregunta Juan Carlos Rodríguez (Puente Castro, León, 1965), que sumó siete temporadas como integrante del Real Valladolid y otras tres como culé, club con el que se hizo con una Copa de Europa, tres ligas, una Supercopa de Europa y dos supercopas. Se formula esa cuestión el exlateral preguntado por la enorme capacidad del FC Barcelona para ganar los partidos que juega en su estadio. «El Real Valladolid va al Camp Nou con mucha expectación, pero la estadística está ahí. Conseguir puntuar depende de que esté al cien por cien y haga todo bien y después que ellos no estén a tope».

Juan Carlos Rodríguez, en los Anexos.
Juan Carlos Rodríguez, en los Anexos. / R. Gómez

Aunque se dieran estos dos condicionantes, el exfutbolista reconoce que la calidad de los jugadores del Barça puede decantar el partido en cualquier momento. «Ellos pueden estar al 90% y sufrir, pero solo con que a Messi se le ocurra hacer dos cosas... ya pueden ganarte el partido». Por ello, continúa, la clave pasa por «no bajar los brazos y competir hasta el final». «El fútbol nos enseña para la vida que siempre hay una oportunidad de ganar; y exactamente esa es la gran virtud de este Real Valladolid desde que llegó Sergio: se mantiene metido en el partido durante muchos minutos».

Juan Carlos recuerda cómo sufrió el Barça del que él formaba parte cuando se enfrentó al Pucela de Pacho Maturana en la temporada 1991/1992. «Jugaron con dos menos desde el minuto 27 pero no bajaron los brazos; nos costó Dios y ayuda porque se dedicaron a defenderse e intentar darnos un susto. No tiraron el partido y tuvieron sus opciones». Pese a todo, su mejor recuerdo en el Camp Nou nace de una derrota por 6-0 con el Real Valladolid en el día que el estadio homenajeaba a Jose Mari Bakero. «Había un gran ambiente allí y tras la derrota llegamos al vestuario cabizbajos, esperando una enorme bronca de Cantatore. Llegó y nos dijo: 'Os unisteis a la fiesta, huevones', lo que provocó que cambiásemos el chip y olvidáramos rápido la derrota. Era una gran motivador», recuerda.

Años después de aquello llegó al Real Valladolid el central Marc Valiente (Granollers, Barcelona, 1987), aún en activo en el Partizán de Belgrado. Salido de la cantera del Barça, jugó dos encuentros con el primer equipo en casa antes de abandonarlo. «Siempre me acordaré del día que debuté allí», recuerda. «Me formé en el club y mi sueño desde pequeño era jugar en el Camp Nou».

Marc Valiente en un encuentro contra Las Palmas.
Marc Valiente en un encuentro contra Las Palmas. / G. Villamil

Tras salir del equipo blaugrana, regresó en tres ocasiones para jugar en el coliseo azulgrana con el Real Valladolid y el Sevilla y recuerda que es un día muy especial para cualquier futbolista. «Es un partido que tienes marcado en rojo, más que por sacar algún punto, por la ilusión de hacerlo bien, porque lo normal es no sumar. Lo ideal sería cuajar un buen encuentro como el del equipo en el Bernabéu para tener buenas sensaciones para lo que queda de liga».

A su juicio, su mejor partido allí fue el 4-1 que encajó el Pucela en octubre de 2013. «Llegamos al descanso con empate a uno tras adelantarnos con un gol de Javi Guerra. Hicimos una gran primera parte e incluso tuvimos el balón más que el Barcelona, con lo difícil que es eso».

Chus Landáburu, Juan Carlos y Marc Valiente guardan como oro en paño sus recuerdos como futbolistas sobre el césped del campo del Barça. Este sábado les toca a otros como Rubén Alcaraz o Sergi Guardiola empezar su historia allí.