Fútbol | Primera División

El Real Valladolid busca ante el Getafe recuperar su identidad

Los excompañeros Jaime Mata y Anuar luchan por un balón aéreo en el partido de la primera vuelta disputado en Getafe. /Ramón Gómez
Los excompañeros Jaime Mata y Anuar luchan por un balón aéreo en el partido de la primera vuelta disputado en Getafe. / Ramón Gómez

Sergio intentará que los suyos sean capaces de subir su intensidad competitiva frente a un equipo especialista en sacar rédito de los partidos más duros

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid y el Getafe se miden esta mañana (12:00 horas en el Nuevo José Zorrilla) en un duelo que aspira a convertirse en una oda a ese fútbol basado en el juego colectivo en el que la fortaleza del grupo debe ser muy superior a las individualidades. Además de esta cercanía al deporte más genuino en dos equipos sin grandes estrellas, el enfrentamiento se presenta absolutamente intenso en virtud de las apreturas de ambos -los locales en la lucha por evitar el descenso y los visitantes obligados a no aflojar si quieren seguir luchando hasta final de temporada por un puesto en la próxima Liga de Campeones- y de la forma de afrontar los encuentros de los dos contendientes.

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Se pueden considerar ya viejos conocidos blanquivioletas y azulones, a tenor de los tiempos que se manejan en el deporte rey, ya que el de hoy será el cuarto enfrentamiento entre ambas escuadras de los últimos ocho meses. Se vieron las caras en la tercera jornada de Liga (0-0 en el Coliseum Alfonso Pérez) y en la eliminatoria a doble partido de los octavos de final de la Copa del Rey (el 'Geta' salió victorioso tras ganar 1-0 en su casa y cosechar un 1-1 en Zorrilla) y en todos esos encuentros la igualdad fue la nota dominante, con un conjunto castellano tuteando a los de Bordalás pese a que ahora la diferencia entre ambos en la tabla es enorme (el Getafe marcha cuarto con 50 puntos y el Real Valladolid decimoséptimo con 30).

En esa tripleta de encuentros quedó demostrado que las señas de identidad de ambos son muy similares, más allá de que a unos les hayan resultado mucho menos productivas en cuestión de puntos que a los otros. El Getafe es el equipo que más faltas hace de toda la Liga (530) y el decimotercero que más saques de esquina bota (con una media de cuatro por partido), mientras que el Pucela ha cometido hasta la fecha 419 infracciones y ha logrado convertirse, con 171 córneres, en el sexto conjunto que más balones cuelga desde el banderín, solo por detrás de Sevilla, Eibar, Real Madrid, Atlético y FC Barcelona. Pues bien, en los choques disputados en esta temporada entre los de Bordalás y los de Sergio, fueron los primeros los que más córneres forzaron (16 frente a 11) y los segundos los que más faltas realizaron (48 frente a 47), lo que da idea de cómo ambos juegan a los mismo, de cómo se contagian del juego del otro y de la igualdad que reina entre sus planteamientos.

Y es que al Real Valladolid le va la marcha que le proponen equipos como el azulón, que «te tocan la carita», como dijo el jueves muy gráficamente el entrenador pucelano en la rueda de prensa previa al partido. «Ellos son un equipo que va a buscarte, a encarar fuerte el uno contra uno», aseguró antes de dejar claro que los suyos son «poderosos en esas lides». «Quizá hace falta eso para que te conectes. Vamos a intentar ser mejor que ellos con o sin balón», relató, volviendo a la idea que ya expresó durante el intercambio de encuentros en Copa del Rey de que el conjunto de Pepe Bordalás es el rey del otro fútbol en la competición española.

Para hacerles daño, Sergio dio dos pinceladas de su plan; una respecto al ataque y otra respecto a la defensa. El Getafe funciona como bloque y se vuelca en ataque cuando cree que ha de hacerlo, por lo que el Real Valladolid intentará aprovechar las incorporaciones de los laterales Damián y Mathías Olivera buscando transiciones rápidas. Además, alertó Sergio del peligro de los pelotazos largos desde la defensa getafense. «Ellos defienden con ocho y dejan a sus dos delanteros arriba, así que tras robo, sin mirar, saben que hay alguien que va a hacer buena esa pelota», relató Sergio, que de paso dejó claro como plantearán los suyos la defensa de esas situaciones: «Tenemos que estar atentos y estar mínimo en igualdad numérica y si puede ser en superioridad y sobre todo concentrados», dijo.

Vuelta a empezar, un año después

En medio de una fatal crisis de resultados y al borde de los puestos de descenso tras conseguir sumar tan solo ocho puntos en la segunda vuelta (con dos victorias, dos empates y siete derrotas), Sergio ha intentado esta semana que sus jugadores se reencuentren con las sensaciones que tuvieron el año pasado en la semana de la victoria en Oviedo, en el que era el segundo encuentro del catalán en el banquillo blanquivioleta. Antes de jugarse ese partido quedaban siete jornadas de liga, como ahora, y ese fue el punto de inflexión para que el Pucela se clasificara para el 'play-off' y terminase ascendiendo a Primera División. El nuevo cuerpo técnico fue capaz de encontrar la chispa en unos jugadores que ya habían empezado a bajar los brazos y quiere volver a hallarla ahora, para salir del embrollo en el que se ha metido un equipo que conserva en la plantilla a trece de los futbolistas que consiguieron devolver al club a Primera.

Con el cambio de hotel de concentración como corolario del cambio de chip que quiere introducir el técnico en la mente de sus futbolistas, también ayudará a la empresa de tumbar al Getafe el hecho de haber recuperado ya a algunos futbolistas importantes y el de tener la perspectiva de la vuelta a la competición de Toni Villa, prevista para la próxima jornada. A la convocatoria regresan Antoñito y Borja, que ya se han recuperado de sus respectivas lesiones, mientras que ayer ser confirmó la presencia de Kiko Olivas en el choque, duda hasta el entrenamiento de la mañana del sábado por una gastroenteritis.