Fútbol | Primera División

El Real Valladolid busca cerebro y delantero

En grande, Mïchel Herrero cuyo futuro está en el aire; en el resto de imágenes, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, Guardiola, Hervías, Cuéllar y Stiven Plaza, que será protagonistas en la próxima temporada./EL NORTE
En grande, Mïchel Herrero cuyo futuro está en el aire; en el resto de imágenes, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, Guardiola, Hervías, Cuéllar y Stiven Plaza, que será protagonistas en la próxima temporada. / EL NORTE

El club se verá obligado además a reforzar el ala derecha y a resolver la acumulación de cancerberos una vez que lleguen Cuéllar y Caro

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Terminada la competición de Liga, al menos en lo que a urgencias clasificatorias se refiere, y con las vacaciones del equipo a la vuelta de la esquina tras el partido contra el Valencia del sábado (José Zorrilla, 16:15 horas), es momento de repasar con qué jugadores cuenta a priori el Real Valladolid para afrontar la próxima temporada en Primera División, que debería de ser la de la consolidación del club en la máxima categoría.

A priori, a la espera de los que ocurra en los meses de verano, el primer equipo tiene en nómina a 24 futbolistas con contrato más allá del 30 de junio: 17 que ya han formado parte de la plantilla del curso que está a punto de terminar (Masip, Antoñito, Moyano, Calero, Kiko Olivas, Joaquín, Nacho, Moi, Alcaraz, Anuar, Luismi, Óscar Plano, Pablo Hervías, Waldo, Toni, Sergi Guardiola y Stiven Plaza), 6 que regresan de sus cesiones (José Antonio Caro, Fede San Emeterio, Álvaro Aguado, David Mayoral, Chris Ramos y Antonio Domínguez) y Pichu Cuéllar, que con toda seguridad se incorporará a la disciplina blanquivioleta una vez que termine su relación contractual con el Leganés el mes que viene.

Opinión

La permanencia ha traído consigo además el cambio del estatus de Pablo Hervías, puesto que una cláusula de su contrato de cesión desde Eibar obligaba al Real Valladolid a adquirirlo en propiedad si el club mantenía la categoría. Igualmente, la estancia en la máxima división española para la próxima temporada impide que el Granada se haga con los servicios de Fede San Emeterio a cambio de 2 millones de euros, por lo que el equipo nazarí debería acudir ahora a la cláusula de rescisión (12 millones) para poder ficharlo en propiedad.

Aún, así, salta a la vista que en la plantilla se echa en falta, al menos, a uno o dos delanteros, un mediocentro creativo y un extremo derecho, e igualmente queda de manifiesto que Caro o Masip deben salir, ya que no es operativo contar con tres metas de primer nivel en el primer equipo. El actual portero del Albacete tiene contrato hasta 2021, mientras que el de Sabadell, que estuvo en el Barcelona hasta hace dos temporadas y considera al club culé su casa, se extiende hasta el verano del año que viene.

Pese a la acumulación de nombres, muchas son las dudas que aparecen sobre un equipo que contaría en sus filas con cuatro futbolistas que han disputado esta temporada en Segunda División: Caro (1 partido con el Albacete), San Emeterio (33 con el Granada), Mayoral (10 con el Alcorcón) y Aguado (25 con el Córdoba); y otros dos que lo han hecho en Segunda B: Antonio Domínguez (27 duelos en el Sabadell) y Chris Ramos (29 en el Sevilla Atlético). Además, entre ellos se encuentra Luismi, que en los últimos trece meses, castigado por las lesiones, solo ha disputado dos partidos con el conjunto castellano, ambos en la Copa del Rey ante el Mallorca.

Cojos en ataque

La mayor parte de los jugadores cedidos con los que ha contado el Real Valladolid este año eran atacantes, por lo que sus puestos son los que urge más cubrir. En punta se marchan Enes Ünal y Duje Cop, que regresan a Villarreal y Standard de Lieja, y se quedan Sergi Guardiola y Stiven Plaza, aunque solo el primero de ellos es un delantero al uso, ya que al ecuatoriano le gusta más partir desde la izquierda.

Ocurre algo similar en el ala derecha, ya que Keko vuelve al Málaga y aún no se conoce si el Pucela ejercerá la opción de compra sobre Daniele Verde, tasada en 2 millones. Óscar Plano ha cubierto el hueco en esa zona durante gran parte de este curso por las lesiones tanto de Hervías como del italiano, pero su sitio está en la mediapunta o en la izquierda, por lo que la zona queda débil, con solo el extremo riojano para ocuparla.

El futuro de Borja, Míchel Herrero y Daniele Verde sigue en el aire

Solo se desconoce el futuro más inmediato de tres jugadores del actual Real Valladolid: Daniele Verde, Borja Fernández y Míchel Herrero.

El italiano se encuentra en Pucela cedido por la Roma con un contrato que estipula que el club blanquivioleta puede adquirirlo por 2 millones de euros antes de que termine el mes de mayo. Por el momento se desconoce cuáles son las intenciones de los pucelanos, ya que la última vez que el director deportivo Miguel Ángel Gómez habló en público de ellos emplazó a que el club «se asegurase el proyecto del próximo año» para conocer la decisión.

En una situación similar se encuentra Borja, cuyo contrato termina el 30 de junio y su futuro depende de una reunión entre las partes anunciada en principio para abril. El futbolista, de 38 años, aseguró en una entrevista a El Norte que quiere seguir jugando y su intención es hacerlo en el Real Valladolid, pero si no existe esa posibilidad se buscará otro destino para continuar en activo.

Como su compañero en el centro, Míchel termina contrato y seguramente no renovará puesto que el acuerdo parece no llegar pese a que las conversaciones estaban muy avanzadas ya en el mes de octubre. La diferencia entre lo que pide y lo que le ofrece el club ha lastrado una situación que de no arreglarse se resolverá con la salida del futbolista.

La otra parte del campo en la que el club tendrá que tirar de cartera es sin duda el eje, ante la posible marcha de Míchel Herrero, el único mediocentro creativo del plantel hoy en día. El jugador valenciano es clave para el funcionamiento del equipo y cuando mejor ha estado él es cuando más han funcionado el resto de jugadores. Ahora, con su contrato con el 30 de junio como fecha de caducidad, solo Álvaro Aguado responde a un perfil similar al del valenciano, pero su juventud (22 años) y su inexperiencia en la categoría aconsejan ponerle al lado a un cerebro de garantías del que aprender y en el que el equipo debe de apoyarse para no perder la brújula.

Pendientes de los refuerzos que puedan llegar desde la cantera, como Salisu o Miguel por citar a algunos, se presenta un verano apasionante para el club, que recibirá como maná los millones procedentes de los derechos de televisión.