El Real Valladolid buscará gol en invierno, algo que no se le da bien

Solo Roger, con 8 goles, y Pereira y Manchev, con 6, lograron destacar tras llegar a Zorrilla en enero

Roger Martí ha sido el mejor delantero llegado a Valladolid en el mercado de invierno en lo que va de siglo; anotó 8 goles en media temporada./Ramón Gómez
Roger Martí ha sido el mejor delantero llegado a Valladolid en el mercado de invierno en lo que va de siglo; anotó 8 goles en media temporada. / Ramón Gómez
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Las instrucciones del mapa del tesoro necesarias para encontrar el gol parecen ser para los delanteros del Real Valladolid un jeroglífico indescifrable. El equipo pucelano es el segundo menos anotador de LaLiga con 9 tantos, una cifra que solo empeora el Valencia de Marcelino, que ha logrado 8.

El conjunto blanquivioleta, el che y el Villarreal comparten el dudoso honor de no tener entre sus filas a ningún jugador que haya sido capaz de marcar ni siquiera 3 tantos en lo que va de competición, aunque es cierto que el Pucela es el que más ha optimizado las veces que perfora la meta rival, consiguiendo casi dos puntos por cada vez que marca -el equipo se encuentra 7º con 17-.

Jonathan Pereira debutó con el Real Valladolid anotanto un triplete en Mallorca; acabó la temporada con 6 tantos.
Jonathan Pereira debutó con el Real Valladolid anotanto un triplete en Mallorca; acabó la temporada con 6 tantos. / Joan Lladó

Con la llegada del mercado de invierno que se abre el próximo 1 de enero, el gol volverá a estar entre los bienes más demandados y el club blanquivioleta tendrá que afinar más que nunca el tiro a la hora de contratar a un punta que le ofrezca un mayor número de dianas que las conseguidas hasta la fecha por Enes Ünal y Duje Cop. Entre los dos suman 2 goles, ambos adjudicados al delantero turco aunque el segundo de ellos, logrado frente al Levante, fue empujado por el croata antes de traspasar la línea de gol, como pudo observarse en las imágenes de televisión. El otro bigoleador del equipo es Leo Suárez, cedido al igual que Ünal por el Villareal.

Tradicionalmente el club blanquivioleta no ha acertado a la hora de incorporar jugadores de ataque en el mercado de invierno. En lo que va de siglo, desde la temporada 1999-2000, en esa ventana de fichajes han llegado a Zorrilla un total de 20 futbolistas de ataque y entre todos ellos tan solo han conseguido anotar 35 goles, una media muy pobre cuando lo que se busca es una reacción que ayude a salvar los muebles de la temporada.

El mejor fichaje de invierno a la hora de fijarse en la faceta anotadora ha sido Roger Martí, que aterrizó en Valladolid el 28 de enero de 2016 para disfrutar de su segunda etapa en el club después de firmar 6 tantos en la 2014-2015, un año que prometía mucho para el valenciano pero que se vio truncado por una grave lesión de rodilla que le obligó a estar seis meses fuera de los terrenos de juego.

Manchev llegó cedido a Zorrilla en el mercado de invierno en dos ocasiones. En la primera anotó 6 goles; en la segunda, ninguno.
Manchev llegó cedido a Zorrilla en el mercado de invierno en dos ocasiones. En la primera anotó 6 goles; en la segunda, ninguno. / Ramón Gómez

El ahora pichichi del Levante consiguió en media temporada 8 goles en los 19 encuentros que disputó y se ganó con creces la vuelta a su club de origen, que lo repescó pese a que el Pucela se había reservado una opción de compra por tres años en caso de que los granotas no contaran con sus servicios. Ahora es un imprescindible en los planes de Paco López, con el que ya ha marcado 6 veces en lo que va de liga.

Sus números en esa media temporada en Valladolid son los mejores cosechados por un jugador llegado en enero a la ciudad y solo han sido seguidos relativamente de cerca por otros dos futbolistas en las últimas 18 temporadas: Jonathan Pereira y Vladimir Manchev.

El menudo atacante, ahora en el Alcorcón de Segunda División, trajo la ilusión a un Real Valladolid que peleaba por aquel entonces por regresar a Primera División (en la temporada 2014-2015). Cedido por el Rayo Vallecano, debutó el 25 de enero con un extraordinario triplete en Mallorca, donde el equipo blanquivioleta venció por 1-5, pero su ímpetu se fue diluyendo con el paso de las jornadas. Volvió a anotar dos semanas después para pasar a encadenar 14 partidos consecutivos sin ver portería (entre su cuarto y su quinto gol pasó 604 minutos sobre el campo). El equipo, en caída libre tras firmar varios tramos magníficos de liga, terminó en 'play-off' y cayó eliminado ante Las Palmas a las primeras de cambio tras no conseguir anotar ningún gol en el Estadio de Gran Canaria.

Marcos Aguirre solo hizo un tanto en año y medio, pero con él salvo al equipo del descenso

La otra incorporación de invierno capaz de anotar 6 tantos en media temporada fue Vladimir Manchev, que también estuvo en dos épocas diferentes en el Nuevo José Zorrilla. En su primera cesión, en la temporada 2006-2007, se convirtió en un recambio de garantías para Mendilibar en el año del ascenso con récord de puntos. Jugó 17 encuentros, 12 de ellos como titular, y fue un relevo perfecto para Víctor y Llorente, aportando su granito de arena a la anotación de una plantilla en el que el pacense y el vasco anotaron 19 y 17 goles respectivamente.

Por debajo de las cifras de estos tres futbolistas, que tampoco son espectaculares, un desierto casi absoluto en el que salvaron el decoro Enzo Renella y Hernán Pérez, con 3 tantos, y Tulio de Melo, Jairo Castillo y Shoji Jo con 2. Además de ellos, Pedro Oldoni, Correa y Toni Martínez (este último la temporada pasada) consiguieron marcar aunque fuese un solo tanto en su media campaña en Zorrilla, donde nunca se hicieron con la titularidad ni fueron decisivos.

Segunda oportunidad

Los números de todos estos jugadores resplandecen cuando se comparan con los de otros que no tuvieron la suerte ni de introducir una sola vez la pelota en la portería rival, pero es curioso observar cómo el club blanquivioleta casi siempre ha dado una segunda oportunidad a todos aquellos que no pudieron alzar los brazos para celebrar un tanto propio. Se ha hecho recientemente con Keko Gontán, que disfruta de su segunda etapa en Valladolid y también ocurrirá previsiblemente con Chris Ramos, que llegó en enero con un contrato por tres años y, como apuesta de futuro que es, ha sido cedido al Sevilla Atlético de 2ªB por una temporada y ya ha anotado 3 goles.

La burocracia mató las expectativas de William Ferreira y Dagui Bakari
Dagui Bakari tras su primer entrenamiento con el Real Valladolid. / Gabriel Villamil

Los mercados de fichajes suponen un complicado encaje de piezas en el que las operaciones de traspaso no están cerradas ni siquiera cuando las firmas se estampan en los contratos. La palabra 'transfer' es la más temida y a la vez la más añorada, porque la llegada de la confirmación de que la operación cumple con todos los cánones burocráticos exigidos genera ansiedad y en ocasiones grandes problemas.

Que se lo digan al Real Valladolid, que en dos ocasiones ha sufrido en el mercado de invierno los rigores del sistema establecido (la otra le ocurrió en septiembre del año pasado con Alfredo Ortuño, que tampoco pudo llegar a jugar). El primer gran revés tuvo lugar en la 2003-2004, cuando en la delantera blanquivioleta reinaba el imponente congoleño Ariza Makukula, que dos años antes había hecho 20 goles en el Salamanca. El 25 de enero se lesionó de gravedad la rodilla y el Pucela tuvo que buscarle un recambio inmediato a su pichichi, que por aquel entonces ya sumaba 8 tantos. El elegido fue Dagui Bakari, muy parecido físicamente a 'Maku' aunque 6 centímetros más alto (1,98 metros) y que llegaba cedido por el Lens francés.

Tardó cerca de un mes en llegar a entrenarse en los Anexos y nunca pasó de allí. El 10 de marzo El Norte de Castilla publicaba que Fernando Vázquez tenía la última palabra a la hora de alinearlo para el siguiente choque, pero lo cierto es que quien iba a sentenciarlo era la FIFA, que denegó una y otra vez la inscripción del galo como jugador blanquivioleta. 27 días después, la Comisión del Estatuto del Jugador sentenció que el fichaje se había formalizado fuera de plazo y Bakari no tuvo más remedio que volverse a casa.

Algo similar ocurrió con William Ferreira, cuyo fichaje se formalizó pasadas las 23:59 horas del 31 de enero de 2011, circunstancia que generó una honda fractura dentro del club. El boliviano esperó ya en Valladolid una medida de gracia de la FIFA que nunca llegó y tuvo que volverse a su país dos meses y medio después sin llegar a jugar.

Javi Ontiveros, cedido la pasada campaña por el Málaga, es el único jugador que no anotó ningún gol a su paso por la capital del Pisuerga y tampoco ha jugado en Pucela más de medio año. Jeffren llegó al club el 31 de enero de 2014 y terminó la temporada con bastantes minutos (478) pero con el casillero a cero y en la temporada siguiente consiguió hacer 3 tantos en 35 choques, ya con el equipo en Segunda.

Una situación similar vivió Marcos Aguirre. Inédito de cara a portería en la primera mitad de 2008, solo anotó un gol en la 2008-2009, pero fue frente al Real Betis en la última jornada de la liga que sirvió para salvar el descenso de categoría.

Sus números son parecidos a los de Valdet Rama, incapaz de marcar en su primer medio año y autor de un tanto en 26 encuentros de la siguiente. Manchev también repitió cesión en blanquivioleta, pero no fue capaz de reverdecer los viejos laureles y no vio portería en los 143 minutos que jugó.

 

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