Fútbol | Primera División

El Real Valladolid cosecha un empate no apto para cardiacos

Guardiola intenta un disparo entre dos rivales. / G. Villamil

El equipo blanquivioleta brilló en el arranque, racaneó después, pudo ganar pero el VAR lo impidió y estuvo a punto de perder en el último minuto

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Debería ser obligatorio que a los aficionados del Real Valladolid se le exigiera, antes de acudir al estadio o de ver uno de los partidos de su equipo por televisión, haberse realizado un chequeo médico en los últimos seis meses. Para curarse en salud, evitar un achuchón tonto y, sobre todo, con vistas a tener la certeza de que todos los seguidores pucelanos sobrevivan sanos y salvos a la sucesión de emociones a la que se disponen a asistir durante los más de noventa minutos que dura un encuentro.

En Eibar hace dos semanas el éxtasis final trajo consigo la victoria; ayer dejó las cosas como estaban, pero en los últimos instantes del choque el VAR fue el único responsable de que los locales no ganasen y el realista Bautista el culpable de que los puntos no se marcharan a San Sebastián. El delantero no fue capaz de hacer bueno un pase de Willian José en un contraataque junto a otros tres compañeros en la última jugada, escorándose demasiado tras regatear a Masip justo antes de que Alberola Rojas decretase el final del choque. Para llegar hasta esos últimos diez minutos de infarto, el Pucela había atravesado por multitud de momentos y sensaciones desde que sonase el pitido inicial.

1 Real Valladolid

Masip; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Keko (Antoñito, m.76), Anuar (Ünal, m.84), Alcaraz, Óscar Plano; Verde (Míchel, m.46), y Guardiola.

1 Real Sociedad

Real Sociedad: Rulli; Zaldua, Navas, Aritz, Theo; Zubeldia, Rubén Pardo (William José, m.66), Oyarzabal, Sangalli; Sandro (Juanmi, m.60), Januzaj (Bautista, m.86).

Goles
0-1; Keko, min. 8. 1-1; Oyazabal, min. 79
Árbitro
Alberola Rojas, del Comité Castellano-Manchego, amonestó a Nacho, Keko, Anuar y Enes Ünal por parte del Real Valladolid y a Elustondo de la Real Sociedad
Incidencias
18.775 espectadores en el Nuevo José Zorrilla en partido correspondiente a la 29ª jonada de LaLiga Santander.

Tras él, el conjunto blanquivioleta completó el que seguramente haya sido su mejor primer cuarto de hora de la temporada. No solo por intensidad, algo que le exige Sergio a los suyos tanto en el comienzo de la primera parte como en el de la segunda, sino por acierto y peligro. Alcanzado el minuto 16, el equipo había sacado ya cuatro córners y disfrutado de tres ocasiones claras de gol. En la primera Keko regateó bien a Rulli tras una gran triangulación con Verde y Guardiola, pero el balón se le marchó algo largo y Zubeldia se lo robó antes de marcar. En la segunda, Guardiola no llegó a un centro por milímetros y en la tercera, de nuevo Keko, sí que acertó a marcar, tras cazar el balón tras una sucesión de rebotes y cruzarlo ante con acierto ante Rulli .

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A partir de ahí el conjunto blanquivioleta dio no un paso hacia atrás, sino cuatro o cinco, y regaló el balón para olvidarse de crear y dedicar todos sus esfuerzos a mantener juntas las líneas para evitar cualquier fuga en forma de balón filtrado. Y lo consiguió, aunque para ello hiciera desesperarse a una grada que veía cómo los suyos se amarraban a un resultado demasiado justo como para empezar ya a defenderlo con todo el tiempo que quedaba por jugarse.

Así, antes de que llegara el descanso, la Real solo consiguió llevar el balón cerca de la portería de Masip en dos tiros lejanos, con el mayor peligro llegando desde la banda de Januzaj y Zaldua, que no dejaban de servir balones sobre el área.

Las cosas cambiaron sustancialmente tras el paso por vestuarios con el cambio de Míchel por Verde. El italiano, que brilló en la mediapunta en los minutos iniciales, se machacó corriendo tras la pelota después, y esa desde luego no es la situación de juego que mejor le va.

El recién ingresado se colocó en el volante junto a Alcaraz y Anuar ocupó el puesto a la vera de Guardiola y el equipo volvió a empezar a funcionar. Tanto que el ceutí estuvo a punto de aumentar la ventaja de los suyos al cazar un centro raso, pero Rulli se lució sacando el brazo en una parada casi imposible.

A poco más de diez minutos del final, Oyarzabal le ganó la partida a Moyano en un centro de Sangalli desde más de treinta metros, anotando un gol que premió a una Real Sociedad nada acertada en los metros finales pero que siempre intentó llevar la manija del partido.

Con todo, cerca del final, las vagonetas de la montaña rusa solo había recorrido la mitad de la longitud de los raíles. En el 85 se dio de nuevo una dicotomía en Zorrilla. Los jugadores impostaban a pie de campo una celebración que en la grada solo era a medias, pendientes todos del VAR. El tanto, de Olivas, no subió al marcador por un fuera de juego de Óscar Plano revisado por Alberola Rojas en el monitor y el partido murió después con la ocasión fallada por Bautista que pudo suponer la derrota final.

Con el empate, el Pucela termina la jornada a dos puntos del descenso, con mucha liga aún por jugarse. El equipo se ha sacado el pase VIP de este particular parque de atracciones. El jueves en Leganés, otro viaje.