El Real Valladolid flaquea en los balones aéreos por primera vez en la era Sergio

El equipo ha encajado cuatro goles de cabeza en las últimas dos jornadas después de conseguir impedirlo durante más de seis meses consecutivos

Masip observa cómo se cuela en su portería el remate de Carrillo que supuso el cuarto gol del Leganés./G. Villamil
Masip observa cómo se cuela en su portería el remate de Carrillo que supuso el cuarto gol del Leganés. / G. Villamil
J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid ha perdido en los últimos dos partidos la extraordinaria capacidad para defender los balones aéreos que se había convertido en una de las señas de identidad del conjunto desde que llegó a Zorrilla Sergio.

En estos dos encuentros, frente al Sevilla y el Leganés, esa pata del sistema se ha desdibujado y el equipo ha encajado cuatro goles de cabeza; el primero de ellos de André Silva en el partido del Pizjuán, cuando remató un centro de Pablo Sarabia, y otros tres el pasado sábado en casa, en la visita del Leganés. En este último encuentro la sangría fue mucho mayor puesto que el 0-1 llegó tras un remate de Siovas en un córner, el 0-2 tras una doble intentona de Óscar Rodríguez también a la salida de un saque de esquina y el 1-4 en un vuelo de Guido Carrillo (1,91 metros) sobre Nacho (1,74).

El propio delantero argentino anotó otro gol más con la testa ya en los últimos minutos del choque, aunque este fue anulado por falta sobre Antoñito, al que le había colocado las manos encima de la espalda en el momento del salto.

Lo cierto es que estos cuatro tantos encajados a través del balón aéreo (el de Óscar Rodríguez lo consiguió con la cabeza pero después de cazar un balón rebotado en Míchel Herrero tras su propio disparo desde la frontal tras un saque de córner) son los primeros que recibe el equipo de esta forma en la presente liga y rompen una larga racha de solvencia por arriba que se alargaba desde el pasado 19 de mayo. Se disputaba la jornada 40 de la pasada liga de Segunda cuando Pomares adelantó al Lorca en el Francisco Artés Carrasco en un encuentro que finalmente acabó 1-5.

Desde entonces ningún equipo había batido de esta forma al conjunto de Sergio que desde que llegó al Real Valladolid solo había visto, hasta antes del encuentro de Sevilla, otros dos goles similares en su contra: el de Zozulya para el Albacete y el de Servando para el Cádiz, ambos llegados a balón parado con saques de falta laterales.

Borja, pese a no ser titular, es el tercero que más balones aéreos gana del Real Valladolid

Atendiendo a las estadísticas oficiales de LaLiga, cabe preguntarse si la práctica ausencia hasta la fecha de goles encajados tras balones aéreos es mérito del Pucela o demérito de sus rivales, porque lo cierto es que el conjunto blanquivioleta no es el más brillante en ese aspecto en cuanto a números. Los de Sergio González ocupaban tras la jornada 13 el decimocuarto puesto en el listado de duelos aéreos solventados con éxito, con 182, y con unos datos que solo mejoran a los de otros seis equipos (Levante, Betis, Espanyol, Valencia, Barcelona y Rayo Vallecano). En el apartado de duelos aéreos fallidos, en el conjunto blanquivioleta es el cuarto que más yerra a la hora de ir arriba, después de Eibar, Getafe y Alavés.

Es curioso el caso del conjunto armero, puesto que lidera la tabla tanto en fallidos (336) como en exitosos (330), lo que habla mucho de su juego directo pero también de la forma en la que se cierra y junta sus líneas, lo que obliga a los rivales a levantar el balón para lograr llevarlo hasta sus dominios.

Carrillo, antena receptora

De regreso al Real Valladolid-Leganés del sábado, el conjunto pepinero se plantó en Zorrilla con el futbolista que más balones aéreos juega de toda la Primera División Española: Guido Carrillo, que en un ejercicio de coherencia con sus cifras anotó aquí dos goles de cabeza, uno de ellos anulado.

El punta del conjunto madrileño disputó en las 13 primeras jornadas del campeonato 185 veces la pelota con la cabeza, y ganó esos duelos en 111 ocasiones; por lo que es el que más veces vence cuando la pelota vuelta sobre él, pero también el que en más ocasiones pierde al enfrentarse a un rival por golpearla.

A algunos años luz de distancia del ariete argentino se encuentra el primer futbolista blanquivioleta en esta lista, que no es otro que el turco Enes Ünal. El pichichi pucelano (3 goles) ocupa una discreta vigesimonovena posición en esta particular clasificación, con 29 duelos aéreos solventados con éxito y 47 fallidos a falta de incluir sus méritos del fin de semana, cuando consiguió remachar con la cabeza su tercer gol de la temporada (el segundo realmente lo empujó Duje Cop en línea de gol, pero el acta del árbitro se lo adjudicó a él).

El central Fernando Calero (24 exitosos y 36 fallidos) es el siguiente pucelano, seguido de Rubén Alcaraz (16-25), Duje Cop (10-26) y Kiko Olivas (17-17). Centrando la mirada tan solo en el número de duelos aéreos ganados llama la atención la aparición de Borja Fernández en el tercer puesto de la lista, con 20. El centrocampista gallego supera a todos sus compañeros excepto a Ünal y Calero aún siendo el decimotercer futbolista en minutos de la plantilla.

Los más menudos del plantel son, como no podía ser de otra forma, los que presentan peores cifras en este campo. Toni solo se había llevado hasta la jornada 13 un balón de cabeza y había sido superado en 11 ocasiones, algo similar a lo que le ocurre con Leo Suárez (2-8). En la lista aparece ya Joaquín Fernández que, pese a que solo ha disputado un partido de competición liguera, ya presente un saldo positivo en este área. En su participación frente al Sevilla ganó 5 duelos aéreos y perdió 4.

 

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