Real Valladolid

El Real Valladolid gana al Racing de Santander con un gol de Óscar Plano

Plano, San Emeterio y De Frutos celebran el gol. /R. Gómez
Plano, San Emeterio y De Frutos celebran el gol. / R. Gómez

El Pucela se lleva el trofeo Canal de Castilla con un gran juego en la segunda parte y con San Emeterio con mando en plaza en el medio del campo

ENRIQUE IBÁÑEZ HUERTAValladolid

El Real Valladolid se lleva el primer partido de la pretemporada ante el Racing de Santander con un gol de Óscar Plano en el último cuarto de hora del partido. Esta vez, a diferencia de lo que sucediera durante la gira americana, fue con el 4-2-3-1 con el sistema con el que el equipo de Sergio logró ganar el partido. El hecho de que el Racing juegue de manera muy similar a los pucelanos provocó que lo que hasta ayer no funcionaba demasiado bien, un solo delantero, fuera esta vez la tecla que afinaba la orquesta.

1 Real Valladolid

José Antonio Caro, Nacho, Salisu, Kiko Olivas, Moyano, Aguado, Alcaraz, Enes Ünal, Hervías, Toni, Sandro. También jugaron: Anuar (min. 30); Antoñito, Alende, Joaquín, Barba, Fede San Emeterio, De Frutos, Waldo, Óscar Plano y Sergi Guardiola (min 45); Míchel (min 60); Samu Pérez (min 69).

0 Racing

Luca Zidane, Olaortua, Figueras, Sergio Ruiz, Carmona, Moi, Cejudo, Kikoto, César Díaz, Barral, Cayarga. También jugaron: Mario Ortiz, Abraham Minero, Óscar Gil y Aitor Buñuel (min 45); Lucas Díaz (min 55); Rafa de Vicente y Nico Hidalgo (min 59); Javi Siverio y Julen Castañeda (min 71); Jesús Puras y Musy (min 81).

Gol:
Óscar Plano.
Tarjetas amarillas:
Cejudo (min 27), Carmona (min 37), Anuar (min 40).

Fue durante la segunda parte cuando el equipo blanquivioleta desplegó el mejor juego, algo que viene siendo habitual, ante un rival que durante la primera parte planteó un encuentro duro y que en el segundo tiempo creó peligro. Porque ese es un asunto a controlar. Los cántabros tuvieron poca puntería, pero cuando llegaron a las inmediaciones del área de Caro o de Samu crearon ocasiones.

Sergio puso en el campo de inicio sobre el bien cuidado césped del Rioseco el sistema 4-4-2. Con Caro en portería, defensa para Moyano, Olivas, Salisú y Nacho; mediocentro con dos pivotes, Alcaraz y Aguado; bandas para Toni Villa y Hervía y arriba Ünal y Sandro como puntas del ataque.

Salió el conjunto pucelano con ganas de atacar porque era lo que se espera de un conjunto de Primera ante uno de Segunda y porque el deseo de Iván Ania, técnico de los cántabros, de que su portero Luca Zidane jugara muy adelantado, casi como un líbero, puso los colmillos largos a más de uno. Toni Villa lo intentó en dos ocasiones desde mediocampo. Con poca fortuna, pero con mucha intención.

Estuvo muy asentado el equipo pucelano en el primer cuarto de hora, con un Rubén Alcaraz bajando para formar una línea de tres en la salida del balón. Con posesión, pero con poca profundidad, llegaba el primer susto en un centro al área que Barral acabó por llevar a la jaula de Caro. El gol fue anulado por fuera de juego, pero puso de relieve que Salisú y Kiko Olivas tenían problemas para frenar las embestidas de los rivales. Y los tenían porque el centro del campo se desarmaba con demasiada facilidad. Aguada y Alcaraz siguen sin entenderse demasiado bien y Hervías aún está corto de preparación para echar una mano en la defensa.

Con un Racing de Santander más preparado para repartir estopa que fútbol, surgió la figura de Sandro y su explosividad, que demostró en varias acciones todo lo que puede ofrecer al grupo cuando el equipo se atasca. Sergio dio entrada a Anuar por Rubén Alcaraz, que no jugaba desde el domingo de Ramos contra el Getafe, y la entrada del ceutí tuvo como consecuencia que el equipo se sacudiera el dominio cántabro, trenzara pases con más criterio y sometiera a los de Iván Ania. Sin profundidad, pero ahora si con más presencia en ataque.

Un caño de Toni arrancaba los olés de la afición y llevaba el partido al descanso. Intermedio que aprovechó Sergio para dar la vuelta a la tortilla. Con Guardiola solo en punta y Plano de enganche, la segunda mitad ofreció mejores detalles que la primera. En especial a partir de la salida de Míchel. El valenciano suplió a Anuar y la conexión que posee con San Emeterio hizo acto de presencia en el campo. Con Waldo y De Frutos en las bandas y Antoñito, Alende, Joaquín y Barba atrás, el once pucelano se convirtió en un equipo más sólido, más reposado, y mostró sobre el verde su mayor categoría.

Esa mejora tuvo su reflejo en el minuto 50, cuando San Emeterio recuperó un balón que rápidamente sirvió a Sergi Guardiola para que el balear pusiera la pelota en los pies de Plano. El chut del madrileño se marcó fuera, pero era la tecla que necesitaba el Pucela para activarse, que le servía un balón en bandeja a Plano y que este enviaba fuera rozando el poste. Precisamente delantero y media punta serían los protagonistas del gol, pero en esta ocasión el que chutó fue el insular y el madrileño el que remachó en boca de gol el apurado despeje del portero santanderino.

Con el gol prácticamente acabó el partido, aunque el Racing tuvo su oportunidad por un mal entendimiento entre Joaquín y Samu solventado por Antoñito sobre la línea, se afanó en buscar el arco de los de blanco y morado. Con poco éxito. E, incluso, a punto estuvo de encajar el segundo. Pero la buena contra del Valladolid que condujo De Frutos acabó desbaratándola el guardameta con una extraordinaria parada en respuesta al lanzamiento del Plano.