Un Real Valladolid con el que identificarse

El autor relata el sentimiento de pertenencia que tiene un seguidor de un equipo humilde como el Valladolid con respecto a otros de mayor calado y presupuesto

Los aficionados despliegan sus bufandas en la salida al campo del Valladolid. /Villamil
Los aficionados despliegan sus bufandas en la salida al campo del Valladolid. / Villamil
TONY POLAValladolid

Apoyar a un equipo modesto, al conjunto de la ciudad que te vio nacer, generalmente da más disgustos que alegrías. Lo bueno es que cuando llega la ansiada victoria, aunque sea tras minutos de lenta agonía, nos sabe mejor que muchas 'Champions' a aquellos acostumbrados a ganar.

Desde el comienzo del encuentro ante el Athletic, con ese himno a capela que nos puso la piel de gallina, se intuía que iba a ser una tarde especial. Por primera vez en muchas temporadas, pese a que se repartieron más de 1.500 entradas a la afición rival, los pucelanos silenciaron a los vascos. Silbido inicial y gargantas preparadas en Zorrilla y en decenas de municipios llenos de vallisoletanos exiliados.

Cierto es que se ha criticado a Sergio y a sus chicos durante la mala racha que pasamos, pero seguramente era porque nos tenían acostumbrados a luchar, tanto en Segunda como en este inicio de Liga. Regresar al infierno, con este bloque y tras haber recuperado la ilusión de la afición, sería ahora un palo durísimo para un conjunto plagado de canteranos que sigue batiéndose el cobre sin perder la humildad.

Ser del Real Valladolid es esto: encontrarte a Sergio y desearle suerte en la estación del Campo Grande, charlar con Toni sobre Fornite o la última película de 'Los Vengadores' como si fuera un amigo más o que ese jugador te alegre el día a través de las redes sociales.

Lo ha comentado mucha gente por Twitter: uno de los éxitos de este Pucela es seguir luchando contra gigantes como el Villareal habiendo brindado la oportunidad a esos chavales como Waldo, Anuar, Calero o el mismo Toni. Guiados por Sergio y con el apoyo financiero e institucional de Ronaldo, no debemos dejar pasar esta nueva oportunidad para asentar un proyecto serio y duradero en Primera. Sería precioso seguir creciendo, a nivel deportivo e institucional, combinando cantera con gente comprometida (Hasta Ünal ahora lo parece).

Pocos hablarán de nosotros si caemos. La historia quizás no recuerde que fuimos vapuleados por el VAR, que teníamos el presupuesto más bajo... Quedan dos finales y todo puede pasar, desde salvarnos esta semana a tener que depender de los demás contra un equipo que aspira a la Champions. No hay tiempo para la relajación. Queremos seguir dejándonos el corazón y la voz por un equipo humilde, sí, pero también comprometido y luchador.