Fútbol | Primera División

El Real Valladolid, obligado a ganar al Girona

Stuani protege la pelota ante el acoso de Calero en el Girona-Real Valladolid de la primera vuelta de la Liga./EDDY KELELE-EFE
Stuani protege la pelota ante el acoso de Calero en el Girona-Real Valladolid de la primera vuelta de la Liga. / EDDY KELELE-EFE

El conjunto blanquivioleta se juega esta noche depender de sí mismo en la lucha por la permanencia ante un rival venido a menos cuyo mayor peligro se ubica en la cabeza de Cristhian Stuani

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

No ha pasado mucho tiempo desde la última vez que el Real Valladolid se jugó su futuro inmediato a cara de perro y lo cierto es que puede extraer conclusiones muy valiosas de aquellas últimas experiencias al filo del abismo. El ultimátum emitido por la competición le salió al Pucela cruz frente al Zaragoza y cara ante el Osasuna en las dos últimas jornadas de la temporada regular de la pasada liga de Segunda División y después a favor de nuevo, por partida cuádruple, cuando en plena velocidad de crucero subió a Primera tras tumbar con solvencia a Sporting de Gijón y Numancia en el 'play off'.

Este es el sino de un equipo al que desde hace ya demasiados años se le ha puesto cara de ascensor pese a que no quiera serlo, incapaz en las últimas temporadas de escapar a los roles de cabeza de ratón o de cola de león que alterna en función de la categoría en la que cada año disputa sus partidos. Ahora, en puestos de descenso desde hace dos jornadas y con solo diez puntos en toda la segunda vuelta, el equipo de Sergio se enfrenta a su primera jornada binaria del curso: o gana y adelanta al Girona (que con 34 puntos le aventaja en dos) o no gana y a partir de ahora además de preocuparse por jugar al fútbol durante las restantes cuatro jornadas del campeonato se obliga a rezar cada noche para pedir que los equipos que le preceden pinchen.

Alineaciones probables

Real Valladolid:
Masip; Moyano, Olivas, Calero, Nacho; Alcaraz, Míchel, Plano, Waldo, Enes Ünal y Sergi Guardiola
Girona:
Bono; Alcalá, Bernardo, Juanpe, Pedro Porro, Carnero; Pons, Douglas, Borja García, Portu y Stuani

Solo valen los tres puntos porque los otros dos posibles resultados harían que el Real Valladolid deje de depender de sí mismo para mantener la categoría, con todo lo que ello conlleva. Después de sendos empates ante el Getafe y el Alavés en partidos en los que el equipo mereció más pero se condenó por sus propios errores, ha llegado el día de demostrar que los jugadores de la plantilla son dignos de la mejor liga del mundo, pese a que su entrenador está obligado cada semana a completar la convocatoria con jugadores del filial ante la plaga de lesiones y las bajas por sanción que van cayendo una jornada sí y otra también, algo lógico para las alturas del campeonato en las que nos encontramos.

Frente al Girona, Sergio González no podrá contar con Antoñito -que vio su quinta amarilla del curso el pasado viernes frente al Alavés- ni con los lesionados Keko, Duje Cop, Stiven Plaza, Anuar, Pablo Hervías y Luismi. Por contra, con algunas dudas sobre su estado físico, sí que están en la lista Javi Moyano -que no jugó la pasada semana por una contractura en el aductor- y Borja Fernández -que se retiró en la primera parte del choque en Mendizorroza con una contusión en el muslo-. Miguel de la Fuente y El Hacen, ambos del filial, completan una convocatoria cogida con alfileres por enésima vez, algo nada recomendable para un conjunto que se juega la vida.

El choque en Vitoria en plena Semana Santa ha planteado dos dudas al entrenador del Real Valladolid. Por un lado, Joaquín brilló en el centro del campo y habrá que ver si se ha ganado una segunda oportunidad en esa franja frente a las oportunidades que le faltan en la posición de central por la confianza del técnico en Kiko Olivas y Calero. Lo tendrá difícil el de Almería, porque Rubén Alcaraz regresa tras no jugar ante el Alavés por sanción. Además, los fallos de Yoel en los goles encajados ante los de Abelardo podrían empujar a Sergio a deshacer el cambio bajo palos para devolverle la titularidad a Masip, dos partidos después de retirársela.

En frente, un Girona en profunda depresión que tras firmar una primera vuelta más que aceptable (24 puntos) ha ido bajando sus prestaciones hasta el punto de perder sus cinco últimos partidos ante Athletic de Bilbao (1-2), Atlético de Madrid (2-0), Espanyol (1-2), Villarreal (0-1) y Celta de Vigo (2-1).

Son los de Eusebio Sacristán, junto al Real Valladolid, el segundo peor equipo de la mitad definitiva del campeonato con unos números que solo empeora el Rayo Vallecano con nueve puntos desde el ecuador del campeonato. Pese a esta fatal racha, el peligro del Girona es su capacidad en ataque, con la velocidad de Portu y el olfato goleador de Cristhian Stuani como principales valedores. El delantero uruguayo ha anotado tantos goles (18) como la suma de Enes Ünal (5), Óscar Plano (3), Rubén Alcaraz (3), Sergi Guardiola (3), Verde (2) y Toni (2), los máximos anotadores del conjunto pucelano.

Ahora ha llegado el momento de los valientes, de los que no se arrugan, de los más experimentados y de los más resilientes. El Real Valladolid ha terminado por caer a los puestos malditos tras afirmar durante muchos meses que sabía que pertenecía a esa zona y que la crisis terminaría por llegar; el Girona ha llegado a un lugar en el que no se esperaba estar a estas alturas del campeonato y en el que el año pasado, en su debut en Primera, no llegó a situarse nunca una vez superada la octava jornada. El choque decidirá cuál de los dos afronta con más esperanza las últimas cuatro jornadas de liga. Al Pucela solo le vale ganar, el Girona tiene alguna bala más.