El Real Valladolid es el segundo equipo que menos remata a portería de la liga

Sergi Guardiola se lamenta tras una acción ante el Betis. /Villamil
Sergi Guardiola se lamenta tras una acción ante el Betis. / Villamil

El equipo de Sergio González es, sin embargo, uno de los que más balones lleva al área y más córners bota

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

382 minutos sin marcar tienen la culpa del actual estado de ánimo del Valladolid, pero detrás de esa cifra hay unas cuantas puertas que se han cerrado para explicar una falta de gol tan alarmante. Unas son tangibles y se pueden explicar desde la estadística. Y otras tantas ni se pueden palpar ni tampoco explicar desde los números, salvo que pongamos en la balanza el grado de intensidad que tenía el equipo de Sergio González en la primera vuelta y el que está mostrando en las últimas semanas. Esta última tecla, precisamente, es la que ha tocado Rubén Alcaraz en las últimas horas al poner en entredicho la falta de «agresividad» en el área como causa, o una de ellas, de la sequía y ausencia de remate.

No se explica de otra forma que el equipo blanquivioleta lidere apartados de la competición como el de centros al área, 2º con 569, o el de saques de esquina a favor, 3º con 146 –por detrás de Atlético de Madrid, con 162, y Eibar, con 158–, y el resultado sea traduzca en 19 goles, la peor marca de la Primera División y la tercera si incluimos la Segunda. De nada sirve que entre Keko, Hervías, Antoñito y Nacho lleguen veinte veces por partido a la línea de fondo si sus centros no encuentran rematador. De nada sirve llevar el balón al área –aquí podemos incluir un número cada vez mayor de faltas que se pierden en el limbo– si ni la intensidad ni los movimientos para buscar espacios son los apropiados. Apuntaba el propio Alcaraz en este sentido que no es solo cosa de los delanteros, y que esa falta de agresividad tiene más culpables cuando se trata de rematar todas las ocasiones generadas.

El resultado, que sin duda era mucho más optimista y esperanzador en la primera vuelta del campeonato, sitúa al Valladolid a la cola de remates a portería con solo 83 en las 25 jornadas que se han disputado hasta la fecha. Curiosamente es el Alavés, sexto clasificado con 25 goles en su haber, el único que menos tira a puerta de la liga.

Un déficit que se ha hecho especialmente palpable en las últimas semanas, con ejemplos palmarios como el vivido en el último partido ante el Betis (dos solitarios remates a portería), el protagonizado en el Nou Camp (cero remates) o frente al Villarreal (3). Especialmente doloroso, como el resto del partido, resultó la escasez de recursos ofensivos mostrados el pasado domingo ante un rival inofensivo y especialmente contemplativo que dio en Zorrilla la peor versión de los últimos años. Dos pírricos intentos de Sergi Guardiola suponen un exiguo balance para un equipo que se jugaba buena parte de su permanencia en la máxima categoría.

Si tomamos como referencia las diez últimas jornadas de liga, el Valladolid es el equipo que peores números presenta en el área rival en este sentido. Ha disparado un total de 35 veces a portería, once veces menos que el colista de la tabla, Huesca, con 46, cinco menos que el Celta (40), trece menos que Girona o Villarreal (48), y hasta diecisiete tiros menos que el Rayo Vallecano (52). Un dato positivo arroja este apartado, y es que su próximo rival, el Espanyol de Rubi, ha bajado notablemente sus prestaciones en ataque hasta el punto de que suma solo 26 remates a puerta en sus diez últimos partidos. El cuadro blanquiazul cerró su choque ante el Huesca con dos remates, uno solo en el anterior disputado en Mestalla frente al Valencia.

Balas contra tirachinas

A pesar del bache que atraviesa y su actual falta de pegada, el del Espanyol es otro de esos ejemplos en el que su fondo de armario le pueden sacar de más de un apuro llegado el caso. Si no marca Borja Iglesias, los 'pericos' cuentan con el chino Wu Lei, el argentino Facundo Ferreyra o Piatti y Sergio García cuando se recuperen.

En ese mismo caso, repasando las armas de los clubes que cierran la competición y que pelearán por eludir el descenso, se encuentran el Girona con Stuani en sus filas, el Rayo con Raúl De Tomás, el Huesca con Enric Gallego –objetivo en su día del Valladolid–, el Villarreal con Gerard Moren, Ekambi y Bacca o incluso el Celta de Vigo cuando se reincorpore Iago Aspas. Tanto De Tomás como Borja Iglesias y hasta Aspas, pese a su lesión, han alcanzado ya los dos dígitos (10 goles) y en el caso de Stuani suma trece tantos.

Frente a esas armas, el Valladolid de Sergio González se defiende o más bien se mantiene con los conseguidos tanto por Óscar Plano como por el turco Enes Ünal, con tres tantos cada uno. En el camino se quedó hace tiempo el italiano Daniele Verde con un solo gol, precisamente el que marcó frente al Espanyol en la primera vuelta y que significó el empate cuando expiraba el partido en Zorrilla.

382 minutos es la consecuencia, pero detrás se esconden unas cuantas dudas que el Valladolid tendrá que ir despejando en los próximos partidos.