El Real Valladolid mantiene el crédito ante su afición

Los representantes de las peñas confían aún en la plantilla y el entrenador que les devolvieron a la élite del fútbol nacional

Los aficionados blanquivioletas exhiben sus bufandas y banderas durante el partido frente al Atlético de Madrid disputado en el Nuevo José Zorrilla./G. Villamil
Los aficionados blanquivioletas exhiben sus bufandas y banderas durante el partido frente al Atlético de Madrid disputado en el Nuevo José Zorrilla. / G. Villamil
J. A. Pardal
J. A. PARDAL

Reconocía a comienzos de semana Borja Fernández que tanto él como sus compañeros tienen «un poco de miedo» y no están «tan sueltos como al comienzo de la temporada» debido a las críticas vertidas sobre el equipo, especialmente tras aquellas que perciben a través de las redes sociales. Igualmente, el veterano mediocentro orensano reflexionaba sobre uno de los males habituales de este entorno 2.0, tan entrelazado con el real en estos tiempos: «en las redes hace más ruido el que molesta que el que apoya. Tenemos muchos comentarios buenos y dos malos, pero te quedas con los negativos porque te duele más».

Los 24 futbolistas de la plantilla pucelana no pueden coger sus teléfonos y llamar uno por uno a los peñistas blanquivioletas pero, si lo hicieran, recibirían a cambio un auténtico chute de autoestima, porque ese sentimiento del aficionado que perciben a través de Facebook, Twitter o Instagram no es, ni mucho menos, el que está instalado entre sus más incondicionales.

Así lo confirma, por ejemplo, José Antonio Pérez, presidente de la Federación de Peñas del Real Valladolid, que se muestra convencido de que el equipo salvará la categoría. «No soy optimista, sino realista. Creo que tenemos equipo para conseguir la permanencia», asegura, reconociendo que el conjunto atraviesa por una mala racha, pero no peor que la de hace doce meses y, pese a ello, se terminó obteniendo el ascenso. «Si me llamas hace un año, te digo que no subimos... Sin embargo ahora hay optimismo, porque tenemos aún cuatro equipos por debajo».

«Ni es tan fácil como se daba a entender hace meses, que parecía que estaba chupado, ni tan difícil como parece ahora», relata José Antonio Pérez, que considera que lo que debe hacer la afición es «apoyar al equipo y al entrenador».

«Todos los conjuntos tienen malas rachas, así que es mejor atravesarla ahora que después, cuando puede no tener remedio», relata, algo que, como reconoce Óscar Bartolomé, presidente de la peña Pucelanos en Madrid «desanima a la gente». «Es una mala racha, pero en algún momento tiene que cambiar y hay que apoyarse en que los demás también están fallando», apunta.

A su juicio, el gran debe del equipo es la falta de gol y la ausencia de suerte en algunos momentos cruciales, como ha ocurrido a la hora de lanzar penaltis, algo que considera «ruinoso». «Tenemos que pensar que estamos donde teníamos que estar a comienzo de liga por presupuesto. Pese a ello, sumamos muchos puntos al principio y tenemos que ser positivos, porque ha quedado demostrado que posición por posición tenemos mejores jugadores que otros conjuntos con más dinero».

Para Bartolomé la figura de Sergio al frente del banquillo es hoy en día indiscutible porque es «un buen entrenador en el que la gente confía ya que consiguió el ascenso con una plantilla que se encontraba en undécima posición cuando él llegó».

Este sentimiento sobre el técnico catalán es común al del resto de presidentes, muy agradecidos por cómo ha obtenido un impresionante rendimiento de una plantilla prácticamente igual que la que logró dar el salto a Primera. Así lo considera el mandatario de la Peña Real Valladolid en La Coruña, Rubén Martín, convencido de que «la afición tiene que estar ahí para apoyar y lo primero al entrenador por el gran trabajo que ha hecho, más allá de que nos cabreemos por los malos resultados».

Preocupado porque el equipo «ha perdido el colchón que tenía y cada vez hay menos equipos en la pomada», Rubén Martín considera que el equipo se va a salvar, «pero hay que pelearlo». «No vamos a llamar a la Federación en marzo a decirles que el Real Valladolid ya está descendido ni vamos a regalarlo, aunque es cierto que las perspectivas ahora mismo son negativas», describe.

Bajando a un análisis deportivo más allá del basado solo en las sensaciones, considera el presidente de la peña gallega que el bajón del equipo se debe a que algunos de sus futbolistas estrella como Toni, Calero o Míchel dejaron de estar en el nivel excelso en el que comenzaron la temporada. «Se les ponían por las nubes e incluso se hablaba de que estaban para la Selección, pero luego han cometido errores que nos ha costado puntos», relata. Además, considera que existen otros factores que han influido en el momento en el que se halla el Pucela: «el VAR ya no sirve como excusa, pero es cierto que en los momentos en los que nos perjudicó podríamos habernos idos a doce o catorce puntos del descenso y eso nos hubiera dado más confianza», relata. «Además, la falta de gol influye muchísimo en Primera División; es un milagro que estemos fuera del descenso con los números que tenemos».

Seguros de que el equipo volteará la situación se muestran también Asunción Mediavilla, presidenta de la Peña Mendilibar, y el vocal de la Peña Boecillana Fernando Calero, Sergio Chiqui Porro. «Hay que confiar porque parece que se nos ha olvidado que somos el Real Valladolid y siempre sufrimos, ya sea por nosotros mismos, porque nos hacen sufrir los rivales o por los árbitros», relata muy gráficamente la primera de ellos, que anima al equipo a «espabilar» porque, sino, «nos estamos cavando nuestra propia tumba».

Aunque reconoce que en su peña «hay gente que ya se ha puesto muy nerviosa», Asunción Mediavilla confirma que «en general», los suyos son «positivos». «Todavía no hemos entrado en el descenso, pero estamos perdiendo muchas oportunidades por nuestra falta de gol», asegura. «Nosotros no hemos perdido la fe y consideramos que algunos críticos están siendo desagradecidos con una plantilla y un entrenador que fueron capaces de devolvernos a Primera División», relata.

«Creemos que la cosa puede cambiar con un par de resultados positivos», asegura Sergio Chiqui Porro, por su parte,también preocupado por lo que está ocurriendo, pero igualmente esperanzado en que el equipo recupere la eficacia que demostró en el arranque de la campaña. «No se les puede haber olvidado jugar como lo hacían a principio de la temporada», describe, a la vez que reconoce que los nervios de verse abajo en la clasificación «atenazan un poco». «Hay equipos como el Rayo Vallecano más acostumbrados a navegar esas aguas y luego otros como el Celta o el Villarreal cuyas plantillas no están concebidas para estar ahí abajo».

«Lo que nos falta es confianza», asegura el integrante de esta peña vallisoletana que, como todos sus compañeros cree que el equipo solventará sus problemas: «Vemos la situación con bastante precaución, pero con optimismo porque quedan partidos para sacar esto adelante».