Fútbol | Primera División

El Real Valladolid sufre otra decepción en el último minuto

Keko dispara a portería ante tres defensores del Getafe. /Ramón Gómez
Keko dispara a portería ante tres defensores del Getafe. / Ramón Gómez

Jorge Molina empató de penalti en el descuento un partido que el Pucela pudo cerrar si Waldo no hubiera caído en fuera de juego en una contra clarísima

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Durísimo jarro de agua fría el sufrido esta mañana por el Real Valladolid frente al Getafe. Uno más. El equipo de Sergio empató con el de Bordalás en un choque que empezó perdiendo y remontó, pero que no supo amarrar cuando Waldo marcó en fuera de juego el tercer tanto del equipo en una contra en la que tan solo tenía que mantenerse un milímetro por detrás de Nacho, que encaraba al portero sin ningún defensa cerca. El extremo recién llegado del filial dio un paso de más y cayó en posición irreglamentaria, provocando que tras la revisión del VAR se empezase a deshacer una victoria que casi estaba atada después de la expulsión de Mathías Olivera y el gol de penalti de Enes Ünal que había volteado el marcador a poco más de veinte minutos para el final del partido.

2 Real Valladolid

Yoel; Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho, Anuar (Joaquín, min. 82), Alcaraz, Keko (Waldo, min. 61), Óscar Plano, Enes Ünal (Míchel, min. 77) y Sergi Guardiola

2 Getafe

David Soria; Damián, Djene, Cabrera, Antunes (Hugo Duro, min. 38), Maksimovic, Arambarri, Portillo (Molina, min. 72), M. Olivera, Ángel (Bruno, min. 66) y Jaime Mata

Goles:
0-1, Arambarri (min. 14). 1-1, Guardiola (min. 30). 2-1, Enes Ünal de penalti (min. 69). 2-2, Molina de penalti (min. 90+4).
Árbitro
Munuera Montero (Comité Andaluz) amonestó a Alcaraz, Anuar y Óscar Plano del Real Valladolid y a Damián Suárez, Arambarri y Olivera del Getafe. Este último vio dos amarillas, por lo que fue expulsado.
Incidencias:
16.909 espectadores en el Nuevo José Zorrilla para presenciar el choque correspondiente a la 32ª jornada de LaLiga Santander.

El tanto postrero de penalti de Jorge Molina no hizo más que destrozar las ilusiones de un equipo y una afición que en los últimos días han visto cómo se le escapaban tres puntos ante el Sevilla en la recta final y otros tantos frente al Leganés con un gol en el último minuto de descuento; como hoy en Zorrilla.

El partido de los blanquivioletas fue mejorando con el paso de los minutos, tanto que se hicieron merecedores de la victoria ante un Getafe en busca de la Liga de Campeones que se fue empequeñeciendo respecto a su rival en la misma medida que el Pucela crecía sobre el césped.

En un choque tan igualado a priori, con dos conjuntos con un estilo de juego muy similar, la diferencia de inicio la puso la enorme calidad de Arambarri en un golpeo desde treinta metros que quitó las telarañas de la escuadra derecha de Yoel, que se estrenaba en Liga en detrimento de Jordi Masip. Pese al mazazo, el conjunto pucelano pareció haber pasado bien el trago e incluso dispuso de un par de ocasiones de generar peligro en el área contraria, pero terminó por acusar el golpe y cedió el dominio a su rival, que quería controlar su ventaja a través de la posesión. Pese a ello, a la media hora del choque Guardiola, con la cadera, igualó la contienda tras un perfecto centro de Nacho sobre el corazón del área que devolvió al igualada y la justicia al marcador, poniendo de paso el cuentakilómetros del partido otra vez a cero.

Los jugadores, uno a uno

Al contrario de lo que le suele suceder, al Pucela le vino bien el paso por vestuarios. A los dos minutos de la reanudación, Ünal se procuró una gran oportunidad de gol con un espectacular reverso, pero su disparo terminó por despejarlo la defensa, al igual que hizo David Soria poco después tras un gran lanzamiento Keko tras caracolear en el área. Eran los mejores minutos de un Real Valladolid mandón que recordó al de la primera vuelta con su acierto en las transiciones y una sensación continua de peligro de la que no disfrutaba desde hacía muchas jornadas.

La entrada de Waldo al campo y la expulsión poco después de Mathías Olivera por un codazo no sirvieron más que para reforzar esa superioridad blanquivioleta en el rectángulo de juego, que estaba siendo clara desde muchos minutos antes, y el penalti de Djene en una mano que no pudo evitar cometer sirvió para premiar el arrojo de un equipo que volaba en ese momento sobre la hierba.

La diferencia entre ambos la dinamitó el bajón anímico blanquivioleta tras la anulación del tanto de Waldo, que fue celebrado por todos con tal nivel de éxtasis que el regreso del viaje fue más que duro.

Pese al giro de los acontecimientos, lo cierto es que el Real Valladolid, algo golpeado, logró que no pasase prácticamente nada en los siguientes minutos, más allá de la entrada al campo de Míchel por un fundido Enes Ünal y de Joaquín por Anuar, que se lesionó en una jugada en el área de David Soria en la que Munuera Montero podría haber pitado perfectamente penalti. Pero no lo hizo allí y sí en el minuto 94 en los dominios de Yoel, después de que Óscar Plano trastabillase a Hugo Duro en la defensa de un larguísimo saque de banda que el Getafe había colocado en el área pucelana. En el último instante del añadido, Molina no tembló y con un zapatazo por el centro de la portería rescató un punto para los suyos que trasladó a la grada de Zorrilla a la enésima decepción de la temporada.