El Real Valladolid toma precauciones aéreas en Butarque

Oyarzabal se anticipa a Moyano para rematar de cabeza, en el gol que supuso el empate de la Real Sociedad en el último partido. /Manu Reino
Oyarzabal se anticipa a Moyano para rematar de cabeza, en el gol que supuso el empate de la Real Sociedad en el último partido. / Manu Reino

Sergio se plantea recuperar la defensa de cinco para extremar la vigilancia a balón parado y minimizar una de las principales armas de su rival

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Tiene bien presente el técnico los sonoros bofetones que recibió su equipo en la primera vuelta cuando al Leganés le bastaron apenas un puñado de jugadas a balón parado para llevarse los tres puntos (2-4) y de paso sacarle los colores a un equipo que por entonces navegaba a velocidad de crucero por delante en la clasificación. De aquello han pasado cuatro meses, y sin embargo aún resuenan en un vestuario que no se olvida aquella afrenta, junto a la de El Alcoraz en Huesca, la más contundente de las encajadas en lo que va de temporada. Un sopapo que dejó también una enseñanza que no ha caído en saco roto. «Nosotros tenemos un ánimo de revancha importante, recordando lo que pasó en nuestra casa, cuando hasta el 3-1 fuimos mejor que ellos futbolísticamente pero en el que sufrimos muchísimo a balón parado». Palabras de Sergio de las que se desprenden medidas urgentes. «Vamos a intentar contrarrestar sus armas y potenciar las nuestras para hacer un gran partido», analiza, dejando entrever la posibilidad de recuperar la defensa de cinco para extremar la vigilancia de los balones aéreos, principal de las virtudes delLeganés –más aún sin la velocidad de En-Nesyri en el campo–.

Con Fernando Calero entre algodones esta semana –no ha entrenado ni lunes ni martes–, el técnico ha llamado al central del Promesas Salisu, que acompañará al también jugador del filial Miguel en una lista a la que no ha llegado a tiempo Borja, aún convaleciente, y de la que se caen Duje Cop, renqueante, además de Anuar y Enes Ünal por acumulación de tarjetas. En el Leganés causan baja el delantero marroquí Youssef En-Nesyri, por lesión, y su habitual pareja atacante, el danés Martin Braithwaite, al cumplir ciclo de tarjetas. Tampoco estará el capitán Alexander Szymanowski, con molestias físicas.

Se opondrán, de este modo, dos planteamientos similares, con tres centrales y dos carrileros con libertad para sumarse al ataque, pero sobre todo con la responsabilidad de apuntalar un muro de contención con el que evitar los sustos a balón parado. «Lo hemos trabajado pero en esto del fútbol a veces lo trabajas y en la primera te la enchufan. No sé si es su principal arma pero sí es verdad que han ganado muchísimos puntos con jugadas a balón parado. Lo sabemos, lo hemos trabajado y ojalá que estemos acertados», explica Sergio, consciente de que su equipo se desenvuelve mejor a domicilio, con menos presión, y replegado atrás a la espera de su oportunidad.

Sólido como loca

Se enfrenta el Valladolid a un Leganés que solo ha perdido uno de sus doce últimos partidos como local, precisamente el último ante el Girona (0-2), y al que poco o nada le importa ganar la posesión del balón. Con trece extranjeros –siete nacionalidades distintas– y quince españoles, el conjunto pepinero es una auténtica torre de Babel que ha conseguido mantener un equilibrio notable que le ha llevado a codearse en la clasificación con equipos más ambiciosos como la Real Sociedad, el Eibar o el Espanyol.

A pesar de su regularidad, los de Pellegrino todavía hablan en clave de permanencia, y afrontan el partido de esta tarde con el reto de abrir más brecha con los de abajo. En esa línea, aunque con muchas más urgencias, se va a encontrar con un Valladolid que lejos de Zorrilla se siente más cómodo. En este sentido el técnico, que asegura que en el vestuario se han marcado las tres victorias como primer listón a superar, lanza un mensaje por la exigencia, a su juicio excesiva, que se le impone a su equipo cuando actúa como local. «Me gustaría ver en otros campos si con 1-0 se le aprieta tanto como nos apretáis aquí. Hay que valorar también el rival que tienes enfrente», se lamenta, en referencia al último choque ante la Real, «sin ocasiones en los 25 minutos desafortunados que tuvimos con balón».

El técnico blanquivioleta quiso hacer un llamamiento a la unidad para las nueve jornadas que restan. «Creo que tenemos que ver el vaso medio lleno y la salvación depende de todos, no solo de nosotros. Hay que ser optimistas y disfrutar del camino. No vayamos solo con la guadaña», comenta.