El Real Valladolid, como si fuera el último partido

Míchel intenta robar la pelota a Antunes en presencia de Bruno y Verde en el partido de la primera vuelta. /R. Gómez
Míchel intenta robar la pelota a Antunes en presencia de Bruno y Verde en el partido de la primera vuelta. / R. Gómez

Sergio y Bordalás intentan que sus equipos se centren en el choque de Zorrilla y dejen de pensar en cómo les afectará para el futuro

J. A. Pardal
J. A. PARDAL

Como el argentino al que describen los tópicos, el Cholo Simeone convirtió hace tiempo una sola palabra (cortoplacismo) en tres (partido a partido) y con ese mantra por bandera alcanzaron los colchoneros con el exfutbolista en el banquillo los mejores hitos de su historia reciente, entre otros una liga. A esa frase capicúa se encomiendan ahora la mayoría de los equipos; ganar dentro de un mes no sirve de nada si por ese camino no se han logrado rascar algunos puntos de aquí y de allá, así que lo mejor es ir partido a partido a partido, jornada a jornada, semana a semana.

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En ese punto se encuentran tanto el Real Valladolid como el Getafe. Los unos, luchando por mantener su plaza en Primera División con el presupuesto más bajo de la categoría (el 21º del fútbol profesional español ya que el Málaga de Segunda tiene un límite salarial más alto que el de los pucelanos); los otros, soñando con disputar la próxima Liga de Campeones pese a contar con una plantilla cuyo coste se sitúa entre los de la zona baja. Así que sus dos entrenadores intentan huir de grandes planes y focalizar la mirada de los suyos en el partido de mañana en el Nuevo José Zorrilla (12:00 horas), como si se tratase del último del campeonato regular. No lo es, pero sí que determinará en gran manera desde qué posición afrontan el de la próxima semana.

Así lo expresaron ambos en las ruedas de prensa que ofrecieron ayer de forma previa a la jornada del fin de semana. Sergio González, que aseguró que ha dedicado buena parte del trabajo reciente a «liberar» la mente de sus futbolistas, consideró que sus pupilos están «preparados para afrontar un partido difícil», algo que ha logrado, dice, sin martillearles la cabeza con la relevancia del choque. «No hace falta que cada día les estemos inculcando la importancia que tiene porque ellos son realistas con la situación», dijo el técnico catalán al ser preguntado por el estado anímico de los suyos.

Si no fuera porque dedicó una buena parte de sus intervenciones a analizar el juego del Getafe, «un equipo que compite muy bien, en el que sus futbolistas van todos a una y que tiene protagonismo también con balón», se podría asegurar que lo único en lo que considera el técnico que tiene que fijarse el Real Valladolid es en el Real Valladolid. «Esta semana hemos trabajado mucho el hecho de que solo nos tiene que importar nuestro partido. Si hacemos las cosas bien y ganamos, nos da igual qué van a hacer ellos y los problemas que surjan después del partido ya los resolveremos. De momento, a pensar solo en el Getafe», solicitó un entrenador que se reafirmó en que todo lo que no fuese cultivar esa idea «no suma».

A juicio del técnico pucelano al Getafe, que tan solo ha perdido tres partidos de liga en los últimos cuatro meses y que es el tercer conjunto menos goleado de la competición, se le puede hacer daño buscando los huecos que deja la incorporación de sus defensas al ataque e intentando que los delanteros desconecten del resto del equipo. «Una de las opciones es buscar la espalda de los laterales porque ellos en bloque defensivo son fuertes, pero si conectas rápido en la transición puedes hacerles daño. También, incorporarnos por dentro e intentar percutir en donde nos dejen», dijo el entrenador, que como es habitual no quiso «desmenuzar» su idea porque «todo el mundo lee las informaciones y les das más de la cuenta».

Con esas mismas luces cortas ilumina Bordalás el camino de su equipo en esta liga que comienza a dar sus últimos coletazos. El alicantino lo encara con muchas menos urgencias que su homólogo y «disfrutando de la situación e ilusionado». Quizá por esta posición privilegiada, pretende restar dramatismo al choque y considera que nada de lo que ocurra en él será definitivo porque «quedan muchos puntos en juego y el partido del domingo no va a ser determinante para ningún equipo. Puede pasar cualquier cosa de aquí al final de campeonato», aseguró, repitiendo, como su compañero, que «de nada sirve pensar en el partido siguiente si tienes uno ahora mismo que es importantísimo».

Pese a la diferencia en la tabla (el Getafe es cuarto con 50 puntos y el Real Valladolid decimoséptimo con 30), Bordalás espera un partido «tremendamente complicado, difícil, contra un rival que ha hecho grandes encuentros pese a no tener buenos resultados». «La clasificación no me dice nada, somos conscientes de lo que es el fútbol y las dificultades de tener un equipo que se juega el descenso», aseguró.

Cinco bajas y una duda

Sergio recupera para el duelo a Antoñito y Borja y en la jornada de hoy decidirá sobre la inclusión en convocatoria de Kiko Olivas, que ayer se entrenó al margen por una gastroenteritis. Toni Villa, «con muy buenas sensaciones», podría estar ya listo para el choque de la próxima semana frente al Alavés que se disputará el Viernes Santo en Vitoria, mientras que Stiven Plaza y Luismi siguen con su recuperación.