Fútbol | Primera División

El Real Valladolid visita el sábado a un Athletic que ha vuelto a sus orígenes

Gaizka Garitano dirige un entrenamiento del Athletic con Aduriz a su espalda./Manu Cecilio
Gaizka Garitano dirige un entrenamiento del Athletic con Aduriz a su espalda. / Manu Cecilio

El equipo vasco no ha encajado ningún gol desde la llegada de Gaizka Garitano hace tres encuentros

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

Gaizka Garitano tiene 'ADN Athletic'. El ahora entrenador del club vizcaíno desarrolló su carrera futbolística en el Eibar, la Real Sociedad y el Alavés, principalmente, pero antes se formó durante tres temporadas en el filial de los leones, a los que entrenaba hasta hace tres semanas cuando la destitución de Berizzo le dio pase preferente al vestuario del primer equipo.

Ahora ha puesto en marcha un sistema de juego que devuelve al conjunto rojiblanco a la fortaleza en la zona de atrás y el juego más que directo buscando la portería rival a través de Raúl García y Aritz Aduriz, que poco a poco va cogiendo la forma después de sufrir dos lesiones musculares en las primeras semanas de competición.

El primer paso para asegurar éxitos con una forma de trabajar los partidos que fue en su día santo y seña de Javier Clemente, entre otros, pasa por echar el cerrojo a la portería, y ese hito lo ha logrado bordar el técnico bilbaíno. Desde su llegada al banquillo hace tres partidos, los suyos no han encajado ni un solo tanto (0-4 en Copa al Huesca, 1-0 al Girona y 0-0 en el derbi vasco frente al Alavés), algo que no han logrado solo por las paradas de Iago Herrerín y Unai Simón, sino tras lograr echar serrín sobre las fugas que tenía su plantilla cuando tocaba defender. Sus metas de Liga y Copa, respectivamente, solo han tenido que solventar cuatro tiros entre los tres palos y los números en defensa del conjunto son los mejores en lo que va de temporada.

En el debut de Garitano frente al Girona su equipo firmó el partido con más centros, más duelos y más disparos a portería de todo el curso; en su segundo choque al cargo, logró batir sus récords de recuperaciones, pases largos y duelos aéreos con éxito, demostrando así que ha logrado que los suyos suban la intensidad en todas las franjas del terreno de juego.

El peor rival posible

Así, el Real Valladolid se enfrenta a una de las piedras en las que más ha tropezado este año: los balones aéreos; un tipo de jugadas que le complicaron muchísimo la vida frente a la Real Sociedad o el Leganés en las últimas semanas, por acudir a los ejemplos más recientes. El equipo de Sergio es el cuarto de toda la competición doméstica con más duelos aéreos fallidos, donde solo empeoran sus datos el Eibar, el Getafe y el Alavés. Mientras, sus rivales del próximo sábado (20:45 horas) han ganado ya 357 balones por arriba, por los 217 del Real Valladolid en el mismo número de encuentros.

En el análisis estadístico que se puede obtener tras revisar las cifras facilitadas por LaLiga, cabe destacar cómo se desequilibra la balanza entre estos dos equipos dependiendo de si el balón vuela o rasea.

En el primero de los supuestos, los hombres del Athletic son muy superiores a los pucelanos ya que sus cinco hombres que más vencen por arriba (Raúl García, Yeray, Yuri Berchiche, Aduriz e Íñigo Martínez) han ganado tan solo un balón aéreo menos que la suma de los doce futbolistas del Real Valladolid más duchos en este tipo de juego (Enes Ünal, Calero, Kiko Olivas, Borja, Alcaraz, Míchel, Plano, Nacho, Cop, Moyano, Anuar y Antoñito).

Es con la pelota besando el césped cuando brillan los que en San Mamés serán locales. Toni, con 103 duelos con éxito es el mejor de ambos equipos, seguido por Alcaraz (93) y Nacho (87), mientras que los más acertados de los vascos ni siquiera se acercan a esas cifras. Iker Muniain es su hombre más acertado aquí (con 68 duelos exitosos), seguido de Raúl García (64) y Yuri Berchiche (63).

San Mamés será así una buena piedra de toque para comprobar si el Pucela continúan siendo tan fiable defensivamente y si ha crecido en lo ofensivo. La Catedral decidirá.