Fútbol | Primera División

El Real Valladolid visita Ipurua en busca de la chispa perdida

Óscar Plano y Pape Diop miran al balón en el partido de la primera vuelta disputado en Zorrilla. /Carlos Espeso
Óscar Plano y Pape Diop miran al balón en el partido de la primera vuelta disputado en Zorrilla. / Carlos Espeso

Los de Sergio intentarán igualar la intensidad del Eibar y contrarrestar su juego aéreo para volver a sumar cinco semanas después

J. A. Pardal
J. A. PARDAL

Toca olvidarse de lo sucedido en la derrota frente al Real Madrid de la pasada semana, tirar de cabeza fría para pensar que lo lógico era no sumar en aquel encuentro y focalizar los esfuerzos en aprovechar los partidos que vienen por delante.

El Real Valladolid inicia hoy en Ipurua (12:00 horas) el tramo final de la liga y lo hace plagado de bajas y con su entrenador luchando mano a mano con los jugadores para que refuercen su concentración y minimicen los errores puntuales y para lograr que salten al terreno de juego con la mente lo más despejada posible, como aquel equipo del comienzo del campeonato tan trabajador como descarado que fue capaz de ganar en La Cerámica, el Benito Villamarín y Anoeta y que igualmente rescató puntos de Gerona, Getafe, Vigo, Bilbao o Valencia; todo ello en la primera vuelta del campeonato. Desde que pasó el ecuador de LaLiga... Frenazo. El Pucela ha sido incapaz de puntuar en sus últimas cuatro salidas y con ello ha visto cómo se secaba la que había sido hasta esa fecha su principal fuente de puntos.

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Para darle la vuelta a la situación el técnico catalán se ha llevado a 19 jugadores a Eibar; es decir, a los 17 disponibles de la primera plantilla más Samu Pérez, en sustitución del lesionado Yoel; y El Hacen, ante la baja de Borja Fernández y las dudas sobre el estado físico de Míchel, que entra en la convocatoria pero podría no estar apto para el partido tras el golpe que sufrió en el entrenamiento del jueves.

Allí se encontrarán a un conjunto que no cae en casa desde septiembre, que de los últimos trece choques solo ha salido derrotado en dos y que, como ayer recordó su técnico José Luis Mendilibar, de vencer dejaría al Real Valladolid a 12 puntos de distancia y prácticamente ya podría empezar a pensar en objetivos más ambiciosos que la permanencia, que dejaría casi atada.

El entrenador vasco ha ofrecido pocas pistas de los hombres con los que contará para el choque de mañana, ya que en su lista para el partido ha incluido a 21 futbolistas, dejando fuera tan solo al lesionado Jordi Calavera. Pedro León y Sergi Enrich, renqueantes de sus respectivas lesiones, podrían ser dos de los tres jugadores que se quedarán finalmente fuera del encuentro.

Sergio González reconoció ya el pasado viernes la igualdad entre los planteamientos futbolísticos de ambos conjuntos, «en sistema, situaciones y forma de defender e interpretar el fútbol», pero también asumió que la diferencia entre ambos es el acierto que están demostrando sus futbolistas de cara a portería. El Eibar, con 650 centros al área en las primeras 27 jornadas de liga, es el equipo que más veces recurre a esta acción y de esa forma ha sido capaz de anotar nueve goles de cabeza (solo uno menos que el Girona que era el líder en este campo antes de que arrancara la jornada); el Real Valladolid, que le sigue de cerca con 504 balones colgados, solo ha anotado cuatro tantos con la testa.

La estadística no sirve para predecir lo que ocurrirá a partir del mediodía de hoy en el estadio eibarrés, pero sí que vale en esta ocasión para conocer el estado de forma del conjunto vasco (que arrancó la jornada en décima posición a cuatro puntos de Europa) y en qué consiste su idea de juego. Además de liderar el apartado de centros al área, el Eibar también es el que más duelos realiza y el que más balones aéreos gana; es el que más córners sirve o el que más pases en largo ensaya y sus porteros (Dmitrovic y Riesgo) son los que menos paradas acumulan hasta la fecha, con 59 en total por las 90 que ha completado Jordi Masip, por ejemplo. Sin embargo, pese a la intensidad que le imprime a todos los minutos de sus encuentros, es el tercer equipo menos amonestado de la competición y sus futbolistas tan solo han sido expulsados en tres ocasiones (dos por roja directa y uno por doble amarilla), en un apartado en el que los pucelanos son los únicos de Primera que nunca se han quedado con diez hasta el momento.

Ese es el equipo al que se enfrentan hoy Sergio y los suyos, y con el que ya empataron a cero goles en la ida, en Zorrilla. Ahora todo ha cambiado y la presión empieza a apretar especialmente a los blanquivioletas, que han perdido nueve puestos en la clasificación desde entonces por los tres que han escalado los eibarreses.

El Pucela debe hacer valer su mayor necesidad para puntuar en Ipurua; ella debe hacer el primer gol.