Real Valladolid 2 - Sporting de Gijón 0

El Real Valladollid recupera el pulso

Waldo, autor del segundo gol. /ANTONIO QUINTERO
Waldo, autor del segundo gol. / ANTONIO QUINTERO

Derrota con solvencia y lleno de suplentes a un Sporting que salió con su once titular. Ünal y Waldo marcaron en la segunda parte para el Real Valladolid, que dominó siempre el tempo de partido

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Continúa con paso firme la pretemporada. Si no hubo conclusiones fiables tras el fiasco ante los recién ascendidos Granada y Mallorca, sería injusto irse al otro rincón, el del optimismo, después de derrotar con solvencia a un Segunda de los de media tabla hacia arriba, candidato a pelear el ascenso. Ni el último día se habían agotado las piernas ni hoy resucitaron por arte de magia en un equipo de circunstancias plagado de suplentes.

2 Real Valladolid

Caro; Moyano (Apa, minuto 71), Joaquín (Alende, minuto 80), Javi Sánchez (Salisu, minuto 71), Corral, Hervías (De Frutos, minuto 60), Aguado (Miguel, minuto 71), Fede San Emeterio, Waldo, Anuar (Kike Pérez, minuto 71) y Ünal (Marcos André, minuto 71).

0 Sporting Gijón

Mariño; Damián (Grajera, minuto 75), Marc Valiente (Borja López, minuto 75), Babin, Molinero (Espeso, minuto 75), Javi Fuego (Unai Medina, minuto 75), Salvador (Pelayo Suárez, minuto 75), Manu García (Nacho Méndez, minuto 75), Neftali (Bertín, minuto 62), Djuka (Álvaro Vázquez, minuto 75) y Aitor García (Isma Cerro, minuto 75).

goles:
1-0 (minuto 49): Ünal. 2-0 (minuto 67): Waldo.
árbitro:
Calvo Antolín (comité castellano y leonés). Amonestó a Djuka
incidencias:
Sexto amistoso de pretemporada del Real Valladolid, disputado en La Balastera de Palencia ante 2.500 espectadores. La gran mayoría de los jugadores no convocados vieron el partido desde la grada y el palco.

Había ganas de fútbol, y esa sensación se notó en la grada con dos autocares repletos de aficionados y un buen número que se acercó en sus coches particulares –hasta rozar los dos mil– pero también en el campo, donde determinados jugadores se tomaron el amistoso como un examen. Si no final, si decisivo para su porvenir a corto plazo. Álvaro Aguado lideró este grupo y también la intensidad en los primeros compases. Intenso y rápido de salida, pidió balón y se ofreció en cada lance, tomando mando en plaza atrás y colocando a sus compañeros como si de un veterano se tratara. Lástima el punto que le falta para ser importante en una liga de exigencia máxima como es la Primera División.

Era el día para hacerlo. Ante la proximidad del viaje y partido en Italia, Sergio convocó a siete jugadores del Promesas y concentró muchos jugadores en el centro del campo de salida, con conceptos muy parecidos a los que predominaron durante buena parte de la temporada pasada. Joaquín y Javi Sánchez formaron tándem en el eje central de la zaga; Corral aprovechó su oportunidad en el carril; San Emeterio partió por delante de la defensa y acabó haciendo kilómetros en cada rincón del campo; Aguado y Anuar trabajaron de lo lindo en la línea de creación; Hervías y Waldo demostraron estar finos llevando peligro por ambas bandas; y Ünal... Ünal se encontró tan solo como en la primera parte de la campaña pasada.

Con este dibujo, fue el Valladolid quien tuvo las ideas más claras en la primera parte. Mérito suyo porque enfrente tuvo un Sporting que no solo no se lo puso fácil sino que demostró hechuras de aspirante –puede que a la tercera sea la vencida– al ascenso. José Alberto salió de cara con un once muy próximo al que debutará en Gerona, con una mezcla de años y hambre de fútbol que han inyectado de optimismo al aficionado gijonés –por otra parte, tan mosqueado o más que el vallisoletano con su primera equipación–. Con Marc Valiente liderando atrás, Javi Fuego lidetando el centro del campo, y Aitor liderando la línea ofensiva, el cuadro astur plantó cara durante muchos minutos.

Sin muchas ocasiones de gol, fue el Valladolid quien dispuso de las más claras en el primer tiempo. Muy cerca estuvo Anuar de abrir el marcador al paso por el minuto 21 en un balón que sirvió Hervías desde la banda y que remató en semifallo en una de sus clásicas llegadas al área. Y a punto estuvo también Hervías en una falta directa que salió muy centrada y que Mariño envió a córner. El único susto que sufrió el Valladolid en esta primera mitad fue provocado por una mala salida de Caro que a punto estuvo de aprovechar Salvador.

Ese segundo extra que le hizo adelantarse en cada acción y mostrarse un punto por encima del Sporting se trasladó al marcador al poco de la reanudación. Tres minutos tardó en abrir la lata. Lo hizo Ünal en el primer balón que controló con plenas garantías, un rechace que gana en tres cuartos de campo antes de conducir hasta el borde del área y enganchar un disparo seco que se cuela a la derecha de Mariño.

El gol no solo reforzó la idea de juego del Valladolid, ahora también su intención, sino que vino acompañado de un bache físico en el rival, que acusó casi tanto el paso de los minutos como el equipo de Sergio en Marbella.

En ese escenario crecieron jugadores como Waldo y Ünal, que aprovecharon su punta de velocidad para meter en problemas a sus pares. Había llegado el momento del extremeño, coreado por la grada en cada recorte, cada regate, y cada arrancada. De una de ellas nació el segundo después de un balón en largo de Javi Sánchez que salvó a la defensa antes de encontrar en carrera a Waldo, que sacó el metro necesario para salvar a su par y encarar a Mariño antes de batirle de tiro cruzado.

El segundo dejó el escenario perfecto para dar entrada a los canteranos. Oportunidad para ver las posibilidades que ofrece otro tándem de centrales como Alende-Salisu, para ver de nuevo en acción a Miguel arriba, al palentino Apa delante de sus paisanos, o para comprobar si las expectativas creadas en torno al brasileño Marcos André van en buena dirección.

No fueron veinte muchos minutos para sacar muchas conclusiones, más si tenemos en cuenta que el amistoso hacía tiempo que se había dado por aortizado.