División de Honor Juvenil

Ricardo López toma las riendas del Real Valladolid Juvenil con el objetivo de ayudar a sus jugadores «a crecer»

Ricardo López, en su primer entrenamiento con el Juvenil de División de Honor. /Rodrigo Jiménez
Ricardo López, en su primer entrenamiento con el Juvenil de División de Honor. / Rodrigo Jiménez

El exportero blanquivioleta entre los años 98 y 2002, al que le gusta «un fútbol rápido y combinativo», reconoce que el salto al filial es grande

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

También el organigrama técnico ha sufrido cambios este verano con la llegada del brasileño Julio Baptista al Juvenil B, Javi Baraja asumiendo los mandos en el Valladolid Promesas y Ricardo López, a su vez, tomando el relevo del propio Javi Baraja en el Juvenil de División de Honor.

El que fuera meta del Real Valladolid entre los años 1998 y 2002, también del Atlético de Madrid, Manchester United, Racing y Osasuna, se ha presentado a su primer entrenamiento en los Anexos «con toda la ilusión» y ganas de afrontar una nueva etapa en el banquillo. Atrás queda una experiencia como técnico ayudante de Juan Carlos Garrido en Brujas, con Javier Aguirre y el bosnio Vahid Halilhodzic en la selección absoluta y olímpica de Japón, y como primero en el Racing de Ferrol hace un año. «Desde que hablé con el club hace mes y medio solo pienso en este momento para sacar adelante un buen equipo y hacer lo que está en mi mano para que los chavales crezcan como personas y como futbolistas», ha comentado Ricardo (Madrid, 1971), que desde que colgara las botas también ha dirigido una Escuela de Fútbol del Arsenal en Tokio y entrenado a los porteros de la selección española en sus categorías inferiores.

Un buen número de experiencias de lo más variopinto que le han servido para completar su formaicón como técnico. «El fútbol es un idioma internacional y si cambia algo, es por la cultura de cada país», ha comentado antes de explicar su estilo y objetivo esta temporada. «el sueño de cada entrenador es llevar a cada jugador el carácter que uno mismo tiene. A mi me gusta el fútbol de combinación y el fútbol rápido, pero también que el día a día sea muy ameno y que el futbolista esté cómodo con el cuerpo técnico que le dirige», sin olvidar la particularidad de entrenar a jugadores que se encuentran todavía en una etapa de formación. «Es importante tener esa vara de medir con ellos porque les falta mucho por aprender».

El propio Ricardo ha resumido sus recuerdos cuando era juvenil. «Pasé por todas las categorías del Atlético de Madrid, pero en aquella época era diferente porque la liga era la Superliga Juvenil en la que estaban todos los primeros espadas de España. Es un salto muy difícil porque es donde se ve si uno se puede dedicar al fútbol o no. En esa edad, el futbolista que destaca se nota porque luego hay otros que a lo mejor necesitan más tiempo», sostiene Ricardo, quien considera fundamental en esas edades «tener cabeza y los pies en el suelo para asimilar donde están porque todavía no han hecho nada».

El nuevo entrenador del Juvenil de División de Honor ha mantenido acto seguido su primer contacto con sus nuevos jugadores, «solo les conocía por foto», ha apuntado, una plantilla que no tiene un objetivo definido por parte del club. «Todo ha sido muy rápido, el club me está apoyando en todo y creo que la gente de fútbol nos entendemos con una mirada», ha concluido sobre las pautas que le han marcado desde el club después de mantener conversaciones con Miguel Ángel Gómez, Alberto Marcos, y Javi Torres Gómez.