El robo a mano armada del Real Valladolid

El autor muestra su enfado por la subida de los precios de los abonos para la categoría infantil y la juvenil

El director del Gabinete de Presidencia del Real Valladolid, David Espinar, y el de Desarrollo de Negocio, Matthieu Fenaert, posan con los nuevos carnés de abonado./Alberto Mingueza
El director del Gabinete de Presidencia del Real Valladolid, David Espinar, y el de Desarrollo de Negocio, Matthieu Fenaert, posan con los nuevos carnés de abonado. / Alberto Mingueza
CARLOS PÉREZ

Escribo esto poco después de la presentación de la campaña de abonados por parte de David Espinar y Matthieu Fenaert. No sé a estas alturas si estoy más cabreado o sorprendido. Y lo que sea, lo estoy por dos motivos. El primero, la subida a los infantiles, cadetes y jóvenes. El segundo, la forma de hacerlo y la forma de contarlo. Parto de la base de que considero justificada y lógica la subida del 18% que me toca. Tenemos abonos muy baratos, se van a hacer cosas (de momento solo se anuncia, porque no se ha hecho nada) y el producto es evidente que se ha revalorizado. Así que un 18% me parece justificado. Lo que no me parece justificado es lo de los más jóvenes.

Subidas de hasta un 300% cuando además ya sabes que habrá al menos tres partidos en miércoles y que quizá el horario no les permita ir a ver los partidos, me parece un robo. Pero sobre todo me parece inmoral. Es inmoral porque parece que lo queréis es echar a esos niños del fútbol para que podáis vender esos abonos a adultos por quinientos pavos.

Y lo han presentado sin ponerse rojos. Ahí, impasible el ademán escudándose en un estudio de mercado que vista la reacción del pueblo fiel, pareciera que lo han hecho en Luxemburgo donde nos cuadriplican en renta per cápita.

Lo peor de un mandatario es cuando se cree que sus súbditos son tontos. Es como cuando nos justifican un radar en la carretera en aras de nuestra seguridad en una recta sin accidentes solo porque los coches corren en vez de ponerlo en una zona con acumulación de accidentes. El caso es que el mensaje que ha quedado es que el 57% de los abonados van a pagar lo mismo cuando la realidad es que, si ese dato es verdad, lo hacen a costa de que algún abonado tenga subidas del 300% por ciento. En mi caso, pasaré de pagar por mi abono y el de mis dos hijos de 675€ a 1.132€ (un 70% más).

Espinar, Fenaert, los del estudio de mercado: os voy a contar una cosa. Esos niños a los que pensáis o bien atracar o bien echar del campo, son los que seguirán yendo al campo el día que vosotros no estéis o el día que bajemos a Segunda. Esos a los que queréis meter a 500 por cabeza no vendrán. Y lo sé porque no estaban hace dos años. Sé que yo renovaré mis tres abonos, pero he hecho un pequeño experimento. Les he dicho a mis hijos que este año no hay fútbol porque nos cuesta más de 1.000€. La cara que han puesto es la que tendríais que haber tomado como estudio de mercado.

No sé si es tarde para rectificar. La reacción de los aficionados os debería al menos llevar a una reflexión, pero si no lo hacéis que sepáis que os hemos pillado y que conocemos vuestras intenciones. Pagamos porque queremos al club, no porque seamos tontos.