Fútbol | Primera División

Seis del filial en el primer entrenamiento semanal del Real Valladolid

Salisu, entre Nacho y Borja, durante un entrenamiento de la semana pasada./G. Villamil
Salisu, entre Nacho y Borja, durante un entrenamiento de la semana pasada. / G. Villamil

En la sesión estuvieron ausentes los lesionados Anuar, Cop, Hervias, Stiven Plaza y Luismi; Moyano, por molestias musculares, y Kiko Olivas, con descanso programado

J. A. Pardal
J. A. PARDALValladolid

El Real Valladolid regresó esta mañana al trabajo sobre el césped para empezar ya a preparar el choque del próximo viernes ante el Alavés (Mendizorroza, 21:00 horas). Para ese partido Sergio no podrá contar en el centro del campo con el lesionado Anuar, que se perderá lo que queda de temporada, ni con el sancionado Alcaraz, por lo que tendrá que tirar de Míchel y Borja para esos puestos y completar la convocatoria con algún mediocentro del filial. Por esa razón, en el entrenamiento de hoy participaron los jugadores del Promesas Kike Pérez y El Hacen, que estuvieron acompañados por sus compañeros del filial Samu Pérez, Mario, Salisu y Miguel.

La presencia de Samu y de Sali es habitual en muchos entrenamientos del primer equipo, mientras que el refuerzo de Mario venía a paliar la ausencia de Kiko Olivas, que disfrutó de descanso programado, y el de Miguel la de Duje Cop, también en la enfermería como Pablo Hervías.

Sobre el césped, trabajando al margen de sus compañeros, se pudo observan también a Stiven Plaza y Luismi, que continúan en proceso de recuperación de sus respectivas lesiones.

El trabajo matutino estuvo amenizado por la presencia de muchos jóvenes aficionados que acudieron a los Anexos aprovechando las vacaciones de Semana Santa y que esta era la única sesión a puerta abierta de la semana, puesto que el equipo se ejercitará mañana y pasado a puerta cerrada en el estadio.

«Si mantenemos el nivel del último partido nos salvaremos»

Después del trabajo del equipo el encargado de antender a los medios de comunicación fue Óscar Plano, uno de los protagonistas del último choque ante el Getafe por el penalti que cometió en el descuento y que terminó convirtiendo en el gol de empate Molina.

Óscar Plano, desolado tras el empate frente al Getafe.
Óscar Plano, desolado tras el empate frente al Getafe. / Ramón Gómez

Plano, que reconoció que cometió una pena máxima que «podría haber evitado», aseguró que está en proceso de «limpiar la cabeza» porque «todavía quedan partidos para lograr el objetivo» y se mostró «con mucha fuerza y confianza para seguir hacia adelante».

Pese a lo sucedido, el mediapunta madrileño consideró que ese es el camino a seguir por los suyos para conseguir la ansiada permanencia y afirmó que si su equipo mantiene el nivel del último partido «nos salvaremos, estoy seguro al cien por cien», aseguró.

En su opinión, es positivo que equipos como Levante y Girona se hayan terminado por unir a la lucha por la salvación cuando parecía que iban a tener una temporada sin apreturas. «Cuantos más equipos implicados, mayor posibilidad de que nosotros no estemos dentro porque habrá enfrentamientos directos que nos vendrán bien y nosotros nos enfrentaremos a la gente que en principio pensaban que no iban a estar ahí abajo y al final está», dijo Plano, que se reafirmó al asegurar que: «Nosotros sabíamos que esto lo íbamos a pasar pero otros equipos no pensaban que iban a estar así y hay que aprovecharlo».