Sergio González: «Nos vamos con una sonrisa a casa, que ya tocaba»

Sergio se abraza con Nacho en el centro del campo al término del partido. /Villamil
Sergio se abraza con Nacho en el centro del campo al término del partido. / Villamil

El técnico del Real Valladolid respira hondo por «esa pizquita de suerte que nos ha faltado durante todo el año» y califica de «paso de gigante» el dado ante el Athletic

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Respiró hondo, muy hondo, mirada al frente, y entonces sí, las palabras empezaron a brotabarle a borbotones como habitualmente. Tanto o más que la grada, Sergio González también sufrió lo suyo desde la banda. Probablemente más que el día de Girona. «Aún estoy respirando», acertó a decir, poco antes de iniciar asu análisis.

El del partido. «El partido era vital, son puntos que nos dan la vida. Hemos afrontado el partido muy fuerte con una afición que ha vuelto a demostrar la capacidad de sufrimiento con un recibimiento apoteósico», aseguró, aún a doscientas pulsaciones por minuto.

«En la segunda ellos han salido mejor y los últimos diez minutos hemos tenido esa pizquita de suerte que no hemos tenido durante el año. ha sacado toda la gente alta, y ahí hemos sufrido mucho. El athletic puede pensar que debia llevarse algo pero el futbol no sha deuvuelto una

El del nuevo escenario que se le presenta al Valladolid, que vuelve a depender de sí mismo. «Por juego, este equipo no debería estar jugando estas finales. Este equipo tiene alma y se merecía haber rodado con otro trayecto durante la liga. Por eso estoy contento por esa fe y ganas de creer y acogerse a la Primera División que ha demostrado el equipo», ha señalado, pensando ya en coger aire para retomar el pulso al tramo final.

«Digamos que es un paso de gigante, lo que uno quiere es depender de sí mismos y no de terceros. Ahora toca descansar, tenemos una tensión acumulada increíble, y a intentar desconectar antes de pensar en el Rayo», explotando con un contundente «Nos vamos con una sonrisa a casa que ya tocaba».

El técnico, que ha desvelado en rueda de prensa que, además de todo el apoyo recibido por la afición, también lo ha recibido de las mujeres de los jugadores, «que nos han dedicado un mural especial en el vestuario», ha vuelto a quedarse con el esfuerzo y sacrificio de todo el bloque.

«La portería a cero nos da mucho y como tenemos un bagaje ofensivo escaso, cada gol tiene que multiplicarse. Pero el bloque en general es el que ha mejorado muchísimo. El mérito es de todos, la defensa está siendo expeditiva pero me quedo con el comportamiento del bloque», ha puntualizado.

Y también ha analizado, muy por encima, las cuentas que le quedan al Valladolid por delante. «Ahora mismo está todo muy loco y cada partido es muy complicado. El fútbol no tiene una lógica, debemos intentar hacer los más puntos posibles. Quedan dos finales igualmente y no podemos dejar de remar y competir. Hay que intentar ir a ganar al Rayo, luego ya veremos lo que pasa. Si hacemos nuestros deberes estaremos más cerca del objetivo», ha apuntado.

«El equipo se encuentra fuerte mental y físicamente después de que algunos jugadores pasaran un bache. Ahora estamos todos con la flechita para arriba», ha asegurado, destacando la irrupción de Waldo.

«El chico se está comiendo el campo y tenemos la puerta siempre abierta para este tipo de jugadores. El gol le va a dar ese respaldo para sentirse más futbolista de esta plantilla».

La última pregunta de su análisis la ha zanjado por la vía rápida. Mateu Lahoz y su actuación. «Yo estoy muy contento por como ha pitado Mateu hoy. Poco más que decir».