El sueño de Sergio

Sergio celebra el gol de Antoñito frente al Betis con Quique Setién de fondo. /Julio Muñoz-EFE
Sergio celebra el gol de Antoñito frente al Betis con Quique Setién de fondo. / Julio Muñoz-EFE
TONY POLA

Cuando el Pucela gana, uno afronta los lunes con otro aire. Tenemos que remontarnos al año 1999 para ver al Real Valladolid vencer cuatro veces seguidas en Primera y triunfar en un campo como el Villamarín. Además, el domingo pudimos disfrutar de algo que no es frecuente, el debut de un vallisoletano en la máxima categoría. Tampoco está de más degustar el hecho de tener más puntos que el Real Madrid y que el viernes podemos ser líderes y alcanzar al Barcelona.

Nuestro equipo vive momentos muy felices, tras muchísimos años de penurias e incertidumbre. Toca aprovechar esta dinámica para seguir sumando y no olvidar que nuestro objetivo debe seguir siendo la permanencia. Parece que lo que algunos llaman 'efecto Ronaldo' ha aportado la estabilidad que necesitaba la entidad a nivel deportivo y social. Hay que destacar que cuando el equipo atravesaba un mal momento en la tabla se decidió renovar a Sergio, gran artífice del ascenso y del momento del equipo. La paciencia y el trabajo del grupo nos está permitiendo disfrutar de aquello que muchos pedíamos hace años, un equipo serio y que da la cara. Atrás quedan los días de encajar goleadas en campos impropios para un club histórico de Primera.

Tenemos que paladear cada minuto de este grupo como una recompensa hacia los pocos miles de fieles que hemos aguantado frío, derrotas y partidos vergonzosos, también desde la distancia.

A la temporada solo le pido que sigamos poniendo mimbres a largo plazo renovando a hombres como Calero, que logremos una permanencia holgada y que sigamos teniendo gratas sorpresas como las actuaciones del propio Fernando, Masip, Nacho o Alcaraz. El equipo también se merecería una alegría contra un equipo de los llamados grandes y que recuperásemos la ilusión avanzando rondas en la denostada Copa del Rey.

Qué lejos parece quedar aquel descenso en el Camp Nou, la eliminación en los 'play-off' en Elche o Las Palmas o los caprichos de Luis César… Tantas y tantas lágrimas y rabia puestas de manifiesto en columnas que suspiraban por algo parecido a esto que ahora tenemos el honor de vivir.

Seguro que llegará el bajón y por ello toca acumular, cual hormiguitas, el mayor número de unidades a nuestro casillero. Gracias Ronaldo, gracias Sergio y gracias a tantos aficionados y jugadores que merecían una oportunidad así. Con la humildad, la fe y el trabajo por bandera, el destino está dejándonos disfrutar de nuestro Pucela. Ojalá el sueño de Sergio dure y se asiente en Valladolid.

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